Salón del Frío: el punto de encuentro que busca transformar el HVAC-R en Ecuador

Salón del Frío: el punto de encuentro que busca transformar el HVAC-R en Ecuador
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Category: Business
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La industria HVAC-R ecuatoriana atraviesa un momento de transformación, marcado por la necesidad de mejorar la eficiencia energética, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer las capacidades de sus profesionales. En este contexto, la 7.° Expo Salón del Frío – Quito 2026, que se realizará el 9 y 10 de septiembre en el Centro de Convenciones Metropolitano de Quito, se proyecta como un punto de encuentro para fabricantes, empresas, ingenieros, técnicos, estudiantes y usuarios finales. En entrevista, Xavier Sandoval, YEA Chair de ASHRAE Ecuador, explica cómo ha evolucionado este evento y por qué esta edición apuesta por ir más allá de una feria comercial para convertirse en un espacio donde la industria pueda debatir sus desafíos, conocer nuevas soluciones y construir oportunidades de colaboración. El Salón del Frío tiene una historia muy interesante. Nació en Guayaquil alrededor de 2007, en el marco del CIAR, Congreso Iberoamericano de Aire Acondicionado y Refrigeración, cuando recién se había inaugurado el Centro de Exposiciones de Guayaquil. Aquella primera experiencia tuvo cuatro días de exposición y se desarrolló conjuntamente con la Feria de la Construcción. Para 2009 se tomó una decisión importante: separar el Salón del Frío de la Feria de la Construcción y convertirlo en un evento especializado específicamente en nuestra industria HVAC-R. A partir de ahí se fueron desarrollando nuevas ediciones en 2016, 2018, 2021, 2024 y una edición especial en 2025, aprovechando el CRC de ASHRAE realizado en Guayaquil. Ahora regresamos a Quito en 2026, y algo que hemos visto edición tras edición es que el Salón del Frío genera cada vez mayor expectativa dentro de la industria. Pero el evento también ha evolucionado en su propósito. Ya no queremos solamente exhibir equipos. Queremos traer innovación, conocimiento y tecnología al país; incorporar a los principales actores de la construcción; impulsar la eficiencia energética y la sostenibilidad; desarrollar a estudiantes y jóvenes profesionales; y contribuir a la profesionalización y formalización del sector. Hoy queremos consolidar al Salón del Frío como el evento referente de la industria HVAC-R en Ecuador: un espacio donde podamos hablar de los problemas reales del país —energía, medioambiente, normativa, calidad y desarrollo tecnológico— y, al mismo tiempo, presentar las soluciones que nuestra industria puede ofrecer. Después de la emergencia energética que vivimos, este propósito cobra todavía mayor importancia. HVAC-R tiene una relación directa con el consumo energético del país y cada decisión de ingeniería importa. Nuestro objetivo es contribuir a construir una industria ecuatoriana más eficiente, sostenible, profesional y confiable. Creo que una de las principales diferencias de esta edición es que queremos que el Salón del Frío sea también un espacio para discutir los grandes desafíos de nuestra industria y construir soluciones conjuntamente. Por eso hemos preparado cuatro foros técnicos: eficiencia energética en equipos de climatización, refrigerantes de nueva generación, calidad de aire interior y eficiencia energética en la cadena de frío. Además, tendremos mesas de trabajo sobre eficiencia energética, de la norma al desempeño real, e infraestructura hospitalaria segura y resiliente. Otra gran novedad es el Concurso de Data Centers, una iniciativa que ha escalado hasta alcanzar un nivel de participación empresarial. Queremos reconocer proyectos y soluciones reales en tres categorías: eficiencia energética, monitoreo e innovación tecnológica, e implementación de infraestructura para Data Centers. Esto nos permite llevar el conocimiento técnico a casos concretos y reconocer lo que ya se está haciendo bien en Ecuador. También hemos fortalecido muchísimo el espacio para estudiantes y jóvenes profesionales. Este año no queremos que sean solamente asistentes, sino protagonistas del evento. En definitiva, buscamos que el Salón del Frío sea mucho más que una feria comercial: un espacio para mostrar tecnología, compartir conocimiento, reconocer buenas prácticas, discutir nuestros problemas y, sobre todo, construir soluciones para el país. Primero es importante entender que ASHRAE Ecuador Chapter y ATEAAR cumplen funciones diferentes, pero profundamente complementarias. ASHRAE es una sociedad técnica internacional que genera y difunde conocimiento relacionado con el ambiente construido. A través de sus comités técnicos, investigación, estándares, guías y publicaciones, desarrolla conocimiento que posteriormente llega a profesionales de todo el mundo. Su filosofía de compartir conocimiento para mejorar la calidad del ambiente construido y avanzar hacia un futuro más sostenible