'El Niño' se fortalece y amenaza con marcar un récord: NOAA anticipa cambios de lluvia y temperatura

'El Niño' se fortalece y amenaza con marcar un récord: NOAA anticipa cambios de lluvia y temperatura
View on original source
Category: Tourism
Share
Archive
Like
La NOAA prevé que El Niño se fortalezca en los próximos meses y mantenga una probabilidad superior al 90% de ser muy fuerte en el otoño e invierno boreales de 2026-27. (Imagen Ilustrativa Infobae) Guardar La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos prevé que el actual El Niño se fortalezca durante los próximos meses y mantenga una alta probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte en el otoño y el invierno boreales de 2026-27. El escenario puede modificar los patrones estacionales de lluvia y temperatura en Estados Unidos, con señales que incluyen más precipitaciones en sectores del sur y el oeste, y menores acumulados en partes del norte. Según el Centro de Predicción Climática de la NOAA, existe una probabilidad superior al 90% de que El Niño sea muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte. El organismo también calcula un 69% de probabilidad de que el evento supere en intensidad a los registrados desde 1950, bajo un criterio técnico que considera un valor trimestral del Índice Oceánico Relativo de El Niño, conocido como RONI, igual o superior a +2,5 ℃ entre octubre y diciembre de 2026. PUBLICIDAD La previsión adquiere relevancia por el alcance climático del fenómeno, que influye sobre la circulación atmosférica del Pacífico y puede afectar el régimen de lluvias de Estados Unidos, América Latina, Asia y Oceanía. La Organización Meteorológica Mundial informó el 3 de septiembre que El Niño ya está establecido y que podría persistir hasta febrero de 2027 con una probabilidad cercana al 100%, aunque señaló que otros factores oceánicos y atmosféricos pueden modificar los efectos regionales. El Centro de Predicción Climática estima un 69% de probabilidad de que El Niño supere en intensidad a los eventos registrados desde 1950 según el índice RONI. (Erin Woodiel /The Argus Leader via AP) Qué prevé la NOAA sobre El Niño para el invierno 2026-27 El Centro de Predicción Climática informó que el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se intensificó durante julio. Las anomalías superaron los +2 ℃ en el Pacífico oriental, mientras que el índice Niño-3.4 alcanzó +1,4 ℃ y el índice Niño-1+2 llegó a +2,9 ℃. De acuerdo con el informe, la atmósfera respondió con patrones compatibles con el fenómeno, entre ellos anomalías de vientos del oeste en niveles bajos y un aumento de las lluvias en áreas del Pacífico central y oriental. PUBLICIDAD La NOAA clasifica El Niño a partir de observaciones oceánicas y atmosféricas. El fenómeno requiere temperaturas de la superficie marina superiores a los valores normales en una parte del Pacífico ecuatorial central y oriental, junto con cambios persistentes en los vientos alisios, las precipitaciones y la presión atmosférica. Según NOAA Climate.gov, El Niño y La Niña son las fases cálida y fría, respectivamente, de un patrón climático natural denominado El Niño-Oscilación del Sur. La entidad estadounidense indicó que los modelos climáticos disponibles anticipan una continuidad del fortalecimiento hasta el final de 2026. La posibilidad de un episodio de intensidad histórica se refiere exclusivamente a las temperaturas oceánicas y a los indicadores climáticos utilizados para comparar eventos desde 1950. Esa proyección no implica que Estados Unidos vaya a experimentar condiciones meteorológicas sin precedentes ni permite anticipar el impacto de cada sistema de tormentas. PUBLICIDAD La Organización Meteorológica Mundial coincidió en que las condiciones del Pacífico tropical respaldan una intensificación adicional durante los próximos meses. Según la OMM, un evento muy fuerte puede alterar los patrones de lluvia, temperatura y circulación atmosférica en amplias zonas del planeta, con riesgos asociados de inundaciones, sequías y calor extremo. El organismo también precisó que esos efectos dependen de las características de cada región y de la interacción con otros fenómenos climáticos. La OMM informó que El Niño ya está establecido y podría persistir hasta febrero de 2027, aunque sus efectos regionales dependen de otros factores oceánicos y atmosféricos. (REUTERS/Mike Blake) Qué estados de Estados Unidos podrían recibir más lluvia Los mapas de perspectivas estacionales del Centro de Predicción Climática para septiembre, octubre y noviembre favorecen precipitaciones superiores a los valores normales en partes del suroeste de Estados Unidos, las Grandes Llanuras centrales y meridionales, y sectores costeros del sureste. Las probabilidades más altas, por encima del 40%, se concentran en áreas del suroeste, la Gran Cuenca y las Montañas Rocosas centrales y meridionales, de acuerdo con el Centro de Predicción Climática. PUBLICIDAD California está incluida entre las áreas donde un El Niño intenso puede aumentar las probabilidades de una temporada más húmeda. Sin embargo, la NOAA advierte que el patrón no se repite de la misma manera en todos los episodios. Los análisis históricos muestran que varios eventos fuertes coincidieron con más precipitaciones en partes de la costa oeste, aunque también existieron inviernos con resultados distintos en sectores del estado. El comportamiento de las lluvias está ligado al desplazamiento de las corrientes