La polémica está servida y el debate sobre la salud democrática en España vuelve a encenderse. El Ministerio del Interior maneja un dossier confidencial donde se clasifica con nombres, apellidos e ideología a decenas de periodistas, tertulianos y colaboradores de televisión y radio. El periodista de El Confidencial y colaborador de COPE, Alejandro Requeijo, destapa esta preocupante práctica en el programa La Tarde de COPE. La existencia de este documento, confirmado por el propio departamento gubernamental, desata una oleada de indignación en el sector de la comunicación y plantea serios interrogantes sobre los límites del control estatal.
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El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska (c), conversa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), en el Congreso de los Diputados, este jueves, donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido para informar de la gestión de la crisis en Ceuta
Un polémico dossier con fotos y etiquetas ideológicas
Lejos de ser un simple resumen de prensa habitual, este documento de "decenas de páginas" detalla minuciosamente el perfil de los profesionales de los medios. Cada ficha cuenta con la fotografía del periodista y anotaciones muy específicas sobre su línea editorial o su relación con el Ejecutivo. Entre las descripciones más llamativas figuran expresiones como "crítico con el PSOE", "reconocido antisanchista", "apoya al gobierno" o "últimamente combativo con el gobierno".
Esta catalogación sistemática no se limita a quienes cubren habitualmente la información de Interior, sino que abarca a profesionales de cualquier ámbito que opinen sobre temas de calado político nacional. El propio Requeijo detalla que al ministerio le interesa registrar la postura de los periodistas sobre asuntos sumamente sensibles como "la amnistía, sobre los pactos del gobierno con los independentistas, sobre sobre el propio Partido Socialista, sobre la figura de Pedro Sánchez".
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El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska (c), acompaña al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), al interior del Hemiciclo tras un receso en el Congreso de los Diputados, este jueves, durante la sesión en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido para informar de la gestión de la crisis en Ceuta
Ante la gravedad del hallazgo, Alejandro Requeijo decide no andarse con rodeos y acude directamente a la sede del Ministerio del Interior para exigir explicaciones frente a frente. "Sí, fui y fui en persona porque, bueno, es un asunto lo suficientemente grave y lo suficientemente sensible como para hablarlo en persona", señala el periodista para explicar por qué evita las vías frías como el correo electrónico o los mensajes de texto.
En ese encuentro directo, los responsables del departamento gubernamental admiten la realidad de las fichas. "Con la misma honestidad que os digo que me reconocieron que existía ese documento, también os digo que no supieron explicarme para qué era", revela Requeijo, a quien solo le aseguran que se trata de un archivo "de uso interno y a nivel informativo". Sin embargo, la justificación resulta del todo insuficiente para el autor de la investigación, quien recalca que un Ministerio del Interior debe centrarse en proteger a la ciudadanía y no en vigilar a la prensa.
Con la misma honestidad que os digo que me reconocieron que existía ese documento, también os digo que no supieron explicarme para qué era"
Alejandro Requeijo
Periodista
Un ataque directo a los valores democráticos
La revelación provoca una reacción en cadena de las principales agrupaciones del sector.
Entidades como la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) o la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ya muestran su firme rechazo y advierten de que una base de datos de esta índole es incompatible con un Estado de derecho.
Además, las fichas evidencian una preocupante vigilancia continuada en el tiempo. El uso de expresiones como "últimamente más combativo" demuestra que Interior realiza un seguimiento constante de la evolución de las opiniones de los profesionales.
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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el Congreso de los Diputados, este jueves, donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece para informar de la gestión de la crisis en Ceuta
La gravedad de este dossier reside en que procede del ministerio que controla las fuerzas de seguridad del Estado. Por ello, Requeijo insiste en que no hace falta buscar una segunda intención para escandalizarse. "La mera existencia de una lista elaborada por el Ministerio del Interior en el que cataloga ideológicamente a periodistas ya en sí mismo me parece que no hace falta un para", sentencia con rotundidad.
En un contexto democrático, vigilar y etiquetar a quienes ejercen la libertad de prensa cruza una línea roja que vulnera la confianza de los ciudadanos en sus propias instituciones.
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