El Ministerio de Economía concretó un canje de deuda con el Banco Central por el que la autoridad monetaria recibió dos letras atadas al dólar.
El Ministerio de Economía le transfirió al Banco Central (BCRA) letras del Tesoro atadas al tipo de cambio por hasta USD 2.000 millones, en una operación que amplía la capacidad de la autoridad monetaria para intervenir en los mercados de cobertura cambiaria sin necesidad de vender reservas. La maniobra, instrumentada a través de un canje de deuda entre ambas instituciones, se concretó el jueves 4 de septiembre y se liquidó este lunes 7 de septiembre.
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La operación consiste en que el BCRA entregó al Tesoro su tenencia de la Letra Capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de octubre de 2026 —conocida como LECAP S30O6— y recibió a cambio dos letras vinculadas al dólar estadounidense: la LELINK D30S6, con vencimiento el 30 de septiembre de 2026, por hasta 800 millones de dólares de valor nominal original (VNO), y la LELINK D30O6, con vencimiento el 30 de octubre de 2026, por hasta 1.200 millones de dólares VNO. El monto total involucrado en el canje puede alcanzar, en consecuencia, los 2.000 millones de dólares, aunque las cantidades definitivas dependen de los precios de mercado de los instrumentos al momento de concretar la conversión.
El canje modifica la composición de la cartera del BCRA y le suma instrumentos para operar en el mercado
En términos prácticos, la operación modifica la composición de los activos del Banco Central: reemplaza en su cartera una letra en pesos que capitaliza a tasa fija por instrumentos cuya cotización sigue la evolución del tipo de cambio oficial. Esas letras dollar-linked pueden ser utilizadas por la autoridad monetaria para intervenir en los mercados financieros mediante ventas, una herramienta que el equipo económico ya desplegó durante episodios de tensión cambiaria tanto en 2025 como en 2026.
Para la consultora Max Capital, el efecto directo del canje es claro: 'ampliará el margen del banco central para vender instrumentos de cobertura cambiaria'. La consultora Outlier, por su parte, señaló que 'la operación busca nutrir al BCRA de mayor poder de fuego en los mercados de cobertura, donde lo hemos visto muy activo durante los últimos meses'.
El movimiento también altera la composición de los pasivos del Tesoro: donde antes había una obligación en pesos indexada a tasa fija, ahora hay instrumentos atados a la evolución del dólar. De ese modo, el Gobierno reduce la exposición de esos títulos a las variaciones de las tasas en pesos, pero aumenta la vinculada al tipo de cambio.
El canje del 4 de septiembre no es un hecho aislado. El Tesoro y el BCRA ya realizaron una operación equivalente en julio, también por hasta 2.000 millones de dólares. Con el nuevo canje, la autoridad monetaria incrementa el volumen de instrumentos dollar-linked disponibles en su cartera para operar en el mercado secundario.
El economista Fernando Marull, de la consultora FM&A, describió la operación con ironía: '¿Quién dijo que no podemos 'crear dólares'? Dólares Link; son como dólares, pero más divertidos'. La frase alude a que las Lelink son instrumentos denominados en pesos pero ajustados por el tipo de cambio oficial, con lo cual replican en términos financieros el comportamiento del dólar sin que el Estado deba desprenderse de divisas.
La 'barrera' de los $1.500 se rompió a fines de agosto, en un contexto de tensión cambiaria
El canje se produce en un contexto en el que el tipo de cambio mayorista superó a fines de agosto el nivel de $1.500, una referencia que el mercado tomó como un umbral informal relevante. Según el informe 'Buscando la calma' de Romano Group, firmado por el director Alfredo Romano y el jefe de Research Salvador Vitelli, el equipo económico priorizó durante las últimas semanas mantener el tipo de cambio lo más estable posible, con la oferta de cobertura vía instrumentos dollar-linked y contratos de dólar futuro como herramientas centrales de esa estrategia.
'La intención detrás de ello creemos que viene fundamentada en un afán desinflacionario del Ministerio de Economía al mantener estable el tipo de cambio con el fin de no afectar la dinámica de precios', indicó Romano Group en su informe, en el que también señaló que el tipo de cambio operaba en torno a $1.510 al momento de la publicación.
La consultora describió que la situación de liquidez en pesos se volvió más ajustada en las últimas semanas, con el BCRA tomando pesos en las ruedas de pase (REPO) a una tasa del 20% anual. Según sus estimaciones, la autoridad monetaria promedió una absorción de $1,4 billones en la primera semana de septiembre, un nivel que permite al sistema relajar las tasas de corto plazo pero que no genera una posición cómoda para los bancos.
En ese marco, Romano Group estimó que septiembre será un mes con menos tensión en la relación entre el tipo de cambio y la tasa de interés. 'Las colocaciones hard-dollar volverán a tomar algo más de protagonismo y con ello el mercado de FX tendrá nuevamente otro oferente extra', señaló la consultora, en referencia a la expectativa de que corporativos y emisores sub-soberanos retomen el sendero de colocaciones en dólares que venían transitando desde las elecciones de medio término.
La estrategia de intervención vía letras dollar-linked se enmarca, además, en una dinámica más amplia de manejo de expectativas cambiarias. El BCRA puede utilizar esos instrumentos para abastecer de cobertura a quienes buscan protegerse frente a una eventual suba del dólar, lo que reduce la presión sobre la demanda de divisas en el mercado oficial. De esa manera, la autoridad monetaria incide sobre el precio del dólar sin tener que vender reservas de forma directa, algo que el esquema de flotación administrada vigente le permite hacer solo cuando el tipo de cambio llega al techo de la banda, ubicado actualmente cerca de los $1.900.
El informe de Romano Group también indicó que el equipo económico tomó la decisión de no ofrecer Bonares en el mercado local durante el período de mayor tensión —para no convalidar las tasas de mercado que se registraron tras el sell-off de bonos y la suba de tasas en Estados Unidos— y que, en paralelo, avanzó en medidas orientadas a dinamizar el crédito en moneda extranjera para quienes no generan dólares, por hasta un 15% de los depósitos, con el objetivo de sumar oferta en el mercado de cambios en un semestre que la consultora calificó como 'algo más desalentador en materia cambiaria'.
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