El cáncer de próstata se origina cuando las células de esta glándula comienzan a multiplicarse sin control. En sus etapas iniciales puede no causar síntomas; cuando aparecen, suelen incluir cambios al orinar, sangre en la orina o el semen y dolor óseo.
Un paciente es atendido en el IMSS por síntomas asociados al cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es un tipo de cáncer que se forma en los tejidos de la próstata, una glándula del aparato reproductor masculino que produce parte del líquido del semen.
La próstata tiene aproximadamente el tamaño de una nuez, se encuentra debajo de la vejiga y delante del recto. Además, rodea una parte de la uretra, el conducto por el que la orina sale de la vejiga.
La enfermedad ha sido tema de discusión en los últimos días en México porque Rubén Omar Romano, ex futbolista profesional y ex director técnico de distintos equipos en la Liga MX, superó el tratamiento y ha sido dado de alta para que pueda continuar con su vida de una manera sana.
De acuerdo con la Sociedad Americana Contra el Cáncer, la enfermedad comienza cuando las células de la próstata se multiplican sin control. Casi todos los casos corresponden a adenocarcinomas, los cuales se originan en las células glandulares que producen el líquido prostático.
Existen otros tipos menos comunes, como los carcinomas de células pequeñas, otros tumores neuroendocrinos, los carcinomas de células transicionales y los sarcomas.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de próstata?
El cáncer de próstata puede no presentar síntomas durante sus primeras etapas. Según Mayo Clinic y MedlinePlus, las manifestaciones pueden aparecer conforme el tumor crece o la enfermedad avanza.
Los posibles síntomas incluyen:
Dificultad o demora para comenzar a orinar.
Flujo de orina débil, lento o interrumpido.
Necesidad de orinar con mayor frecuencia, especialmente durante la noche.
Dificultad para vaciar completamente la vejiga.
Esfuerzo al orinar.
Goteo o escape de orina después de la micción.
Sangre en la orina.
Sangre en el semen.
Cuando el cáncer de próstata se ha extendido a otras partes del cuerpo, también pueden presentarse:
Dolor persistente en la espalda, las caderas o la pelvis.
Dolor o sensibilidad en los huesos.
Pérdida involuntaria de peso.
Cansancio intenso.
Disfunción eréctil.
Debilidad en brazos o piernas.
Falta de aire, mareos, palidez o latidos rápidos relacionados con anemia.
¿Los problemas para orinar siempre indican cáncer de próstata?
No. Los síntomas urinarios también pueden ser causados por otras afecciones. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos explica que la próstata tiende a crecer con la edad y puede presionar la uretra o la vejiga.
Este crecimiento se conoce como hiperplasia prostática benigna. No es cáncer, pero puede provocar problemas urinarios similares. MedlinePlus señala que esta afección no aumenta por sí misma el riesgo de cáncer de próstata, aunque puede elevar el resultado de la prueba del antígeno prostático específico.
Por esta razón, la presencia de síntomas no permite confirmar el diagnóstico y debe ser evaluada por personal médico.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata?
La edad es uno de los principales factores asociados con la enfermedad. El Instituto Mexicano del Seguro Social identifica entre los factores de riesgo tener 50 años o más, contar con antecedentes de cáncer de próstata en familiares cercanos y ser afrodescendiente.
También se mencionan los siguientes factores:
Edad avanzada.
Antecedentes familiares de cáncer de próstata.
Determinados cambios genéticos hereditarios, incluidos los relacionados con los genes BRCA1 y BRCA2.
Obesidad.
Exposición a determinadas sustancias químicas.
Tener uno o más factores de riesgo no significa que una persona desarrollará cáncer de próstata.
¿Cómo se detecta y diagnostica el cáncer de próstata?
La evaluación puede comenzar con la revisión de los antecedentes personales y familiares, una exploración física, el examen digital del recto y una prueba de sangre para medir el antígeno prostático específico, conocido como PSA.
El PSA es una sustancia producida principalmente por la próstata. Sus concentraciones pueden aumentar en personas con cáncer, pero también por una infección, inflamación o hiperplasia prostática benigna. Por ello, un resultado elevado de PSA no confirma por sí solo la presencia de cáncer.
Cuando existen hallazgos que requieren mayor estudio, el personal médico puede solicitar pruebas de imagen o una biopsia. El Instituto Nacional del Cáncer indica que la biopsia permite confirmar el diagnóstico al analizar una muestra del tejido prostático y determinar las características de las células.
¿Cuándo se debe acudir a consulta médica?
Las personas que presenten cambios persistentes al orinar, sangre en la orina o el semen, dolor óseo o cualquier otro síntoma que les preocupe deben solicitar una valoración médica.
Debido a que el cáncer de próstata en etapa inicial puede no causar síntomas, la decisión sobre las pruebas de detección debe analizarse de manera individual con un profesional de la salud, tomando en cuenta la edad, los antecedentes familiares y otros factores de riesgo.
Fuentes consultadas para esta nota
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