encaja perfectamente con lo que buscamos en el Salón del Frío. Y tenemos algo extraordinario en nuestra región: estamos conformados por países con diferentes culturas, realidades e incluso idiomas, pero trabajamos conjuntamente. Esa red nos permite compartir experiencias y conectar a Ecuador con profesionales y tecnologías de otros países. Eso se puede ver en el propio Salón del Frío: tenemos participación y tecnología provenientes no solamente de Ecuador, sino también de Perú, Colombia, Brasil y Estados Unidos, además de Asia y Europa. Los capítulos de ASHRAE facilitan precisamente esa comunicación internacional: aprendemos de lo que otros países están haciendo y también compartimos nuestras propias experiencias. ATEAAR, por su parte, tiene una conexión muy cercana con la realidad del profesional, el técnico, las empresas y el mercado ecuatoriano. Nos permite llevar ese conocimiento a nuestra gente, adaptarlo a nuestras necesidades y convertirlo en habilidades técnicas, liderazgo, profesionalismo y responsabilidad. Por eso ambas organizaciones se complementan tan bien. ASHRAE nos conecta con el conocimiento y una comunidad técnica global; ATEAAR nos ayuda a aterrizarlo y convertirlo en desarrollo para nuestra industria nacional. Hemos trabajado muy fuerte en impulsar la certificación de competencias laborales en buenas prácticas de refrigeración y climatización, como parte de un esfuerzo por fortalecer la preparación y la formalización del sector. Y algo que hemos identificado durante este proceso es que muchas de nuestras principales necesidades de capacitación están en fortalecer las bases. Cuando un profesional comprende correctamente las bases, después tiene la capacidad de analizar nuevas tecnologías y continuar desarrollando conocimiento por su propia cuenta. Por eso considero fundamentales temas como psicrometría, cálculo de cargas térmicas, termodinámica, transferencia de calor, mantenimiento y operación de sistemas. Después debemos avanzar hacia habilidades que cada vez son más necesarias: automatización, control, eficiencia energética, análisis del desempeño y nuevas tecnologías de refrigeración. La tecnología cambia rápidamente, pero los fundamentos de ingeniería nos permiten comprenderla, aplicarla correctamente y no limitarnos simplemente a instalar equipos. Es muy grato para mí poder decir que este año hemos reservado un espacio realmente importante para ellos. Durante las mañanas tendremos actividades específicamente pensadas para estudiantes y jóvenes profesionales, buscando desarrollar tanto competencias técnicas como habilidades necesarias para su futuro profesional. Tenemos, por ejemplo, un curso de cálculo de cargas térmicas en climatización, un tema que los propios estudiantes nos han solicitado; y hemos incorporado también capacitación en finanzas para emprendedores y neuromarketing, con acceso gratuito para estudiantes. También tendremos algo que me parece especialmente valioso. Josué Cordovilla, de ASHRAE EPN Student Branch, quien obtuvo una beca para asistir al Winter Conference de ASHRAE, va a compartir su experiencia y explicar a otros estudiantes cómo acceder a este tipo de oportunidades. Queremos que los jóvenes descubran que existen oportunidades reales: becas, viajes, programas de liderazgo, capacitación, concursos y redes internacionales. Y, además, van a estar compartiendo el mismo espacio con empresarios, fabricantes, ingenieros y referentes de nuestra industria. Creo que este año un estudiante que llegue al Salón del Frío con ganas de aprender y hacer contactos puede salir de allí con oportunidades que realmente pueden cambiar el rumbo de su carrera. Hoy los jóvenes tenemos herramientas que generaciones anteriores no tuvieron. Con las herramientas digitales incluso podemos convertirnos rápidamente en emprendedores. Pero antes de hacerlo necesitamos algo fundamental: experiencia, contactos y entender cuáles son las verdaderas necesidades del mercado. Y allí está una de las mayores oportunidades del Salón del Frío. Un estudiante puede acercarse directamente a una empresa en la que algún día quisiera trabajar, conversar con sus representantes, conocer empresarios y emprendedores, descubrir nuevas tecnologías y empezar a construir su propia red profesional. Además, tendremos workshops para enseñarles cómo acceder a becas, programas de liderazgo y oportunidades de capacitación. Y queremos ir todavía más allá: los jóvenes más comprometidos tendrán la oportunidad de acompañar y asistir a algunos de nuestros conferencistas durante sus presentaciones, permitiéndoles conocer de cerca a profesionales con mucha experiencia. ASHRAE, además, abre una red que no termina en Ecuador. Un joven puede comenzar participando en su Student Branch y posteriormente encontrarse compartiendo experiencias con profesionales de toda Latinoamérica y del mundo. Eso es precisamente lo que queremos mostrarles: su carrera profesional puede llegar mucho más lejos de lo que imaginan. Creo que Ecuador