El Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires acumuló un alza del 21,5% en los primeros ocho meses de 2026 y marcó una variación interanual del 33,3%. Vivienda y alimentos lideraron los aumentos del mes, pero la desaceleración general anticipa que el dato nacional del INDEC, previsto para el jueves, podría perforar el umbral del 2%. Inflación en baja en CABA, pero los regulados acumulan 41,6% interanual: la letra chica del dato.
La inflación de agosto en la Ciudad de Buenos Aires fue de 1,7%, el registro más bajo en un año, y acumuló un alza del 21,5% en lo que va de 2026, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). El dato implica una caída de 1,2 puntos porcentuales respecto a julio, cuando el IPCBA había marcado 2,9%, retomando la tendencia descendente que se había interrumpido el mes anterior.
El Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires (IPCBA) registró además una variación interanual del 33,3% en agosto, apenas 0,1 puntos por encima de julio (33,2%). Para encontrar un dato mensual más bajo hay que remontarse a agosto de 2025, cuando la variación fue del 1,6%.
Cuatro divisiones concentraron el grueso del alza mensual: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud; y Transporte. En conjunto, esas categorías aportaron 1,16 puntos porcentuales al avance del nivel general.
El rubro Vivienda fue el de mayor incidencia: subió 2,6% y aportó cerca de un punto completo a la variación del mes, impulsado por los ajustes en los gastos comunes y en los alquileres. En Alimentos y bebidas no alcohólicas, la suba fue del 1,8% con una incidencia de 0,32 puntos, traccionada por Frutas (12,5%), Pan y cereales (2,3%) y Leche, productos lácteos y huevos (1,6%). Encuesta demoledora: la mitad de los argentinos dice que el plan de Milei 'no sirve' y que la gente 'sufre'
La apertura por tipo de bien refuerza una tendencia que no da tregua a los bolsillos: los Servicios volvieron a superar a los Bienes en la variación mensual, con subas del 1,8% y 1,6% respectivamente. En lo que va del año, los Servicios acumulan un alza del 24,0% frente al 17,2% de los Bienes; en la comparación interanual, la brecha se amplía aún más: 36,2% contra 28,5%.
La agrupación Regulados aumentó 1,8% en agosto. Entre los conceptos que más presionaron figuran las cuotas de la medicina privada, las tarifas residenciales del servicio de agua y de gas por red, y el valor del boleto de colectivo urbano. En términos interanuales, este segmento acumula una suba del 41,6%, la más alta de todos los subíndices y expresión directa del esquema de desregulación tarifaria impulsado por el gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023.
La inflación núcleo, medida a través de la agrupación Resto IPCBA, promedió un incremento del 2,1% en agosto y en términos interanuales aceleró hasta 32,3%. El hecho de que la inflación núcleo se ubique por encima del índice general revela que la desaceleración del mes estuvo traccionada, en buena medida, por la baja estacional del turismo y no por una moderación genuina de los precios más estructurales.
Los bienes y servicios Estacionales promediaron una caída del 2,9% en agosto, principalmente por las bajas en las tarifas de alojamiento en hoteles y en los precios de los paquetes turísticos. Este componente registró una variación interanual del 20,2%, la más baja entre los subíndices. Sin ese contrapeso estacional, el resultado mensual hubiera sido sensiblemente más alto.
La marcada desaceleración del IPCBA en agosto opera históricamente como anticipo del dato nacional. El INDEC publicará el Índice de Precios al Consumidor del país el jueves 10 de septiembre, y consultoras privadas estiman que el IPC nacional también podría perforar el 2% mensual por primera vez en un año. Si esa proyección se confirma, el gobierno de Milei buscará presentarlo como un logro macroeconómico, aunque los datos de fondo siguen mostrando una presión sostenida de los servicios regulados y una inflación núcleo que no cede.
Lo que el número mensual no refleja es la dimensión acumulada del deterioro: desde diciembre de 2023, la canasta de servicios y transporte público acumuló una suba superior al 525%, con el transporte liderando con casi un 900% de incremento. En ese contexto, una inflación del 1,7% mensual en CABA no alcanza para compensar el daño ya infligido sobre el poder adquisitivo de los trabajadores, jubilados y sectores populares. La inflación de agosto en CABA fue del 1,7%, el dato más bajo en un año, y 1,2 puntos por debajo de julio.
El IPCBA acumuló 21,5% en los primeros ocho meses de 2026 y una variación interanual del 33,3%.
Vivienda subió 2,6% y fue el rubro con mayor incidencia; Frutas trepó 12,5% dentro de Alimentos.
La inflación núcleo (Resto IPCBA) fue del 2,1%, por encima del índice general, señal de que la baja estuvo atada a factores estacionales.
