El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, confirmó este lunes que el reactor nuclear que el régimen de Bashar al Assad construía en secreto en Siria estaba configurado para producir material fisible utilizable en la fabricación de armas nucleares.
'Sabemos que, dada la configuración y las características técnicas de este tipo de reactor, se trata de un reactor muy eficaz para producir material fisible que podría utilizarse directamente para fabricar armas nucleares', declaró Grossi ante periodistas en Viena, en el primer día de la reunión ordinaria de la Junta de Gobernadores del organismo.
El diplomático argentino, candidato a la Secretaría General de la ONU, evitó pronunciarse sobre las intenciones últimas de Damasco. 'No puedo juzgar las intenciones, pero está claro que estas actividades no fueron declaradas, por lo que no querían que el mundo supiera lo que estaban haciendo', señaló. Grossi añadió que se trató de 'una preocupación de proliferación' para el organismo y calificó de 'difícil' el trabajo de verificación realizado en los últimos meses.
La instalación se encuentra en Deir Ezor, en el este de Siria, y había sido construida con apoyo de Corea del Norte según indicios previos del propio OIEA. El proyecto estaba prácticamente concluido en el momento de su paralización. 'El reactor estaba casi terminado. Solo faltaba cargarlo de combustible', precisó Grossi. Un sitio cerrado desde hace casi dos décadas
El emplazamiento de Deir Ezor lleva 18 años inactivo. Israel reconoció en 2018 haberlo bombardeado en 2007 mediante la Operación Orchard, con el objetivo declarado de impedir que Siria completara un reactor apto para uso militar. Tras el ataque, el régimen de Assad demolió buena parte de las estructuras y nunca respondió con claridad a los requerimientos del OIEA. En 2011, una investigación del organismo ya había concluido que se trataba de un reactor secreto con similitudes a instalaciones norcoreanas, pero la guerra civil siria y la falta de cooperación del régimen impidieron entonces cualquier inspección sobre el terreno.
La situación cambió tras la caída de Assad en diciembre de 2024. El nuevo gobierno de transición, encabezado por Ahmed al Shara, aceptó otorgar acceso a los inspectores del OIEA a los antiguos emplazamientos nucleares sospechosos. En agosto, un equipo encabezado por Grossi visitó Deir Ezor y confirmó que la infraestructura de refrigeración hallada era compatible con la de un reactor nuclear refrigerado por gas y moderado por grafito. Uranio oculto tras muros y pasadizos
Además del reactor, Siria notificó al OIEA en una carta del 17 de julio la existencia de un cuarto emplazamiento no declarado, distinto de la planta de Deir Ezor, donde se almacenaba material nuclear. Los inspectores hallaron allí 73 toneladas de uranio natural metálico, 55 toneladas de ellas correspondientes a barras de combustible con revestimiento y el resto a chatarra y residuos de uranio. Según Grossi, el equipo tuvo que 'derribar muros' y atravesar 'pasajes muy difíciles y estrechos' para acceder al material, que se encontraba en 'cajas esparcidas por todas partes'.
Todo el material, precisó Grossi, se encuentra ya bajo salvaguardias del OIEA, que ha instalado cámaras de vigilancia en el lugar. Consultado sobre el destino final del uranio, Grossi evitó pronunciarse a favor de su traslado o permanencia en Siria: 'Es una cuestión que el gobierno sirio tendrá que decidir. No les estamos pidiendo que hagan esto o aquello. Lo importante es saber en todo momento dónde está este material hasta el último gramo'.
Expertos en seguridad nuclear como Logan Mintz, del Nuclear Threat Initiative, organización estadounidense dedicada a la seguridad nuclear, con sede en Washington, advierten de que el uranio natural metálico no es directamente utilizable en un arma, pero podría desviarse hacia un programa encubierto capaz de procesarlo hasta obtener plutonio apto para uso militar. El informe confidencial del OIEA sobre el hallazgo será objeto de discusión formal durante la reunión de la Junta de Gobernadores que se extiende esta semana en Viena, donde también se abordará el estado del programa nuclear iraní.
(0)Comments