La inversión fija bruta de México hiló en junio su tercer mes consecutivo de crecimiento, impulsada por un repunte de la construcción pública, luego de una racha de 19 meses de caídas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El indicador avanzó 1,3% mensual y aceleró su tasa anual a 5,9% en cifras reales desestacionalizadas, con la construcción como principal soporte: este componente creció 3,5% mensual y 8,8% anual, mientras que la inversión en maquinaria y equipo cayó 1,1% mensual y avanzó 2,5% anual.
Para infraestructura, las cifras originales muestran un impulso particularmente fuerte de la inversión pública. La construcción aumentó 9,2% anual en junio, con un crecimiento de 25,8% en el componente público, frente a 5,9% en el privado. En el acumulado enero-junio, la construcción pública aumentó 14,0%, mientras que la privada avanzó 1,8%.
Motor de obra pública
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que el crecimiento de junio estuvo impulsado por la construcción residencial, aunque también observó una mayor expansión de la construcción asociada a proyectos de infraestructura del sector público.
"Lo anterior confirma que se está dando una recuperación de la inversión fija bruta en comparación con la primera mitad del año, pero esta recuperación se concentra en construcción, particularmente del sector público", señaló Siller.
La economista agregó que el mayor dinamismo de los proyectos de infraestructura pública podría acentuarse durante la segunda mitad del año, elevando el potencial de impulso sobre la actividad económica frente al primer semestre.
El repunte de junio, sin embargo, también pudo estar favorecido por gastos asociados a la Copa Mundial de Fútbol, cuyos partidos en México se concentraron durante ese mes. Siller considera que este efecto debe distinguirse del avance de los proyectos de infraestructura pública, dado que el gasto relacionado con el torneo sería temporal.
Freno en maquinaria
El desempeño de la construcción contrasta con la debilidad de la inversión en maquinaria y equipo. En junio, este componente cayó 1,1% mensual, mientras que a tasa anual avanzó 2,5%, de acuerdo con las cifras desestacionalizadas del Inegi.
La debilidad se concentra particularmente en el componente nacional. La inversión en maquinaria y equipo de origen mexicano disminuyó 0,1% mensual y 3,4% anual, con una caída anual de 6,0% en maquinaria, equipo y otros bienes.
"En contraste, la inversión en maquinaria y equipo sigue mostrando debilidad, con una contracción mensual de 1,09%", afirmó Siller.
La inversión nacional en otros bienes cayó 2,11% mensual, mientras que la maquinaria y equipo importados disminuyeron 1,59%.
El equipo de transporte mostró un comportamiento más favorable: la inversión nacional aumentó 2,2% mensual, mientras que la importada avanzó 8,7%. En términos anuales, el equipo de transporte importado creció 15,7%, lo que ayudó a compensar parcialmente la debilidad de otros segmentos.
Balance semestral
En cifras originales, la IFB acumuló un crecimiento anual de 0,8% entre enero y junio, después de una contracción de 6,62% en el mismo periodo de 2025, según cálculos de Banco Base con series ajustadas por estacionalidad.
La construcción acumuló un crecimiento de 3,7% en el primer semestre, con avances de 2,88% en el segmento residencial y 4,72% en el no residencial. En contraste, la inversión en maquinaria y equipo acumuló una contracción de 2,20%.
El mayor deterioro se observa en la maquinaria y equipo de origen nacional, que acumuló una caída de 8,57% en el semestre. Siller señaló que se trata de su mayor descenso para un periodo similar desde 2020, cuando la contracción fue de 21,27%.
Las cifras originales de Inegi muestran además una divergencia entre los sectores público y privado: la IFB pública aumentó 18,1% anual en junio, frente a 6,0% de la privada. En construcción, la brecha fue todavía mayor, con incrementos de 25,8% y 5,9%, respectivamente.
Perspectivas económicas
El repunte de la inversión ocurre en un contexto de debilidad de la actividad económica. El indicador coincidente del Sistema de Indicadores Cíclicos aumentó 0,06 puntos en junio, pero permanece por debajo de su tendencia de largo plazo, mientras que el indicador adelantado, con información hasta julio, alcanzó 100,81 puntos y acumuló 16 meses consecutivos al alza.
"El indicador coincidente, que se mantiene por debajo de la tendencia de largo plazo, sugiere que la economía mexicana se encuentra en una fase recesiva del ciclo económico", señaló Siller.
A su juicio, la trayectoria ascendente del indicador adelantado apunta a un posible mayor dinamismo en los próximos meses, aunque persiste el riesgo de que la economía crezca por debajo de su nivel potencial.
Para el tercer trimestre, Banco Base anticipa una caída de la actividad económica ante la disipación del gasto asociado con la Copa Mundial de Fútbol, que habría impulsado temporalmente la construcción, el consumo y los servicios durante el segundo trimestre.
"Esto último al tratarse de gasto asociado a un evento y no a un cambio estructural positivo", explicó Siller.
(La versión original de este contenido fue escrita en español)
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