Los Regulados acumulan un alza interanual del 41,6%, la más alta de todos los subíndices, reflejo directo del esquema tarifario libertario. El Argentino ¡El diario para todos y todas!
La entidad estatal amplió su programa +Autos con BNA y sumó una línea ajustada por UVA que arranca con cuotas más baratas que la tasa fija, aunque con la letra chica de que el capital se actualiza según la evolución de la UVA. Para un crédito de $10 millones a 60 meses, la cuota inicial baja de $424.330 a $292.656, con el dato de que los que cobran el sueldo en el banco acceden a las mejores condiciones. Cuota UVA más barata para el auto, pero con el capital ajustado por inflación: la trampa de la oferta del Banco Nación.
El Banco Nación amplió desde este lunes su programa +Autos con BNA con una nueva modalidad de créditos UVA para financiar la compra de autos 0 km y usados, con montos de hasta $100 millones por persona. La propuesta cubre hasta el 100% del valor del vehículo y alcanza a automóviles, pick-ups y utilitarios; para las unidades usadas, admite una antigüedad de hasta 10 años.
Uno de los puntos destacados de la línea es que no requiere constituir una prenda sobre el vehículo, según pudo saber la Agencia NA, lo que simplifica la operatoria para acceder al financiamiento. La gestión arranca online, alcanza a más de 1.400 concesionarios adheridos y unos 1.800 puntos de venta, y para comenzar la solicitud alcanza con presentar el DNI, aunque la aprobación queda sujeta al análisis crediticio.
La ampliación del programa incorpora dos alternativas para el comprador: seguir con el préstamo tradicional en pesos a tasa fija o elegir la nueva financiación cuyo capital se ajusta por UVA. La nueva alternativa tendrá plazos de entre 12 y 60 meses y, a diferencia del préstamo tradicional, el capital adeudado se actualizará según la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo.
Ese mecanismo permite empezar con una cuota inferior a la de una financiación equivalente a tasa fija, pero con la contracara de que tanto el capital como las cuotas posteriores quedan atados a la evolución del índice correspondiente. O sea, un lindo primer pago que después queda atado a la evolución de la UVA. Para muestra, un botón: para un préstamo de $10 millones a 60 meses, el cliente que acredita sus haberes en el Banco Nación tendría una cuota inicial estimada de $292.656 con el crédito UVA, frente a los $424.330 de la alternativa a tasa fija. Para quienes no cobran haberes ni jubilaciones en la entidad, la cuota inicial estimada sería de $343.333 mediante UVA, mientras que ascendería a $508.664 con el préstamo tradicional.
La entidad aclaró que esos valores son orientativos y dependerán de la evaluación crediticia y de las condiciones vigentes al momento de concretar la operación. En los créditos UVA, además, las cuotas posteriores estarán condicionadas por la evolución de los índices aplicables. La nueva modalidad fija que la cuota UVA podrá representar como máximo el 25% de los ingresos netos del solicitante. En los préstamos tradicionales en pesos, en cambio, los clientes que cobran haberes o jubilaciones en el Banco Nación podrán afectar hasta el 35% de sus ingresos, mientras que para el resto de los usuarios el límite será del 30%.
La financiación UVA también contempla la posibilidad de incorporar una prima adicional de un punto porcentual anual para acceder a un mecanismo de tope de cuota vinculado con la evolución del Coeficiente de Variación Salarial (CVS). La alternativa busca brindar mayor previsibilidad ante eventuales diferencias entre la evolución de las cuotas ajustadas por UVA y los salarios, aunque no elimina la actualización del capital. O sea, más predicación que milagro para el bolsillo.
La línea tradicional en pesos continuará disponible con tasa fija y plazos de hasta 72 meses, por lo que los compradores podrán optar entre la previsibilidad nominal de esa modalidad y una cuota inicial más baja mediante el esquema UVA. La diferencia deja planteada una elección concreta: pagar más desde el inicio a cambio de una tasa fija o arrancar con una cuota menor y aceptar que el capital y los pagos posteriores queden sujetos a la evolución de la UVA. El Banco Nación amplió su programa +Autos con BNA con créditos UVA de hasta $100 millones por persona, que cubren hasta el 100% del valor del vehículo.
Alcanza a autos 0 km y usados (con hasta 10 años de antigüedad), pick-ups y utilitarios, y no exige constituir prenda.
La cuota inicial UVA para un préstamo de $10 millones a 60 meses es de $292.656 para clientes que cobran haberes en el banco, frente a $424.330 a tasa fija.
El capital y las cuotas UVA se ajustan según la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo; la línea tradicional a tasa fija llega hasta 72 meses.
La cuota UVA no puede superar el 25% de los ingresos netos, mientras que en la línea tradicional el límite es del 35% (clientes con haberes) o 30% (resto).
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