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Lo que hasta ahora terminaba como residuo podrá convertirse en combustible. En el Centro de Disposición Final El Borbollón comenzó a funcionar una planta que tritura y acondiciona restos de poda y otros residuos verdes para transformarlos en biomasa destinada al uso energético.
La iniciativa es desarrollada por Selfix SRL y Holcim Geocycle y permitirá que las ramas, hojas y otros restos vegetales generados en el Área Metropolitana sean procesados y utilizados como combustible alternativo en los hornos de la industria cementera, en reemplazo de combustibles fósiles.
La planta cuenta con una trituradora capaz de procesar entre 6 y 8 toneladas por hora. Según explicó Diego Dumit, uno de los propietarios de Selfix, tendrá capacidad para producir alrededor de 1.000 toneladas de biomasa por mes en un turno de trabajo.
El material ingresa a la planta, donde es trozado y acondicionado hasta convertirse en biomasa. Luego es adquirido por Geocycle para su utilización en los hornos de Holcim. De esta manera, el residuo generado en Mendoza vuelve al circuito productivo dentro de la propia provincia.
Un problema ambiental que busca convertirse en recurso
La gestión de los restos de poda es un problema para los municipios, tanto por el volumen que generan como por el riesgo de incendios y la posibilidad de que terminen en sitios de disposición no autorizados.
Hoy acompañamos la puesta en marcha de una nueva planta que transformará residuos de poda y restos verdes del Gran Mendoza en biomasa para generar energía, a partir de una inversión privada y del trabajo conjunto entre empresas, municipios y @MendozaGobierno.
Estas iniciativas... pic.twitter.com/MqVk44Sdv7 — Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) September 7, 2026
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, destacó que el nuevo esquema permite reducir ese pasivo y, al mismo tiempo, generar un insumo para otra actividad industrial.
Además, la Provincia y los municipios acordaron que durante nueve meses la planta recibirá sin costo hasta 1.430 toneladas de restos vegetales provenientes de tareas de erradicación preventiva previstas ante el fenómeno climático "Súper Niño" (ENSO 2026-2027).
La recepción incluirá identificación, pesaje y certificación de los residuos para garantizar su trazabilidad.
La biomasa se procesará en El Borbollón y será utilizada como combustible en una planta cementera ubicada también en Mendoza. El objetivo es reducir la cantidad de residuos que llegan a disposición final y reemplazar parte de los combustibles fósiles utilizados por la industria.
La empresa también proyecta instalar un parque solar para abastecer de energía al predio.
El desafío será que la poda llegue separada de otros residuos y en condiciones que permitan su aprovechamiento. Como explicó Dumit, "nada de esto funciona si los residuos no llegan en cantidad y con la buena gestión desde la recolección".
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