está atravesando un momento de transición muy importante. Por un lado tenemos compromisos internacionales como el Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali, que están impulsando la transformación tecnológica del sector de refrigeración y climatización y la transición hacia refrigerantes con menor impacto ambiental. Pero también tenemos una realidad nacional que nos obligó a mirar la eficiencia energética con mucha más seriedad. La emergencia energética que vivimos fue extremadamente dura. Desde el punto de vista comercial, muchos empresarios llegaron a compararla con una segunda pandemia: negocios obligados a detener operaciones, productos afectados por falta de refrigeración y empresas que, ante la incertidumbre, tuvieron que invertir en generación propia y aumentar temporalmente su dependencia de combustibles. Eso nos dejó una enseñanza: la eficiencia energética ya no puede verse únicamente como un tema ambiental; también es un tema económico, de competitividad y de seguridad energética. Precisamente por eso el programa de esta edición incorpora cuatro foros y mesas de trabajo sobre eficiencia energética, refrigerantes, calidad de aire, cadena de frío, desempeño real de edificios e infraestructura resiliente. No quiero adelantar cuáles son todas las barreras, porque justamente queremos sentar a los diferentes actores a discutirlas. Espero que después del Salón del Frío tengamos una visión mucho más clara de qué está frenando la adopción tecnológica y, sobre todo, qué podemos hacer juntos para derribar esas barreras. Las perspectivas son muy buenas. En Ecuador ya vemos que los refrigerantes naturales están ampliando su campo de aplicación. El CO₂ ya no está solamente en vitrinas de supermercados; empieza a tener presencia en centros de distribución, cámaras de conservación y aplicaciones de congelación. De igual manera, el amoníaco continúa teniendo un papel muy importante en refrigeración industrial y congelamiento de alimentos. Incluso sectores importantes para el país, como la industria alimentaria y camaronera, están evaluando nuevas soluciones con CO₂ para sus procesos de refrigeración y congelación. El principal desafío está en la capacitación. Necesitamos más técnicos e ingenieros preparados para trabajar de forma segura y eficiente con CO₂ y amoníaco, especialmente en aplicaciones de baja temperatura. Por eso, en esta edición hemos fortalecido la refrigeración con un Foro de Refrigerantes de Nueva Generación, un Foro de Eficiencia Energética en la Cadena de Frío y conferencias sobre CO₂ y congelamiento industrial de alimentos. Nuestro objetivo es que el crecimiento de estas tecnologías venga acompañado del crecimiento del conocimiento y del talento técnico en Ecuador. Para mí, esa es una de las partes más importantes del Salón del Frío. Nuestra industria funciona como una cadena. Tenemos fabricantes, distribuidores, diseñadores, contratistas, técnicos, universidades, organismos públicos y usuarios finales. Ninguno puede transformar la industria trabajando de manera aislada. El Salón del Frío permite reunirlos en un mismo lugar. Un fabricante puede escuchar directamente las necesidades del usuario final; un ingeniero puede descubrir una tecnología que resuelve un problema de diseño; un distribuidor puede encontrar nuevos aliados; un estudiante puede conocer a la empresa donde posiblemente trabajará mañana; y dos empresas que hoy se conocen en un pasillo pueden terminar desarrollando un proyecto juntas. Es por esa razón que para nosotros el networking no es solamente intercambiar tarjetas. Es crear relaciones de confianza, compartir experiencias y generar oportunidades de colaboración y negocios. Incluso desde la inauguración hemos previsto espacios de networking y recorrido por la exposición, porque queremos que esa interacción sea parte integral de la experiencia. Creo que uno de los mayores valores del Salón del Frío es precisamente construir comunidad. Una industria conectada comparte conocimiento más rápido, identifica mejor sus problemas y tiene mucha más capacidad para resolverlos. Les diría que el Salón del Frío está preparado para compartir conocimiento, mostrar tecnología y, sobre todo, levantar la voz frente a las necesidades que tiene nuestro país. Durante estos días vamos a reunir a profesionales, técnicos, estudiantes, empresarios, fabricantes y especialistas que, aunque tenemos diferentes experiencias, compartimos un mismo objetivo: hacer crecer y mejorar nuestra industria. Así que mi invitación es muy sencilla: vengan, aprendan, observen, escuchen, pregunten y compartan. Conozcan las tecnologías que están llegando al Ecuador, conversen con quienes las están implementando, participen en los foros, conozcan nuevas personas y aprovechen todo lo que hemos preparado. El 9 y 10 de septiembre, Quito se convierte en el punto de encuentro de la industria HVAC-R del Ecuador. Los esperamos en la séptima edición del Salón del Frío.

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