Una trabajadora de la sucursal San Carlos de Bariloche del Banco de la Nación Argentina denunció que fue despedida mientras todavía atravesaba la recuperación de una compleja cirugía de columna y se encontraba reincorporada, prestando tareas con restricciones médicas.
La desvinculación de Lía Julieta Pérez, quien acumulaba casi diez años de antigüedad, fue comunicada el 25 de agosto de 2026. La decisión llegó en medio de una controversia por la extensión de su jornada laboral y después de una serie de reclamos vinculados con sus condiciones de trabajo, su licencia médica y el pago de sus remuneraciones.
«Yo no me negué a trabajar. Estaba reincorporada y trabajando. Pedía poder hacerlo en condiciones compatibles con mi recuperación. Después de casi diez años, terminé despedida sin causa mientras todavía estaba recuperándome», afirmó Pérez en diálogo con Mundo Gremial.
Mundo Gremial accedió a copias testadas de la resolución del Directorio del Banco, las comunicaciones laborales previas, los dos telegramas enviados después de la desvinculación y las presentaciones efectuadas ante el Juzgado Federal de San Carlos de Bariloche.
El conflicto comenzó antes de la cirugía
Según relató Pérez durante la entrevista, los problemas comenzaron en 2025, cuando sufrió una lumbalgia y recibió indicaciones médicas para reincorporarse progresivamente, evitar sobrecargas sobre la columna y no realizar atención al público.
La trabajadora aseguró que, pese a esas recomendaciones, debió cumplir la jornada completa y que en algunas oportunidades fue asignada nuevamente a la atención de clientes.
«Me hicieron cumplir las ocho horas e incluso algunos días me mandaron a atender al público igual», sostuvo.
Pérez afirmó que posteriormente comenzó a sufrir un agravamiento de su estado de salud y dificultades en una de sus piernas. Después de distintos estudios, su especialista indicó que debía someterse a una operación.
En marzo de 2026 fue intervenida mediante una artrodesis lumbar L4-L5, una cirugía de columna que requirió una extensa rehabilitación.
La presentación judicial incorpora como antecedentes una denuncia realizada durante 2025 por presunto incumplimiento de las restricciones médicas, asignación de tareas incompatibles y agravamiento de la patología.
La reincorporación y la disputa por la jornada
Durante 2026 también surgió una controversia sobre el cómputo de la licencia por enfermedad. Pérez cuestionó que diferentes etapas de su cuadro fueran consideradas como una misma afección y relató que ingresó en una situación de reserva de puesto mientras todavía necesitaba continuar con su tratamiento y cobertura médica.
El 30 de junio, su especialista autorizó una reincorporación progresiva con tareas adaptadas, sin atención al público y con una jornada máxima de tres horas diarias. Luego de una evaluación de la Junta Médica del Banco, la trabajadora regresó efectivamente a la sucursal el 28 de julio.
Sin embargo, una comunicación institucional fechada el 29 de julio consignó que la evaluación médica realizada el día 24 había determinado una reducción del 20% sobre la jornada habitual por un período inicial de 60 días. En el apartado operativo, el Banco fijó una carga de seis horas diarias.
Pérez aseguró que nunca se negó a retomar sus funciones y que incluso propuso diferentes alternativas para continuar trabajando sin poner en riesgo su recuperación. «Hasta me ofrecí a cumplir una jornada mínima o trabajar de manera remota. Mi voluntad de trabajar estaba disponible», señaló.
«Puede pasarle a cualquier trabajador»
Pérez sostuvo que decidió visibilizar su caso porque considera que el problema excede su situación particular. Su planteo apunta a discutir qué protección tienen los trabajadores que atraviesan una enfermedad, una cirugía o una rehabilitación y necesitan temporalmente adaptar sus tareas para poder conservar el empleo.
También reclamó que se revise el funcionamiento de las áreas médico-laborales del Banco y la forma en que se evalúan las indicaciones formuladas por los profesionales tratantes.
«Quiero que esto se revise y que no le pase a otra persona. Me escribieron varios compañeros que, aunque no están en mi misma situación, también tienen problemas», explicó.
Mientras continúa el proceso judicial, Pérez mantiene su pedido de reincorporación y reclama que se investigue si la cercanía temporal entre sus reclamos, el regreso al trabajo y el despido permite configurar una conducta discriminatoria.
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