Un proyecto de ley patrocinado por el Senador Enrique Lee propone establecer por ley un deber mínimo de presencia territorial para diputados y senadores, obligándolos a destinar al menos diez días hábiles de cada mes al desarrollo de funciones oficiales en sus respectivos distritos o circunscripciones.
La iniciativa busca incorporar un nuevo inciso tercero al artículo 7° de la Ley N°18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, norma que actualmente no contempla un estándar temporal mínimo de permanencia de los parlamentarios en los territorios que representan.
Según el texto propuesto, tanto diputados como senadores deberán permanecer al menos diez días hábiles de cada mes calendario desempeñando funciones oficiales en sus respectivos distritos o circunscripciones. Los reglamentos internos del Senado y de la Cámara de Diputados deberán establecer la forma en que se acreditará el cumplimiento de esta obligación, las situaciones que podrán justificar una ausencia y los procedimientos sancionatorios aplicables en caso de incumplimiento.
La moción fundamenta la propuesta en una crítica al régimen consuetudinario que actualmente regula el despliegue territorial de los parlamentarios. A juicio de su autor, esa práctica carece de la jerarquía normativa que correspondería a una obligación vinculada al ejercicio de un cargo de representación popular obtenido mediante sufragio universal.
El proyecto aborda además la naturaleza de la representación política y hace referencia tanto a la tradición del mandato libre surgida de la Revolución Francesa como al pensamiento de Edmund Burke. Desde esa perspectiva, sostiene que la legitimidad del Congreso puede verse debilitada cuando la ciudadanía percibe una distancia entre la actividad legislativa desarrollada principalmente en Valparaíso y la realidad cotidiana de las comunidades que los parlamentarios representan.
Lee también Iniciativa propone obligar a diputados y senadores a someterse a test de drogas con resultados públicos
La preocupación sería especialmente relevante, según la moción, en las zonas extremas y aisladas del país, donde las dificultades asociadas al centralismo histórico del Estado chileno pueden profundizar la sensación de alejamiento entre las autoridades nacionales y las necesidades territoriales.
El autor precisa que la obligación propuesta no pretende limitar la autonomía deliberativa de diputados y senadores ni transformar su representación en un mandato imperativo. La presencia territorial sería, en cambio, un deber de carácter adjetivo vinculado al ejercicio del cargo, comparable a la obligación de asistir a las sesiones de sala.
La iniciativa busca, al mismo tiempo, preservar la autonomía interna de ambas cámaras y mantener una reserva legal acotada. Por esa razón, la ley establecería únicamente el deber general de permanecer al menos diez días hábiles mensuales en el territorio, mientras que correspondería al Senado y a la Cámara de Diputados desarrollar sus mecanismos concretos de aplicación.
En ese contexto, las respectivas Comisiones de Ética y Transparencia Parlamentaria podrían determinar qué situaciones justifican el incumplimiento del deber de presencia territorial, entre ellas misiones oficiales, viajes internacionales encomendados institucionalmente o emergencias de salud.
Los reglamentos internos también deberían establecer un régimen de sanciones y eventuales deducciones económicas proporcionales para los casos en que un parlamentario incumpla injustificadamente el mínimo de presencia territorial exigido.
Vea moción Boletín N°18.615-07 y siga su tramitación aquí.
(0)Comments