El boxeo cubano, deporte que ha aportado a la isla su mayor cantidad de títulos olímpicos (42), sigue atravesando uno de sus momentos más difíciles en décadas, y a los discretos resultados internacionales de los últimos tiempos se le suman otras noticias preocupantes.
En recientes declaraciones a la prensa, el comisionado nacional de la disciplina, Robinson Poll, confirmó que la celebración del Torneo Giraldo Córdova Cardín y de la Noche de Campeones —evento profesional con sede en Varadero— resulta, 'por el momento', inviable.
El directivo atribuyó la imposibilidad de realizar ambos eventos a 'las medidas impuestas por el Gobierno de los Estados Unidos', que según explicó 'castigan no solo al deporte cubano, también a quien tenga vínculos' con la isla.
Poll aseguró que la federación 'continuará buscando alternativas para suplir el déficit competitivo' y prometió que 'el boxeo se levantará', en referencia al hecho de regresar de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 con apenas una corona entre las damas y sin ningún título en el sector masculino.
🥊 #Cuba #DeporteCubano | Quedan cancelados el Torneo Internacional Giraldo Córdova Cardín y la Noche Cubana de Boxeo en #Varadero
📌En 2025 se celebraron las dos primeras carteleras profesionales de ese evento, los días 11 de abril y 29 de noviembre
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— JuventudRebelde (@JuventudRebelde) September 7, 2026
Citas necesarias
El Torneo Giraldo Córdova Cardín, fundado en 1968 en homenaje al joven boxeador y combatiente del Movimiento 26 de Julio caído en el asalto al Cuartel Moncada, fue durante décadas la principal cita boxística de la isla.
Sin embargo, su prestigio ya venía en declive: el evento mantuvo carácter internacional hasta 2017, año en que dejó de realizarse con esa categoría. A partir de entonces, la pandemia y la crisis estrecharon aún más sus márgenes.
La actual imposibilidad de retomarlo —esta vez ni siquiera en formato reducido— profundiza el vacío competitivo que arrastra el pugilismo nacional desde hace casi una década.
En paralelo, la Noche de Campeones y su sucesora, la Noche Cubana de Boxeo, organizada junto a la promotora alemana AGON Sports en el Hotel Meliá Internacional de Varadero, se erigió como una alternativa atractiva para consolidar el desarrollo de las principales figuras de la isla.
Las ediciones celebradas en abril y noviembre de 2025 se enmarcaron en el regreso del boxeo profesional al país tras más de 60 años de prohibición, y fueron presentadas como una vía para insertar a los púgiles cubanos en el circuito rentado sin necesidad de que emigren del país.
Los efectos de la falta de topes de calidad para los boxeadores cubanos ya son visibles en el terreno competitivo. Así lo evidencia lo sucedido en la capital dominicana, donde la isla tuvo un desempeño calificado como 'inconcebible' por el propio comisionado Poll, quien reconoció que la falta de competencia internacional regular está pasando factura al nivel técnico de la selección.
Por ahora, la Federación Cubana de Boxeo no ha ofrecido una fecha tentativa para la reanudación de ninguno de los dos eventos, lo que hace suponer que su futuro queda condicionado a la evolución de la crisis de combustible y de las tensiones entre La Habana y Washington.
Calendario en jaque
La suspensión de estos dos eventos boxísticos no es un hecho aislado, sino la última expresión de una crisis que golpea a todo el deporte cubano desde comienzos de 2026.
El país atraviesa una severa escasez de combustible y una crisis económica agudizada por el cerco petrolero y las nuevas sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos. Las consecuencias sobre la vida y el deporte han sido notables y el boxeo no ha sido la única disciplina afectada.
Ya en julio de 2025, el INDER ya había admitido ante la Asamblea Nacional que más del 50 % del calendario deportivo del país había sido cancelado por la crisis energética y la escasez de alimentos.
A comienzos de 2026, el propio INDER anunció la suspensión de todos los torneos nacionales en desarrollo y el aplazamiento de los que debían iniciar próximamente, incluidos los de béisbol, fútbol y ciclismo, citando 'la compleja situación que atraviesa el país con la disponibilidad de combustible'.
Meses después, la Comisión Nacional de Béisbol suspendió los campeonatos juveniles de las categorías Sub-12, Sub-15 y Sub-18, sustituyéndolos por un sistema de pruebas físicas y técnicas a cargo de especialistas, en lugar de competencias reales.
La 65 Serie Nacional de Béisbol, que arrancará en octubre, tuvo que reformarse por completo: se dividió el torneo en dos zonas geográficas, Occidental y Oriental, para reducir los desplazamientos de los equipos y ahorrar combustible.
También se postergaron el Triatlón de La Habana y la ventana clasificatoria a la Copa del Mundo de baloncesto FIBA prevista para febrero, entre otros certámenes.
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