Redacción/Cuestión de POLÉMICA
CIUDAD DE MÉXICO, CDMX., 8 de septiembre de 2026.- México volvió a registrar resultados por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en la prueba PISA 2025. Los estudiantes mexicanos obtuvieron 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, con un nuevo retroceso en las dos primeras áreas y una brecha amplia frente a los países con mejores sistemas educativos.
El dato más crítico apareció en matemáticas: sólo 30 por ciento de los alumnos mexicanos alcanzó al menos el nivel básico de competencia, frente a 65 por ciento del promedio de la OCDE. En lectura llegó a ese nivel 50 por ciento, contra 69 por ciento del organismo, y en ciencias también apenas la mitad alcanzó las habilidades mínimas, mientras el promedio internacional fue de 74 por ciento. México prácticamente no registró estudiantes en los niveles de mayor desempeño.
El retroceso también coloca bajo la lupa los errores acumulados de la política educativa federal. La generación evaluada atravesó el cierre prolongado de escuelas durante la pandemia, sin una estrategia suficiente para recuperar los aprendizajes perdidos; posteriormente desapareció el programa Escuelas de Tiempo Completo, se redujeron instrumentos nacionales para medir aprendizajes y especialistas cuestionaron la implementación acelerada de la Nueva Escuela Mexicana sin mecanismos claros para conocer si los alumnos realmente aprendían. Organizaciones educativas advirtieron durante esos años que eliminar evaluaciones y reducir el tiempo efectivo de enseñanza dejaba al sistema sin herramientas para corregir el rezago.
Las carencias tampoco se limitan al modelo pedagógico. PISA encontró que 48 por ciento de los estudiantes mexicanos asistía a planteles donde la falta de libros, equipo tecnológico, bibliotecas o materiales de laboratorio dificultaba la enseñanza, mientras 50 por ciento estudiaba en escuelas cuyos directivos reportaron deficiencias de infraestructura. Además, 29 por ciento estaba en centros con falta de docentes y 41 por ciento en escuelas con insuficiencia de personal de apoyo.
Los resultados contrastan con el argumento de que el problema depende únicamente del interés de los jóvenes. El 80 por ciento de los estudiantes mexicanos dijo sentir curiosidad por aprender y 76 por ciento aseguró que realiza un esfuerzo adicional cuando una tarea se complica, porcentajes superiores al promedio de la OCDE. El organismo también precisó que una parte de la caída estadística se relaciona con la incorporación a la secundaria de más adolescentes provenientes de comunidades marginadas, pero esa expansión de la cobertura no elimina las deficiencias que persisten dentro de las escuelas.
PISA 2025 retrata a una generación cuya educación básica transcurrió principalmente durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y que llegó a la evaluación durante la administración de Claudia Sheinbaum. Mientras ambos gobiernos colocaron becas, cobertura y permanencia escolar entre sus principales políticas educativas, los resultados muestran el pendiente central: no basta con mantener a los alumnos dentro de las aulas si siete de cada diez adolescentes no alcanzan siquiera las competencias básicas en matemáticas y la mitad tampoco llega al nivel mínimo en lectura y ciencias. - Advertisment - - Advertisment -
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