El histórico Palacio de Floridablanca, conocido durante décadas como hotel Arco de San Juan, ha presentado esta mañana su transformación en el Palacio de San Juan, operado por Barceló bajo la enseña Royal Hideaway, que se convertirá este miércoles con la recepción de los primeros clientes en el primer establecimiento de cinco estrellas de la capital murciana.
La apertura coincide con los festejos de la Feria de Murcia y supone el culmen de una alianza estratégica entre Grupo Fuertes y Barceló Hotel Group, con una inversión conjunta que supera los 17 millones de euros.
Gaspar Sáez, director general sur de España y Algarve de Barceló Hotel Group, ha calificado la jornada como "un día largamente soñado" durante la rueda de prensa celebrada en las instalaciones del nuevo hotel. El directivo ha destacado que el proyecto representa "una apuesta gastronómica de primer nivel para Murcia y los murcianos", que comenzará a operar con las primeras 55 habitaciones disponibles de un total de 70.
La oferta culinaria del Palacio de San Juan, operado bajo la marca de los hoteles lujo de Barceló Royal Hideaway, girará en torno a Ocra (denominación que alude al término "arco" leído al revés, manteniendo así la esencia del antiguo nombre del establecimiento). Ubicado en la planta baja, este restaurante podrá acoger a medio centenar de comensales y presentará una propuesta gastronómica basada en productos de proximidad, bajo la asesoría del chef Juanlu Sánchez, quien ostenta dos estrellas Michelin en Jerez. Pablo Rodríguez ejercerá como jefe de cocina del espacio.
Sáez ha explicado que la terraza panorámica, bautizada como Royal Heaven, iniciará su actividad el próximo 16 de septiembre, una vez finalizados los festejos feriales. Este espacio, dotado de piscina y con vistas privilegiadas a la Catedral y la iglesia de San Juan, estará orientado al 'tardeo' murciano y contará con acceso independiente desde la plaza de San Juan mediante sistema de reservas. La oferta se completará a finales de octubre o principios de noviembre con la apertura de la barra de Ocra, un proyecto enfocado a la hostelería clásica urbana con toques de tapeo local.
Arquitectura entre el patrimonio y la modernidad
Las obras de rehabilitación, dirigidas por el arquitecto murciano Jesús Zafra, se han desarrollado a lo largo de dos años y han requerido una inversión de 12 millones de euros en construcción, más otros 5 millones destinados a mobiliario y decoración. El edificio, catalogado con grado 3 de protección en el Plan del Conjunto Histórico-Artístico de Murcia (PECHAM), ha obligado a conservar íntegramente la fachada original, lo que condicionó aspectos técnicos de la remodelación, incluyendo el retraimiento de una de las plantas superiores donde finalmente se ubica el rooftop.
El inmueble mantiene su esencia neoclásica preservando elementos emblemáticos como el propio Arco de San Juan, aunque incorpora influencias del diseño escandinavo y vintage. "Maderas nobles, mármoles, texturas naturales y una cuidada selección de materiales dialogan con los elementos originales del edificio para crear una atmósfera serena y atemporal", han descrito desde Barceló Hotel Group sobre la estética interior, caracterizada por espacios amplios, tonos claros y detalles en madera.
Habitaciones y tarifas
Las 70 habitaciones del Royal Hideaway se distribuyen entre categorías estándar, deluxe superior y suites. Las estándar disponen de dos zonas diferenciadas separadas por un tabique con televisiones panorámicas, área de estar con cafetera, dormitorio y baño revestido en mármol. Las deluxe superior cuentan con accesos y baños más amplios y eliminan el tabique divisorio.
En cuanto a los precios, las tarifas de salida se sitúan en torno a los 280-300 euros para las habitaciones más económicas, mientras que las suites pueden alcanzar los 1.000-1.500 euros dependiendo de la temporada. Sáez ha matizado que durante el lanzamiento inicial mantendrán una política de precios "más flexible" para dar a conocer el proyecto.
Ocupación y empleo
Para el día de la inauguración, el hotel ya cuenta con 20 reservas de las 55 habitaciones que entran en funcionamiento inicialmente. Sáez ha estimado que la ocupación este miércoles se situará entre 40 y 50 huéspedes, alcanzando cerca del 80% durante el fin de semana ferial. Se prevé que a principios de octubre el establecimiento opere al 100% de su capacidad.
El Royal Hideaway generará 70 empleos directos, lo que equivale a un trabajador por habitación, una ratio que Sáez ha justificado como esencial "cuando se habla de lujo", ya que el servicio constituye uno de los pilares fundamentales. Además, el Grupo Barceló estima que el 80% de sus proveedores serán de carácter local.
Visión de futuro para Murcia
Tomás Fuertes, presidente del Grupo Fuertes, ha expresado su satisfacción por "dotar a Murcia de un hotel de cinco estrellas" que, en su opinión, "elevará el nivel del turismo de calidad" en la región. Fuertes ha señalado que esta apertura "solo es el comienzo" de un proyecto gestionado por Barceló, "una empresa internacional en la que creemos que estamos en buenas manos".
El empresario ha destacado que "hoy no se trata de ser el mejor de Murcia, España o Europa: competimos con el mundo entero", pero ha añadido que "Murcia tiene encanto y posibilidades, y en los próximos 10 años debe crecer a buen ritmo". Fuertes ha manifestado su compromiso con el desarrollo turístico de la región, haciendo especial mención a la necesidad de impulsar el Mar Menor y aprovechar la ubicación privilegiada de Murcia, "con mar, bosque y naturaleza".
El Royal Hideaway se integra en la marca Royal de Barceló Hotel Group, situándose al mismo nivel que otros establecimientos emblemáticos como el Palacio de Gran Vía. Con este nuevo hotel, el grupo suma 600 habitaciones en Murcia.
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