en chorro, bandas de vientos intensos en altura que dirigen sistemas de baja presión y masas de aire. Según NOAA Climate.gov, El Niño puede favorecer una corriente en chorro más meridional sobre Estados Unidos durante el invierno, lo cual incrementa las posibilidades de precipitaciones en la franja sur del país. Esa señal es más visible durante diciembre, enero y febrero, aunque puede extenderse al inicio de la primavera. PUBLICIDAD El sureste, la costa del Golfo y partes de las llanuras del sur también figuran entre las zonas con mayor probabilidad de recibir más lluvia durante un episodio de El Niño. El Servicio Nacional Oceánico de la NOAA señala que el fenómeno suele favorecer condiciones más húmedas en el golfo de México y el sureste estadounidense. La formulación oficial se refiere a promedios estacionales y no supone que todas las áreas de esos territorios registren lluvias por encima de lo normal. Newsweek citó a Tony Fracasso, meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica de la NOAA, quien dijo que California y el sureste podrían concentrar algunos de los principales efectos. La declaración coincide con los patrones históricos descritos por los organismos estadounidenses, aunque el funcionario habló con el medio y no en un comunicado institucional sobre un pronóstico específico para cada estado. PUBLICIDAD La NOAA indicó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial se intensificó en julio y que la atmósfera mostró patrones compatibles con El Niño. (REUTERS/Mike Blake) Dónde aumentan las probabilidades de condiciones más secas El mapa estacional de la NOAA señala una leve inclinación hacia precipitaciones por debajo de los valores normales en buena parte de la región de los Grandes Lagos, el noreste y algunos sectores de Washington, Idaho y Montana. El organismo utiliza esa categoría cuando los modelos detectan una probabilidad algo mayor de lluvias inferiores al promedio, pero sin una señal suficiente para establecer una previsión concluyente. Los antecedentes climáticos muestran que El Niño puede favorecer condiciones más cálidas y secas en áreas del norte de Estados Unidos y Canadá. Según el Servicio Nacional Oceánico de la NOAA, el desplazamiento hacia el sur de la corriente en chorro del Pacífico deja a algunas regiones septentrionales con menos influencia de los sistemas de tormentas invernales. Aun así, el organismo advierte que la distribución de las precipitaciones puede variar dentro de cada estado. PUBLICIDAD Para septiembre-noviembre, el Centro de Predicción Climática favorece temperaturas por encima de lo normal en gran parte del oeste y el centro de Estados Unidos, los Grandes Lagos, el noreste, Florida y áreas costeras del sureste y del golfo de México. El pronóstico no significa que todas las jornadas serán más cálidas ni descarta irrupciones de aire frío, heladas o episodios de nieve durante el invierno. La NOAA tampoco elabora a esta distancia pronósticos de acumulación de nieve por estado. Las perspectivas estacionales calculan probabilidades sobre precipitación acumulada y temperatura media, mientras que la nieve depende de factores de corto plazo, como la temperatura local, la altura y la trayectoria precisa de cada tormenta. Por ese motivo, no hay respaldo oficial para afirmar desde ahora que California, Nevada, Utah, Colorado, Nuevo México o Arizona recibirán una cantidad determinada de nieve. PUBLICIDAD La NOAA aclaró que la intensidad histórica de El Niño no permite anticipar tormentas, inundaciones, nevadas ni acumulaciones de nieve por estado, porque esos impactos dependen de pronósticos de corto plazo. (REUTERS/Mike Blake) Los antecedentes de 1997-98 y 2015-16 no definen el próximo invierno Los episodios de 1997-98 y 2015-16 suelen utilizarse como referencias por su intensidad. Según el Centro de Predicción Climática, el ciclo de 1997-98 estuvo entre los más fuertes del registro histórico y coincidió con un invierno húmedo y tormentoso en California y el sur de Estados Unidos. Los informes de la NOAA documentaron inundaciones en California y el sureste, además de lluvias extremas y deslizamientos en Perú. El Niño de 2015-16 también alcanzó valores elevados en varios indicadores oceánicos. De acuerdo con el Laboratorio Marino y Meteorológico del Pacífico de la NOAA, ese evento fue comparable con 1997-98 en algunas mediciones de temperatura del Pacífico ecuatorial. Sin embargo, los efectos observados en cada región no fueron idénticos, una diferencia que ilustra los límites de las comparaciones entre un episodio y otro. La próxima discusión diagnóstica sobre ENSO está prevista para el 10 de septiembre. Hasta esa actualización, los pronósticos oficiales ofrecen una guía sobre probabilidades regionales para la temporada, mientras que los avisos meteorológicos de corto plazo determinarán los riesgos concretos de lluvias intensas, viento, inundaciones, heladas o nevadas. Según la NOAA, la población y las autoridades locales deberán seguir esas previsiones diarias y semanales para conocer posibles impactos en sus zonas.

(0)Comments

 

A note on cookies

Newshunt uses essential cookies to keep you signed in and to remember your language and country, so the site works the way you expect. With your permission, we'd also like to use analytics cookies to understand how people use Newshunt and improve it over time.

Accepting only affects analytics. To learn more, view our Privacy Policy or Terms & Conditions.