Las lluvias irregulares y la falta de agua en momentos importantes para los cultivos comienzan a dejar afectaciones en el campo mexicano, mientras las condiciones podrían complicarse durante los próximos meses, advirtió Octavio Jurado, gerente general de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Agropecuario (AMSDA).
Durante su participación en el programa Aquí hay Campo, explicó que desde principios del año se mantiene un monitoreo de las condiciones que enfrenta el sector agropecuario.
'Estamos empezando a ver los estragos. No es que estamos viviendo el momento más difícil, apenas estamos iniciando el momento más difícil', señaló.
Jurado dijo que la preocupación está particularmente en la disponibilidad de agua y en cuánto podría prolongarse el periodo adverso.
'La previsión es que nos va a faltar agua todavía por un periodo que se va a alargar y puede llegar a ser un evento todavía complicado', expuso.
De acuerdo con el seguimiento de AMSDA, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y la Península de Yucatán se encuentran entre las zonas más afectadas hasta el momento.
En Durango, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGDR) ya realiza un diagnóstico para determinar las superficies afectadas municipio por municipio y las posibles pérdidas en los rendimientos.
Jesús López, titular de SAGDR, explicó en entrevista que la falta de precipitaciones ocurrió precisamente cuando algunos cultivos más necesitaban humedad.
'Los días que no tuvimos la presencia de lluvias, que era cuando más lo requería el cultivo, pues genera afectaciones', señaló.
Las precipitaciones registradas recientemente pueden ayudar, aunque López precisó que han sido puntuales y no generales y que, en algunas superficies, ya existen daños.
El maíz aparece hasta ahora como el cultivo más afectado.
López explicó que esta planta resiente rápidamente la falta de humedad y confirmó que ya existen superficies dañadas, aunque SAGDR continúa elaborando el padrón para conocer su extensión.
'Va más el maíz en pérdida, sí, pérdida en las cosechas, más que el frijol. El frijol aguanta un poquito más la falta de lluvia', explicó.
Las lluvias recientes pueden evitar que algunas parcelas de maíz sean consideradas una pérdida total desde el punto de vista técnico, pero eso no necesariamente significa que resulte rentable cosecharlas.
El funcionario explicó que, cuando la mazorca queda demasiado pequeña, el productor tendría que invertir nuevamente en trabajadores para cortar el cultivo y levantar el rastrojo, por lo que en algunos casos decide dejarlo en la parcela.
Para una evaluación oficial puede tratarse de una pérdida parcial, señaló, pero para el agricultor termina representando prácticamente una pérdida total al no obtener una cosecha que compense sus gastos.
En el frijol, las condiciones son diferentes.
López explicó que el cultivo presenta distintas etapas de floración. Aunque la falta de agua pudo afectar una primera floración, las lluvias recientes pueden favorecer las siguientes y permitir que continúe la formación de ejote.
Sin embargo, reconoció que el estrés provocado por la falta de humedad tendrá consecuencias.
'Sí va a generar mermas en el rendimiento, tenemos que ser claros en esa parte', afirmó.
El productor ya no obtendría el rendimiento originalmente previsto con base en la inversión realizada, agregó.
El escenario descrito por SAGDR coincide con lo observado directamente por productores.
Agustín García, productor de Nombre de Dios, estimó durante Aquí hay Campo pérdidas superiores al 80 por ciento en algunas zonas productivas de ese municipio y alrededor de 2 mil hectáreas afectadas entre frijol de temporal y cultivos forrajeros como maíz, sorgo y avena.
'Yo veo ya más de un 80 por ciento de pérdida', señaló.
García relató que hubo parcelas que recibieron humedad para sembrar y posteriormente enfrentaron un periodo prolongado sin precipitaciones. Cuando regresaron las lluvias, algunos cultivos ya presentaban daños importantes.
Explicó que existen superficies de maíz que podrían recuperarse parcialmente para obtener forraje, aunque ya no necesariamente grano, mientras algunas parcelas de frijol enfrentan dificultades para completar su desarrollo antes de las bajas temperaturas.
Evenor Cuéllar, exinvestigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), consideró que todavía existen superficies de frijol con posibilidades de recuperación.
Explicó que variedades como Pinto Saltillo y otros materiales de crecimiento indeterminado pueden responder a las lluvias si las plantas permanecen vivas y mantienen condiciones para continuar su desarrollo.
'El año no está perdido', sostuvo al referirse a esas superficies.
