La Plaza de España está cerca de cumplir sus primeros cien años de vida y alcanza esta efeméride sin un plan de mantenimiento que evite el deterioro de los materiales, especialmente en sus reconocidos ladrillos, que se encuentran destrozados o agrietados en muchos ... casos. Se trata de un enclave que es emblema del Regionalismo y declarado Bien de Interés Cultural, que está abocado a someterse a una actuación millonaria.
El Código Técnico de la Edificación (CTE), que regula la calidad y seguridad de las edificaciones, establece la vida útil de los edificios, desde los residenciales hasta los monumentos. La normativa establece criterios muy específicos, ya que estos elementos no se miden bajo los mismos estándares que una vivienda común. Así, en el caso de los monumentos y obras de carácter monumental, este estándar de diseño se eleva a una vida útil mínima de cien años. Es en base a este marco técnico por el que fuentes municipales advierten de la situación en la que se encuentra al final de su vida útil el monumento creado por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana, cuya construcción se inició en 1914. Se inauguró en mayo de 2029.
Actualmente las competencias sobre la Plaza de España están divididas, principalmente, entre el Estado, en concreto la Dirección General de Patrimonio del Estado, dependiente del Ministerio de Hacienda, y el Ayuntamiento de Sevilla. Bajo la Administración General del Estado se encuentran el edificio principal, la galería y los bancos de las provincias; mientras la plaza es competencia municipal.
A punto de cumplir sus primeros cien años de vida y con la conmemoración del primero centenario de la Exposición del 29, que contribuyó a la transformación de la ciudad, sobre todo, en el Sur de la misma, este monumento carece de un plan director de prevención y mantenimiento, como sí tiene por ejemplo la Catedral de Sevilla, reconocido internacionalmente. El color de los sedimentos del río
Uno de los principales problemas que presenta la Plaza de España actualmente es el deterioro del ladrillo que usó Aníbal González para su construcción, cuya reparación o reposición tiene un hándicap añadido, como es la falta de un banco de material. El cierre de la fábrica de Mensaque acentuó el problema. Un ladrillo puede tener un coste de 0,50 euros. Un metro cuadrado, 150 euros. La Plaza de España cuenta con millones de ladrillos. Las soluciones, de momento, pasan por la reintegración de dichos ladrillos con morteros o el uso de otros modelos de ladrillos, menos «delicados» que los que se colocaron hace más un siglo. Los de ahora tienen más canto y más largos.
Para hacer frente a este problema, el Ayuntamiento cuenta con una propuesta por parte de sus profesionales especialistas en Aníbal González y en la Plaza de España que pasa por la creación de un modelo de ladrillo 'Sevilla 29', aprovechando para ello los sedimentos que se extraigan del lecho del río Guadalquivir en el dragado de mantenimiento, para obtener el color más parecido posible al original. Para hacer posible esta propuesta se plantea buscar un acuerdo, a través de las instituciones que trabajan en la conmemoración de la Exposición Iberoamericana, con una fábrica para crear ese ladrillo 'artesano' y generar un banco de materiales.
El estado de algunos ladrillos de la Plaza de España, rotos o agrietados. (Juan Flores)
En estos momentos, según han confirmado a este periódico, el Ministerio de Hacienda, como ha trasladado la Subdelegación del Gobierno en Sevilla, cuenta con un plan director de obras. Entre las últimas que ha llevado a cabo la Administración central se encuentran la restauración de los artesonados de las Puertas de Navarra y Aragón de la Plaza de España (1,2 millones) este año o la Torre Sur en 2024.
Por su parte, el gobierno municipal de José Luis Sanz, que ya ha destinado un millón de euros a la Plaza de España, acaba de volver a adjudicar un nuevo contrato destinado al mantenimiento, conservación y reparación de la plaza con un presupuesto anual de 200.000 euros y la duración de un año, prorrogable. Esta actuación está diseñada para todo el conjunto monumental y se circunscribe al ámbito comprendido entre Gran Peatón (como se denomina al espacio central peatonal de la plaza y la fuente) y la Avenida de Isabel La Católica, ambos inclusive, cuya competencia es municipal. Este contrato permitirá desarrollar actuaciones continuadas de inspección, conservación preventiva, reparación y restauración de los distintos elementos que conforman el enclave diseñado por Aníbal González.
Fuentes municipales exponen que para que el monumento estuviera en perfecto estado tendría que contar con un plan de actuación estable, que destinara, al menos, cinco millones de euros para el mantenimiento de este Bien de Interés Cultural.
En este sentido, las citadas fuentes reiteran que ya han mostrado su disposición al Gobierno central, como a la Junta de Andalucía que también cuenta con algunas dependencias en el edificio, para recepcionar todo el monumento y hacerse cargo de la conservación y el mantenimiento del mismo, para lo que sería importante la recaudación de fondos, bien a través del cobro de una entrada a los turistas para la plaza, como ya ha planteado José Luis Sanz, o a través del rentabilización de los edificios con la musealización.
Ante este panorama, los expertos consultados por este periódico, abogan por seguir el camino del Alcázar, donde en 1995 creó su Patronato. Uno de los que defienden esta idea es José María Cabeza, arquitecto técnico y director conservador del Real Alcázar desde 1990 hasta 2008, quien expone que la Plaza de España «adolece de graves problemas» patrimoniales, pero pone el acento en la falta de colaboración entre administraciones, por lo que reclama seguir el modelo del monumento declarado Patrimonio de la Humanidad, a lo que aspira también la construcción de Aníbal González en el Parque de María Luisa y para lo que es «esencial» un plan director de conservación. «Un órgano gestor que la conserve en condiciones», señalan fuentes municipales, y que fije criterios únicos de actuación en todos los campos y no hacer de la Plaza de España un monumento compartimentado. El modelo de gestión del Alcázar ha posibilitado contar con recursos propios y con profesionales especialistas en distintas materias. Es un organismo autónomo el que vela por el bien del palacio.
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