Los Servicios Asistenciales de la Facultad de Odontología atendieron a más de 5000 personas este año reafirmando su rol indispensable en la salud pública regional.
Durante el primer semestre del año, el Servicio de Guardia atendió a un total de 5446 pacientes, universo compuesto por 4705 adultos y 741 niños. La decana de la Facultad, Claudia Lezcano; el vicedecano, Gonzalo Rodríguez y la coordinadora de Gestión Hospitalaria, Natalia Pasko, explicaron que el objetivo principal de este espacio es garantizar el acceso integral a la atención odontológica de la población, fortalecer las acciones de prevención y sostener los espacios de práctica clínica de grado y posgrado.
El equipo de los dispositivos asistenciales está integrado por un director, odontólogos, médicos anestesistas, enfermeros, personal técnico y administrativo, quienes operan en consultorios, quirófanos, laboratorios, centros de esterilización y áreas de diagnóstico por imágenes.
La dinámica de ingreso a la Facultad establece que la sala de guardia funciona como la puerta de entrada y el primer punto de diagnóstico para los pacientes. Si los profesionales determinan la existencia de una urgencia o emergencia odontológica, el paciente es tratado inmediatamente en la sala; de lo contrario, es derivado a la central de turnos para continuar su tratamiento específico en otros servicios, clínicas o especialidades.
Este servicio esencial, abierto a toda la comunidad, opera de manera ininterrumpida desde la primera semana de febrero hasta la última semana de diciembre. Su horario de atención se extiende de lunes a viernes, desde las 8 hasta las 18 horas, y los días sábados de 8 a 13 horas, en coincidencia con el funcionamiento de otras cátedras y carreras. La atención triangula permanentemente con otras áreas; si el profesional requiere estudios adicionales, el paciente es derivado de inmediato al servicio de Tomografía ubicado en la planta baja, o al servicio de Radiología en el quinto piso para placas extraorales o seriadas.
Las autoridades destacan que no existe ningún requerimiento excluyente para concurrir a la guardia. Históricamente, desde la época en que la institución funcionaba como Escuela de Odontología en el pabellón Casa Blanca del Hospital del Centenario, la atención estaba orientada mayoritariamente a personas carentes de recursos.
Sin embargo, el perfil sociodemográfico mutó drásticamente tras la pandemia, registrándose hoy una afluencia transversal de toda la sociedad. Actualmente, incluso pacientes con cobertura de obras sociales eligen la Facultad por su gran eficiencia operativa y para evitar los altos costos de copagos o las demoras en las auditorías de sus prestadoras. La institución también recibe una importante afluencia derivada de los centros provinciales, municipales, ONGs e instituciones religiosas con las que mantiene convenios, como es el caso del centro vinculado al Padre Ignacio.
El ritmo de trabajo en la guardia es sostenido e intenso. Se atiende a un promedio de 25 a 30 pacientes por módulo, realizando un corte al mediodía (de 8 a 12 horas) para efectuar el cambio de personal, la limpieza y el acondicionamiento del instrumental. Esta dinámica se traduce en aproximadamente 500 prácticas semanales enfocadas exclusivamente en resolver urgencias y emergencias, como dolor, infecciones o traumatismos. A este inmenso volumen se le suman otros 500 pacientes semanales derivados al área de práctica quirúrgica, distribuidos en tres cirugías que funcionan de lunes a viernes.
Todas las prácticas que se realizan en la institución son aranceladas, ya que la Facultad no cuenta con un presupuesto de carencia. No obstante, por una definición de política institucional y necesidad social, los aranceles de guardia se sostuvieron sin fluctuaciones durante dos años consecutivos y recién se actualizaron este año. El valor actual de la consulta es de 3000 pesos. Si el cuadro requiere una extracción de urgencia, el costo es de 8000 pesos y si se necesita adicionar una radiografía, se suman 3000 pesos, manteniendo costos sumamente accesibles para garantizar el servicio.
En la práctica cotidiana, la Facultad opera bajo la lógica de un hospital escuela. Actualmente, las autoridades se encuentran trabajando intensamente en los procesos de acreditación y autoevaluación necesarios para presentar el proyecto formal de Hospital Odontológico ante el Consejo Superior de la UNR.
En este sentido, la institución detenta un enorme orgullo a nivel nacional: es la única Facultad de Odontología del país que provee la totalidad de los insumos y materiales para que sus alumnos trabajen en los pacientes. Esta definición política responde a la realidad económica de su gran área de influencia, que incluye a estudiantes del interior de Santa Fe, Entre Ríos y el norte de la provincia de Buenos Aires, a quienes les resultaría imposible adquirir su propio instrumental completo.
Las prácticas clínicas de los estudiantes comienzan en el tercer año de la carrera con asignaturas como Cirugía 1 y Clínica de prótesis completa. El compromiso y la responsabilidad asumida son tales que, incluso durante los paros docentes y no docentes, el servicio de guardia permanece abierto con un esquema de guardia mínima, reduciendo el horario hasta las 17 horas, pero sin dejar jamás a la comunidad sin asistencia.
La actualización tecnológica y científica es una constante en la institución para brindar respuestas rápidas. La Facultad cuenta con el servicio CAD-CAM para el diseño y fresado de coronas, lo que permite, por ejemplo, que un paciente resuelva un tratamiento de conducto en endodoncia y su posterior rehabilitación con coronas en el mismo recinto, cerrando el circuito de atención. Asimismo, funciona el servicio C.A.O.P.He.N. (Consultorio de Atención Odontológica a Pacientes con Necesidades Especiales o con Discapacidad), que cuenta con un equipo capacitado para dichos abordajes.
Un área vital es el servicio de Anatomía y Patología, el cual incorporó recientemente anticuerpos de inmunofluorescencia y realiza novedosas biopsias por congelación intraoperatorias. Estas técnicas, a cargo de una médica patóloga, son fundamentales para la detección precoz de lesiones ampollares, VPH, sífilis y cáncer bucal.
De cara a los próximos años, la enseñanza ya proyecta los desafíos del futuro. Los alumnos practican sus habilidades con modernos biosimuladores e impresoras 3D, entrenando con nuevos biomateriales y restauraciones adhesivas que reemplazan a las antiguas amalgamas. Además, se proyecta la generalización del escaneo bucal, una herramienta tecnológica que reemplazará a las tradicionales impresiones dentales y que sumará una necesaria perspectiva de cuidado ambiental.
El trabajo de la Facultad trasciende ampliamente los límites de su edificio mediante políticas activas de extensión. Desde asignaturas como Odontología Social III, los estudiantes de tercer año realizan un intenso abordaje epidemiológico en escuelas mediante actas acuerdo. Allí enseñan técnicas de cepillado, regulan la aplicación de flúor para evitar usos indiscriminados y realizan una vigilancia de la salud bucal de los niños hasta que finalizan el séptimo grado.
A esto se suman las Prácticas Sociales Educativas en terreno, un proyecto transversal a toda la carrera. Contingentes de aproximadamente 40 personas, entre docentes y estudiantes, viajan periódicamente con el apoyo de móviles odontológicos para brindar atención. Los destinos incluyen poblaciones vulnerables del norte santafesino, parajes aislados de El Impenetrable chaqueño (como El Espinillo) y comunidades rurales de Salta y Jujuy (como San Andrés y Río Blanquito). Estas profundas experiencias de vida exponen a los futuros profesionales a diversas realidades socioculturales, nutricionales y laborales, completando así una formación académica de excelencia con una invaluable perspectiva humana y comunitaria.
Periodista: Victoria Arrabal/Fotógrafa: Camila Casero
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