Cuéllar también habló de prácticas para enfrentar periodos con poca humedad, entre ellas una adecuada preparación de los terrenos, conservación del agua en el suelo, densidades apropiadas de plantas y mayor asistencia técnica.
El problema se extiende a la ganadería.
Jesús López advirtió que los agostaderos de Durango no presentan las condiciones que deberían tener a estas alturas del año y que ya se observa pasto seco.
Incluso con buenas lluvias durante septiembre, explicó, el pasto tendría que comenzar prácticamente de nuevo su desarrollo y existe el riesgo de que las heladas lleguen cuando todavía se encuentre tierno y sin alcanzar condiciones nutricionales adecuadas.
El titular de SAGDR reveló que algunos ganaderos ya contemplan reducir nuevamente sus hatos.
Productores que vendieron parte de sus animales durante 2023 y 2024 y volvieron a comprar ganado después de las mejores condiciones de 2025 le han comentado que podrían comenzar otra vez a vender vacas de mayor edad ante el panorama de los agostaderos.
López señaló que las mayores dificultades podrían sentirse durante el próximo estiaje.
'El norte está muy afectado', afirmó al referirse a las zonas que hasta ahora muestran condiciones más complicadas en Durango.
También mencionó los bajos niveles de algunas presas y particularmente las condiciones de almacenamiento de El Palmito.
Frente a este panorama, SAGDR trabaja en el diagnóstico que será presentado ante la Secretaría de Agricultura federal.
López informó que, mediante AMSDA, los secretarios estatales solicitaron una reunión con la secretaria de Agricultura, Columba López, para presentar la situación de cada entidad y analizar posibles esquemas de apoyo.
Durango, explicó, prepara información sobre pérdidas, rendimientos y zonas afectadas para llevar 'números reales' al Gobierno federal.
'Ojalá y que haya la posibilidad de coordinarnos para poderlo apoyar. El Gobierno del Estado solo es complejo poder generar el apoyo a los productores', reconoció.
El planteamiento es buscar un esquema en el que participen Federación, Estado y municipios.
Jurado también informó que AMSDA realiza un levantamiento nacional con información de las entidades y apoyo de monitoreo satelital, y señaló que no se busca solamente contabilizar daños, sino presentar alternativas.
Entre las posibilidades mencionó resiembras donde todavía sean viables, cultivos de ciclos cortos y acciones para garantizar disponibilidad de forraje.
López confirmó que en Durango ya se analizan opciones para los siguientes meses. Una de ellas es la avena.
Explicó que se trata de un cultivo precoz que puede desarrollarse con poca humedad y que, si existen condiciones favorables durante los próximos meses, podría convertirse en una alternativa para agricultores y ganaderos por su utilización como forraje.
'Por supuesto que es viable', respondió sobre la posibilidad de recurrir a la avena.
Jurado, por su parte, sostuvo que los problemas climáticos obligan a modificar la manera de enfrentar los riesgos en el sector.
'La agricultura cada vez más es una administración de riesgos', afirmó.
También se refirió a las condiciones que enfrenta Estados Unidos y a sus posibles repercusiones en los mercados internacionales de granos. Al inicio de septiembre, alrededor de la mitad del territorio estadounidense se encontraba bajo alguna categoría de sequía y una parte de sus áreas productoras de maíz, soya y sorgo estaba afectada.
'El escenario de precios mejora para quien tenga grano', expresó Jurado.
Para el representante de AMSDA, la respuesta no debe limitarse a atender las consecuencias inmediatas.
'No se trata de darle un Mejoral y ahí nos vemos luego. Para que luego nos vuelva a atrapar el mismo fenómeno con mayor crudeza el año que entra', señaló.
Planteó recuperar la capacidad productiva y avanzar en asistencia técnica, cultivos mejor adaptados, aprovechamiento del agua, innovación y mecanismos para anticipar riesgos.
La intención, resumió, es 'pasar de la agricultura reactiva a la agricultura estratégica'.
En Durango, mientras se termina de cuantificar la superficie afectada, las lluvias de septiembre todavía pueden ayudar a cultivos que mantienen posibilidades de desarrollo.
López recordó que tradicionalmente septiembre ha sido considerado por los productores como 'el mes elotero', debido a que sus lluvias ayudan al llenado del grano.
Este año, la situación es diferente.
'Pues hoy no hay elotes, pero sí esperemos que tengamos esas lluvias aquí', expresó.
(0)Comments