NUEVA YORK.- Agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a 2,197 inmigrantes durante un operativo de un mes denominado «Operation Rotten Apple», informó el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Entre los detenidos figuraron inmigrantes con condenas por delitos graves, incluidos asesinato, violación, secuestro, posesión ilegal de armas y tráfico de drogas. Algunos de ellos son oriundos de la República Dominicana.
Mullin aseguró que el operativo se realizó sin la colaboración del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ni de la gobernadora Kathy Hochul, ambos demócratas que respaldaron políticas de protección para inmigrantes frente a determinadas acciones de las autoridades federales.
«Operation Rotten Apple hizo lo que los políticos santuario de la ciudad y el estado de Nueva York se niegan a hacer: hacer más seguro al Empire State», afirmó Mullin en un comunicado.
El funcionario agregó que la administración del presidente Donald Trump continuaría con sus operativos migratorios pese a las políticas de las llamadas jurisdicciones santuario.
CON ANTECEDENTES GRAVES
Entre las personas arrestadas, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), figuró Bogdan Detrovich Gren, un ucraniano que se encontraba ilegalmente en Estados Unidos y que tenía condenas por secuestro, un caso de abducción con resultado de muerte, posesión criminal de un arma y asesinato.
También fue detenido Andreas Bernal Chiquito, de nacionalidad colombiana, quien había sido arrestado anteriormente por delitos relacionados con conducta sexual contra un menor y por causar lesiones a un menor de 17 años.
Otro de los detenidos fue Palvinder Singh, de India, quien se encontraba ilegalmente en el país y había sido condenado por violación en Alemania.
Las autoridades también identificaron a Carlos Mendez-Acosta, venezolano condenado por violación, como uno de los arrestados durante el operativo.
CHOQUE CON CIUDAD Y ESTADO SANTUARIO
Los arrestos se produjeron en medio de un enfrentamiento entre la administración Trump y las autoridades demócratas de Nueva York por las políticas migratorias del estado y la ciudad.
Poco después de asumir el cargo en enero, Mamdani firmó una orden ejecutiva para reforzar las protecciones de la ciudad como jurisdicción santuario frente a lo que calificó como medidas abusivas de aplicación de las leyes migratorias por parte de la administración Trump.
Desde entonces, la ciudad aprobó otras medidas destinadas a limitar la cooperación de las autoridades locales con ICE, incluida una legislación que restringió el uso de instalaciones penitenciarias municipales por parte de los agentes federales.
En Albany, Hochul también respaldó legislación que limitó la colaboración de la Policía estatal con las autoridades federales de inmigración y restringió el acceso de agentes de ICE a determinados espacios públicos, incluidos hospitales y parques.
El DHS sostuvo que esas políticas contribuyeron a que más de 13,000 inmigrantes con antecedentes criminales hayan regresado a las calles de Nueva York.
El llamado «zar fronterizo» de la administración Trump, Tom Homan, criticó las políticas de los funcionarios demócratas y afirmó que, aunque aseguraron estar preocupados por la seguridad pública, impidieron que los agentes federales de inmigración ingresaran a cárceles locales para detener a personas con antecedentes penales.
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