El Banco de la República alerta que el país debe aumentar la carga tributaria y revisar el gasto para superar un déficit de alrededor de diez billones de pesos al mes, proponiendo mayores impuestos a personas naturales y un fortalecimiento del impuesto predial.
El Banco de la República de Colombia, a través de la codirectora Olga Lucía Acosta, ha destacado que el país necesita incrementar significativamente sus ingresos tributarios para superar el déficit fiscal que persiste.
En una intervención en el Congreso Nacional de Minería 2026, Acosta reveló que las actuales recaudaciones, que rondan los 29 billones de pesos mensuales, se quedan muy por detrás de los 40 billones que se destinan a los gastos públicos. La brecha presupuestaria genera pressiona sobre la economía y obliga a considerar reformas en la estructura tributaria y en la gestión del gasto.
Para que el Estado pueda cumplir con sus objetivos de desarrollo sostenible sin comprometer la estabilidad macroeconómica, Acosta hizo un llamado a una mayor participación de la población mediante la imposición de impuestos adicionales a las personas naturales. Su propuesta principal es fortalecer la tributación territorial, considerando la ampliación del impuesto predial como herramienta para que los gobiernos locales obtengan recursos suficientes y reduzcan la dependencia del nivel nacional. La coyuntura fiscal no solo requiere una mayor recaudación.
Acosta enfatizó la necesidad de pasar de un modelo de gasto organizado en "cajitas" a uno orientado a resultados, considerando la modernización de la administración pública y la reducción de desperdicios. Los datos presentados también incluyen la estimación del exgerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, quien defendió un ajuste fiscal que tendría que alcanzar el 6 % del Producto Interno Bruto.
Este ajuste incluiría la recaudación de un 4,5 % adicional y un 1,5 % extra vinculado al impacto del terremoto reciente. De acuerdo con Echavarría, esta magnitud de ajuste fiscal constituye un reto sin precedentes en la historia de la nación y requeriría la búsqueda de apoyo internacional, posiblemente a través de la colaboración con el Fondo Monetario Internacional.
Entre las medidas propuestas, se destaca la revisión exhaustiva del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que sería la vía más directa para ampliar la base recaudatoria sin dispersar recursos a los sectores de menor capacidad de pago. Para abordar el desequilibrio fiscal desde una perspectiva holística, Juan Carlos Ramírez, presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, subrayó la necesidad de actuar simultáneamente sobre ingresos, gastos, planeación fiscal y crecimiento económico.
Según Ramírez, el ajuste fiscal sólo se podrá lograr mediante una combinación de aumentos de ingresos, recortes en el gasto público no esencial, planificación fiscal más rigurosa y una política que fomente el crecimiento sostenido a mediano plazo. La postura unánime de los expertos es clara: la solución requiere decisiones estructurales que permitan restaurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y creare un entorno propicio para alcanzar un crecimiento más sólido y equitativo.
Con esta base, las autoridades económicas estarán mejor equipadas para actualizar el Presupuesto General de la Nación de 2027 y fortalecer la resiliencia frente a eventos extremos como la reciente mención de la estrategia "Plan Energía YA" para mitigar los efectos del Fenómeno de El Niño 2026-2027. En conclusión, la urgencia fiscal colombiana exige una reforma tributaria profunda que considere tanto la ampliación de la base de gravamen como la diversificación de las fuentes de ingresos.
El fortalecimiento de la recaudación a través del impuesto predial y el IVA, junto con medidas de gasto más eficientes, serán los pilares para reducir la presión sobre las finanzas públicas y, a la vez, garantizar el sostenimiento del crecimiento económico y la resiliencia frente a crisis externas e internas
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