Más de un año ha pasado desde que Ana Garcés (26 años) dejara 'La promesa'. La actriz, que interpretaba a la carismática Jana en la serie del Palacio de los Luján, se convirtió en uno de los personajes más aclamados por el público. Su marcha, inesperada para todos, marcó un antes y un después en la ficción de Televisión Española. En aquel momento, su personaje estaba esperando un hijo cuando moría en brazos de su marido de manera trágica al recibir un disparo.
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Muchos fanáticos criticaron la manera tan cruel de despedir a uno de los pilares más fundamentales de la serie. Pese al éxito, Ana Garcés sabía que debía seguir brillando en otro lugar. "Yo ya quería como ver mundo. Había estado dos años y medio ahí, ya me había hecho 'mayor'", revelaba en el pódcast presentado por el también actor Nacho Guerreros, 'Mister Chaise Longue'.
Nuevos retos
La actriz vallisoletana confesaba que no fue una decisión precisamente fácil. Le costó lo suyo llevarla a cabo, pues como suele ocurrir en las series diarias cuyo ritmo de grabación es frenético, se conforman pequeñas familias. Sabía que, si quería, Jana tenía mucha vida por delante en la serie. Pero la ambición y los nuevos retos tocaban a su puerta con fuerza.
'Quería probar cosas nuevas, ilusionarme también por otros proyectos', reconocía. Pero el paso del tiempo y la rutina comenzaban a pesar. "Es verdad que en La Promesa yo estaba genial y me podía haber quedado eternamente. Pero también creo que, a veces, hay que dar saltos al vacío y jugársela", apostillaba al actor de Coque en 'La que se avecina'.
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Y así fue efectivamente. Ana dejó la serie de Bambú Producciones sin tener ningún proyecto al frente. Porque como suele decirse: quien no arriesga, no gana. "Di un salto al vacío sin saber lo que iba a suceder. Luego, afortunadamente, me fue bien también. Pero no tenía nada cuando yo salí", declaraba honestamente.
Fue su primer flirteo televisivo
Como es el caso de otros actores de la misma ficción, como Sara Molina o José Miguel Blanco, 'La promesa' fue la primera vez televisiva de Ana Garcés. Un primer coqueteo con la pequeña pantalla que, nadie imaginaría, se convirtió en su despegue hacia la fama. Y es que resulta innegable el éxito de la serie desde su estreno a principios de 2023.
Ana se había mudado desde su ciudad, su Valladolid natal, hasta la capital madrileña con muchos miedos pero un sueño claro: convertirse en actriz. Como cualquier valiente, se enfrentó al precario mundo laboral que una ciudad como Madrid ofrece. Trabajó como dependienta de tienda hasta que un casting le brindó el que sería el primer papel de su vida: Jana Expósito.
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Garcés llegó a pasar hasta 5 pruebas antes de conseguir el ansiado papel. Acompañó a los espectadores hasta en más de 550 capítulos, convirtiéndose en una parte fundamental de una de las series más populares de la pequeña pantalla en los últimos años. La misma en la que, tanto delante como detrás de las cámaras, conformó una bonita amistad con Sara Molina (María Fernández en 'La promesa').
Ana Garcés y Sara Molina, entre bambalinas en 'La promesa'
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Nueva vida
Pese a confirmar en más de una ocasión que dejar ir a Jana fue como dejar morir una parte de ella, lo cierto es que la vida está tratando a las mil maravillas a la de Valladolid. En junio estrenaba 'Oasis', una serie para Netflix y dirigida por la misma productora de 'La promesa' que, además, tiene muchos parecidos a la internacional 'White Lotus'.
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Incluso, se ha atrevido con las tablas del teatro, algo que no podría haber hecho con el estrés y el ritmo que conlleva una serie diaria. Ana se atrevió con la obra 'Panorama desde el puente', de Arthur Miller, en la que además compartió cartel con actrices de la talla de María Adánez. Todo un lujo.
Sara Molina, una de sus mejores amigas
Dentro y fuera de la ficción de La 1, como decíamos, Ana Garcés mantiene una estupenda relación con la actriz de María Fernández. Sara Molina y ella conformaban una dupla de lo más icónica en la ficción. Una de esas parejas que siempre, en medio de tanto drama, consiguen desengrasar la situación en un punto perfecto que no contrarreste importancia a la trama principal.
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