Quizá no quede mucho de los mozalvetes que comenzaron durante 1997 como músicos en Leicestershire, Inglaterra; mucho ha acontecido alrededor de Kasabian, quien siempre se han distinguido por el arrebato, el brío y el nervio a la hora de acometer sobre un rock furioso de marcado acento británico.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
En un instante cuántico, ya llegan a un noveno álbum al que han nombrado Act III , aludiendo al periodo sin Tom Meighan -su anterior vocalista- o quizá a una referencia tetral o ambas. El caso es que aún sin aquel miembro fundacional, han conservado ese espíritu tribunero que los vincula tanto a los hinchas futboleros, como múltiples a conciertos de un frenesí desbordado.
Es por ello que no extraña que el camino de estas 10 nuevas canciones (y 3 interludios) haya comenzado oficialmente ante 45 mil espectadores que colmaron el Finsbury Park de Londres y mostraron su feligresía incondicional.
En tan memorable cita presentaron 'Soulmate' -el primer tema en forma del disco- y del que allí brota esa pátina tan cockney (transpira fish & chips y cerveza por doquier); se trata de la carta de presentación para afirmar que Serge Pizzorno, Chris Edwards, Ian Matthews y Tim Carter están en la mejor versión posible como banda: cohesionados, potentes, inquietos.
Con un Pizzorno más en plan de líder y mejor frontman que nunca, entraron al estudio ante un producción que este hombre visualizó y que luego completó en compañía de Mark Ralph con el objetivo primordial de expandir la paleta sonora.
De las sesiones en The Sergery y Club Ralph surgieron canciones tan impecables e implacables como 'Superpowers', que agrega un sonido árabe a un fraseo que podría ser propio de Gorillaz… he aquí una de las mejores composiciones de su carrera, a lo que también hay que agregar 'Nothing Better Than This' que es una adrenalínica descarga de electro-rock -un éxito instantáneo para la banda-.
Por otro lado, no deja de ser cuando menos curioso que 'Great Pretender' tenga todo el sonido de The Pains of Being Pure At Heart, mientras que 'Silver Apple Eyes' sin ningún problema podría haber sido firmada por Empire Of The Sun; tal vez quisieron probar con la estética de cosas que les gustan o quizá sea una mera coincidencia.
Lo que es un hecho es que Kasabian siguen bien aferrados a esos juegos guitarreros, pero esta vez se dan más vuelo con la psicodelia y una búsqueda melódica que tiene un acento más pop -lo que amplía su registro-.
Serge Pizzorno cada vez exhibe más recursos como compositor y tiene mucho sentido para encauzar a la banda. ¡Ya urge atestiguar esta andanada en directo! Mientras tanto hay que poner atención al origen de esta virtuosa entrega: ' ACT III' se nutre de todos los álbumes de Kasabian que hemos creado. De los momentos buenos y malos, del caos y la belleza. Siempre nos ha inspirado el cine y la narrativa, y este disco se inspira en ese mundo. Estas canciones nacieron de hechos reales, pequeñas escenas, fragmentos de vida y momentos de felicidad' .
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