JERUSALÉN (AP) — El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comenzó el año declarando que estaba 'hombro con hombro' con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mientras ambos países iniciaban una guerra contra Irán. Pero esta semana, mientras muchos líderes mundiales se reunían en Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas, no había planes para que ambos hombres estuvieran en la misma sala, ni siquiera en la misma ciudad.
A medida que la guerra con Irán se prolonga, Trump y Netanyahu están en desacuerdo sobre cómo llevarla adelante, lo que ha tensado la relación entre los dos aliados. Netanyahu también ha enfrentado críticas globales por la guerra de Israel en Gaza y por la violencia de colonos en Cisjordania. En lugar de una agenda repleta, Netanyahu, que llegó a Nueva York el jueves, tenía previsto reunirse solo con un puñado de líderes antes de pronunciar su discurso.
El aparente desaire subrayó hasta qué punto se ha fracturado la relación entre Trump y el primer ministro. En Washington, muchas personas asocian a Netanyahu con la cada vez más impopular guerra con Irán, y Trump se ha esforzado por evitar la apariencia de que el líder israelí lo empujó a un conflicto que, según el mandatario estadounidense, sería una 'pequeña excursión' que duraría unas pocas semanas.
La breve visita de Netanyahu también demostró lo aislado que está a nivel global, tres años después de iniciar una devastadora guerra en Gaza en represalia por los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023. El primer ministro israelí enfrenta la reelección el próximo mes, en unas elecciones que muchos consideran un referéndum sobre su responsabilidad por los fallos de seguridad en torno a los ataques y su capacidad para defender la reputación de Israel en el escenario mundial.
Aun así, Netanyahu no se inmutó cuando decenas de diplomáticos abandonaron la sala cuando subió al estrado el jueves.
'Si hay otros cobardes morales que aún no han salido de esta sala, por favor háganlo ahora', afirmó Netanyahu, y pronunció un discurso desafiante en el que arremetió contra los críticos que acusan a Israel de genocidio y crímenes de guerra en Gaza.
También acusó al alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, quien había pedido el arresto de Netanyahu, de difundir mentiras sobre Israel y poner en peligro a los judíos neoyorquinos.
Netanyahu es un maestro del espectáculo
Aun así, el primer ministro es un maestro del espectáculo, y a menudo recurre a utilería y apoyos visuales durante sus discursos, pronunciados en un inglés impecable, para reforzar su mensaje. Su intervención, de cara a las elecciones del próximo mes, pareció dirigida a los votantes israelíes, y fue interrumpida repetidamente por vítores de simpatizantes que él había llevado a la sala.
'Cronometra su discurso para que se transmita aquí en horario de máxima audiencia', dijo Michael Oren, exembajador israelí en Estados Unidos que sirvió durante el mandato de Netanyahu y vive en Israel.
Pero varios expertos señalan que, sin las habituales reuniones de alto perfil, el viaje podría perjudicar la imagen de Netanyahu en casa.
'Creo que el viaje es un error, porque expone sus debilidades', sostuvo Eytan Gilboa, experto en relaciones entre Estados Unidos e Israel y profesor en las universidades israelíes Bar-Ilan y Reichman.
Aunque muchos israelíes consideran que la ONU es hostil hacia Israel, añadió, el hecho de que no pudiera asegurar una reunión con Trump solo pone de relieve lo mal que Netanyahu ha gestionado la relación con el aliado más fuerte de su país.
En 2023, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se mostró reacio a recibir a Netanyahu en la Casa Blanca, pero aun así se dio tiempo para reunirse con él al margen de la Asamblea General de la ONU.
'Israel no puede sobrevivir sin Estados Unidos', manifestó Gilboa.
Mientras tanto, Mike Huckabee, el embajador de Estados Unidos en Israel y partidario de los asentamientos israelíes desde hace mucho tiempo, ha criticado con dureza a los colonos que atacan comunidades palestinas en Cisjordania. En declaraciones inusuales para un embajador, se refirió a los atacantes como 'terroristas'.
'Es indicio de una grieta más profunda', dijo Oren sobre la escueta agenda de Netanyahu.
Cuando Trump estuvo en Nueva York el martes, se reunió con una serie de líderes de naciones árabes, así como de Dinamarca, Japón, Groenlandia, Ucrania y Venezuela, entre otros. Luego regresó rápidamente a Washington para desplegar la alfombra roja al presidente chino, Xi Jinping.
Netanyahu se ha reunido con Trump siete veces desde el regreso del republicano al cargo en enero de 2025, aunque solo una vez desde que comenzó la guerra con Irán.
No reunirse con el presidente fue una 'gran, gran oportunidad perdida para él en un momento en el que no puede permitirse fallos', expresó Natan Sachs, investigador principal del Middle East Institute en Washington.
En viajes anteriores, Netanyahu se reunió con una lista de líderes de alto perfil, entre ellos, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el entonces canciller alemán Olaf Scholz.
Este año, sin embargo, la oficina del primer ministro indicó que 'muchos líderes mundiales' pidieron reunirse con Netanyahu durante su breve visita, pero que él tenía una 'agenda apretada' y necesitaba regresar a Israel antes del inicio de la festividad judía de Sucot, que comienza al atardecer del viernes.
En su agenda, señaló el comunicado, figuraban líderes de Argentina, Bolivia, Paraguay, Panamá, Etiopía, Grecia, Eslovenia y Papúa Nueva Guinea.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
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