Valle del Cauca, Colombia. 08 de septiembre de 2026. La agricultura tiene una escala significativa en Colombia y cumple un papel relevante en el desarrollo productivo del país. Con 5,9 millones de hectáreas cultivadas y una producción agropecuaria de 41,7 millones de toneladas, según cifras presentadas por el Ministerio de Agricultura, su magnitud evidencia la importancia de esta actividad para la economía nacional.La dimensión de este sector desencadena un reto en materia de productividad y aprovechamiento de recursos como el agua y el suelo. El Día Mundial de la Agricultura invita a reflexionar sobre estos desafíos y sobre el papel de la tecnología, la información y el conocimiento agronómico como herramientas para entender mejor los cultivos, tomar decisiones más precisas y encontrar nuevas formas de producir.Los cultivos de caña son un ejemplo de cómo esa transformación ya está ocurriendo actualmente. Con soluciones aplicadas a la gestión del agua y fertilizantes, la toma de decisiones informadas y el manejo de plagas, la industria de la caña muestra cómo estas herramientas pueden integrarse en diferentes etapas del proceso agrícola.Tres prácticas que ya se aplican en el cultivo de cañaProvidencia, ingenio azucarero colombiano ubicado en el Valle del Cauca, ha incorporado estas herramientas a su operación en campo. Así se reflejan en tres prácticas concretas que buscan responder a necesidades del cultivo y aprovechar mejor los recursos disponibles. Usar el agua y fertilizantes según las necesidades del cultivo: uno de los principales desafíos está en gestionar el recurso de acuerdo con lo que requiere la caña. Para hacerlo, Providencia implementa un plan estratégico de riego y fertilización a tasa variable que, a partir del análisis de las condiciones y necesidades del cultivo, permite definir cómo, cuándo y dónde utilizar el agua y fertilizante de manera más eficiente. Este plan se ejecuta mediante diferentes herramientas y tecnologías, como pivotes centrales, rampas de riego de aplicación lateral, que avanzan horizontalmente sobre el cultivo; cañones viajeros, que se desplazan para regar de forma lineal; y riego por goteo, muestreo georreferenciado de suelos, abonadoras con control de dosis que lleva el agua directamente a la raíz de la caña y aplican metro a metro la cantidad precisa de fertilizante.
Estas soluciones pueden reducir hasta en un 50 % el consumo de agua y un 25 % de fertilizante frente a sistemas convencionales, ayudando a responder a las necesidades de la caña mientras se hace un uso más responsable de los recursos. Tomar decisiones informadas con sensores: conocer mejor las condiciones del cultivo permite planificar con mayor precisión cada etapa del proceso. El uso de GPS, estaciones robóticas, satélites, telemetría en tractores, junto con el análisis de datos, permite planificar las labores agrícolas, uso de la maquinaria y condiciones del cultivo para la toma de decisiones sobre el uso del suelo, el agua y los insumos. Así, la información se convierte en una herramienta para orientar distintas etapas del proceso productivo.
Este enfoque no se limita a la siembra y al crecimiento de la caña, sino que se extiende hasta la cosecha, donde sistemas satélites permiten que la maquinaria como tractores y cosechadoras se ubiquen con precisión en el terreno, evitando el pisoteo excesivo del suelo y su compactación. Actualmente, el 100 % de la cosecha se realiza de manera mecanizada, integrando herramientas tecnológicas a distintas etapas del proceso productivo y evitando la quema de caña de azúcar. Manejar las plagas con mayor precisión: Providencia integra el control biológico en el manejo de plagas utilizando drones para liberar insectos benéficos de manera precisa en los cultivos a partir de los 6 meses de edad. Esta práctica está implementada en el 100 % del área cultivada en caña de azúcar.
El uso de drones facilita la aplicación del control biológico en campo, mientras que los insectos benéficos ofrecen una alternativa que contribuye a reducir la dependencia de controles químicos. En este caso, la herramienta tecnológica complementa el conocimiento agronómico para avanzar hacia prácticas agrícolas más sostenibles.'Hoy el reto de la agricultura no es solamente producir más, sino entender mejor lo que ocurre en el campo para tomar mejores decisiones. Integrar conocimiento agronómico y herramientas tecnológicas nos permite gestionar mejor los recursos y acompañar el cultivo desde la siembra hasta la cosecha. En Providencia buscamos que la tecnología nos ayude a encontrar mejores formas de producir', afirmó Diego Sandoval, director de Agricultura de Precisión.El Día Mundial de la Agricultura permite recordar que la innovación está cambiando la manera de trabajar en el sector. Desde el uso del agua hasta el cuidado y la cosecha de los cultivos, integrar tecnología y conocimiento permite avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible.
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