Fecha de publicación: 7 de septiembre de 2026
Fecha de modificación: 7 de septiembre de 2026
El Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori comenzó a desplegar militares en el exterior de tres cárceles declaradas en emergencia en Perú. La medida busca reforzar la seguridad y avanzar en una reforma del sistema penitenciario.
El país tiene más de 100 000 presos distribuidos en 69 cárceles. Sin embargo, estos centros tienen una capacidad conjunta para unos 40 000 reclusos. El Ejecutivo considera que el hacinamiento facilita el control de bandas criminales desde las prisiones.
Según EFE, los militares custodian desde el domingo los perímetros de Ancón I y Miguel Castro Castro, en Lima. El Ejército también fue enviado a la cárcel de Trujillo, una zona golpeada por el crimen organizado y la minería ilegal.
Perú refuerza la seguridad en sus cárceles
La declaratoria de emergencia también incluye los penales de Cochamarca y Challapalca. Este último es de máxima seguridad y está ubicado a 4 600 metros de altitud, en la región de Tacna.
La situación de las cárceles preocupa al Gobierno. Las autoridades sostienen que algunos líderes criminales continúan coordinando extorsiones y otras actividades ilícitas desde prisión.
El Ejecutivo prepara además reformas en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado. Para ello, Fujimori solicitó al Parlamento facultades legislativas durante 120 días.
Fujimori plantea reformas al sistema penitenciario
Entre sus propuestas está incorporar el trabajo de los presos como parte de su régimen penitenciario. También busca ampliar el papel de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad.
La orientación militar también se refleja en el equipo del Gobierno. El general César Astudillo fue nombrado ministro del Interior. Además, el coronel de la Fuerza Aérea Abraham Lescano asumió la dirección del Instituto Nacional Penitenciario.
EFE señaló que una inspección reciente detectó graves deficiencias en varias cárceles.
Cárceles peruanas presentan fallas de seguridad
La Contraloría encontró escáneres ausentes o averiados en Ancón I. También detectó problemas en la videovigilancia y en los sistemas de seguridad perimetral.
Los inspectores reportaron además deficiencias en torres de vigilancia, iluminación y otros elementos de seguridad física. Estos problemas forman parte del desafío que enfrenta Fujimori para reformar el sistema penitenciario y contener el avance del crimen organizado.
Con información de EFE
Más información sobre Keiko Fujimori
(0)Comments