Santo Domingo. — Una bebé recién nacida regresó a República Dominicana luego de permanecer cinco días en Haití junto a su madre adolescente y su abuela materna, tras la intervención de la Dirección General de Migración (DGM), que gestionó su retorno con sus familiares.
La menor nació el pasado 24 de agosto en el Hospital Docente Dr. Marcelino Vélez Santana. El caso tomó relevancia luego de que sus familiares denunciaran dificultades relacionadas con el registro de la paternidad, debido a que el nombre del supuesto padre, un ciudadano dominicano, no figuraba en la constancia de nacido vivo.
La situación llevó a que la adolescente, de 16 años, y su hija fueran trasladadas inicialmente a las instalaciones del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), en Haina. Posteriormente, el 2 de septiembre, ambas y la abuela materna fueron llevadas hacia Haití.
Según la familia, durante su permanencia en ese país enfrentaron una situación precaria y llegaron a dormir en la calle junto a la bebé. Posteriormente, una mujer les brindó alojamiento de manera temporal.
Ante lo ocurrido, los familiares acudieron a los tribunales y presentaron una acción de amparo contra varias instituciones, entre ellas la Dirección General de Migración, el Servicio Nacional de Salud, el Hospital Docente Dr. Marcelino Vélez Santana, Conani, la Junta Central Electoral y el Estado dominicano.
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Con la acción legal buscaban que la recién nacida pudiera regresar al país y que se garantizara la entrega de la documentación correspondiente, además de que se reconociera legalmente la paternidad alegada por el ciudadano dominicano.
Luego de que el caso fuera divulgado públicamente, representantes de Migración establecieron contacto con los familiares y se produjo el retorno de la menor a República Dominicana, donde fue entregada a sus seres queridos.
No obstante, el proceso para obtener la constancia de nacido vivo y completar el reconocimiento legal de la paternidad todavía está pendiente. La familia sostiene que la situación migratoria de la madre no debe convertirse en un impedimento para que el padre pueda ejercer su derecho a reconocer a su hija conforme a la legislación dominicana.
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