Posteado en: Actualidad, Internacionales, USA
El 18 de agosto de 2024, un residente de Washington D.C. recibió dos llamadas telefónicas que, en cuestión de horas, se convirtieron en un robo que le costaron más de 4.100 bitcoins, el equivalente a USD 240 millones al momento del ataque.
Por Infobae
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Los interlocutores se identificaron como representantes de Google y del exchange de criptomonedas Gemini, y lo convencieron de entregar códigos de seguridad y acceso a su almacenamiento en la nube.
Detrás del operativo estaba Malone Lam, un ciudadano de Singapur de 22 años que abandonó la escuela en octavo grado y coordinó el ataque desde el otro lado del país, según informó la agencia Associated Press.
Debido a esto, el joven tiene una audiencia para formalizar un acuerdo de culpabilidad prevista para el martes 8 de septiembre en Washington.
En caso de concretarse, Lam sería el undécimo acusado que se declara culpable dentro de una causa que abarca a 18 imputados. En su primera comparecencia judicial, la fiscalía estimó que las guías federales de sentencia podrían recomendar para el joven, una pena de al menos 14 años de prisión.
El esquema que utilizaron, fue denominado por los fiscales como ataque de ingeniería social, donde los estafadores no vulneran sistemas informáticos, sino que manipulan a las víctimas para que entreguen voluntariamente sus credenciales.
En este caso, la víctima, identificada como 'Víctima 7' en los documentos judiciales, era un inversor con años de trayectoria en el mercado cripto y un patrimonio considerable en bitcoins. Mientras que Lam y sus cómplices, Veer Chetal y Jeandiel Serrano, la seleccionaron precisamente por ese perfil.
Un mes de derroche: autos, jets y clubs nocturnos
Tras el robo, el grupo utilizó especialistas en lavado de dinero para convertir la criptomoneda en efectivo a través de múltiples plataformas de intercambio. Con los fondos ya blanqueados, comenzó una racha de gastos que los fiscales describieron como extravagante incluso para los estándares del fraude cripto.
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