Después de la épica batalla en
dobles en la primera ronda del US Open y de la derrota en el
tercer set ante la pareja formada por Hao-Ching Chan y Maya
Joint, Serena Williams dejó a su hermana en los vestuarios y
abandonó Flushing Meadows lo antes posible, sin mirar atrás.
Ese es el trasfondo de la esperada entrevista que finalmente
no se realizó con las dos mujeres que hicieron historia en el
tenis estadounidense, según reveló el sitio especializado
Bounces.
Las hermanas Williams habían regresado juntas a las pistas
del US Open por primera vez en cuatro años.
La ausencia ante la prensa no derivó en una multa de la
Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA), aunque la decisión
fue criticada por la International Tennis Writers Association
(ITWA).
"Habría sido bueno escuchar a Serena y Venus hablar sobre su
experiencia de volver a jugar juntas en el US Open y reflexionar
sobre sus respectivos futuros", escribió en su cuenta de la red
social X el presidente de la ITWA, Simon Cambers.
Es tradición que todos los jugadores que reciben solicitudes
de entrevistas por parte de los medios acreditados atiendan a la
prensa después de sus partidos.
En el US Open, según el relato, ningún otro jugador se había
negado, ni siquiera quienes, como las Williams, habían sufrido
una eliminación dolorosa.
Las hermanas habían recibido de la USTA el 4 de septiembre
el horario estelar de la primera sesión nocturna en el
gigantesco escenario del Arthur Ashe Stadium. Poco antes habían
hablado con los periodistas en Cincinnati, después de ser
eliminadas también en primera ronda.
La propia Venus, además, había atendido a los medios en el
US Open después de caer ante Sofía Kenin, pese a que aquel
partido había terminado después de las dos de la madrugada.
Venus acudió normalmente a los vestuarios, como hacen los
jugadores después de un partido, y probablemente tampoco se
habría negado a hablar con la prensa.
Sin embargo, Serena, apenas terminó el encuentro, subió a un
automóvil y desapareció en la noche neoyorquina.
A los organizadores no les quedó más alternativa que
cancelar la entrevista mediante un anuncio, sin ofrecer
explicaciones.
No era, de todos modos, la primera ocasión en que las
hermanas Williams evitaban a la prensa.
Según Bounces, lo habrían hecho entre 15 y 20 veces y en
varias de ellas fueron sancionadas.
La multa más elevada habría sido de 5.000 dólares, impuesta
a Venus por no asistir a la conferencia de prensa tras su
derrota en primera ronda del Abierto de Australia de 2016.
Las multas por incumplir las obligaciones con los medios no
suelen hacerse públicas en los torneos del circuito WTA,
mientras que en los torneos de Grand Slam normalmente sí se
divulgan.
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