Integrantes de la solidaridad brasileña rinden homenaje al Comandante en Jefe en su Centenario
El poeta chileno Pablo Neruda escribió: 'Fidel, Fidel, los pueblos te agradecen palabras en acción y hechos que cantan'; la certeza de esas coplas las pude palpar cuando visité varias ciudades de Brasil durante la presentación de mi libro Fidel Castro Comandante Invicto , del sello editorial Proyecto cultural Nossa América y traducido al portugués. Durante un encuentro de Davina Valentim da Silva con Fidel. / Cortesía de la entrevistada
El legado de nuestro Comandante en Jefe está muy latente en el corazón de muchos brasileños. Al mencionarlo siempre aparece una frase de elogio a su persona. Enfatizan la manera en que Cuba ha recibido a hijos e hijas de Latinoamérica de bajos recursos económicos para estudiar en Cuba, siendo Fidel el principal promotor.
En todo Brasil están activadas las Asociaciones Culturales José Martí (ACJM) –en varias de sus sedes se presentó el citado libro–, apoyadas por organizaciones de izquierda: los partidos de los Trabajadores, Comunista de Brasil, Comunista Brasileño y Socialismo y Libertad; y los Sindicatos de los Trabajadores sin Tierra (STT), de Profesores de Escuelas Públicas de Río de Janeiro y de Periodistas de Sao Paulo.
Realizan festivales, marchas en las calles, con campañas destinadas a enviar a Cuba medicamentos y paneles solares; igualmente, organizan brigadas de trabajo para viajar a nuestro país. Cada año, tomando como sede una ciudad distinta, organizan la Convención Nacional Brasileña de Solidaridad con Cuba. Ahora incentivan celebraciones con el lema 100 años con Fidel.
La mencionada editorial, fundada por Marcia Choueri y Lina Noronha, nació con la misión de llevar las voces y las historias de la cultura cubana y latinoamericana al púbico brasileño, derribando barreras ideológicas y culturales. José Dirceo departe con el líder cubano. / Cortesía del entrevistado
Resultó inspirador escuchar a los amigos brasileños palabras de agradecimiento hacia Cuba y Fidel, tal es el caso de las expresadas por la profesora brasileña María Do Carmo Luiz Caldas Leite, traductora del mencionado libro: 'En una época cuando el capitalismo busca imponerse en todo el mundo como sistema único y definitivo, en el sombrío continente de América Latina surgió Fidel, como la personalidad más lúcida de nuestra época en el enfrentamiento contra quienes intentan recolonizarnos. Apreciamos su fortaleza en la lucha, dotado de un optimismo y una fe en la humanidad incomparables, un gladiador invicto; resulta impresionante verlo tan conmovido ante los dolores humanos y denunciar a los culpables con su voz enérgica semejante a un volcán.
'Con pulso firme, sostuvo la bandera de la estrella solitaria, mantuvo a Cuba en el camino del socialismo y comandó la continuidad de la Revolución, fusionando el pensamiento marxista-leninista y el legado de José Martí.
'Estadista de vasta cultura, profesor y pedagogo por vocación, su interés por el bienestar humano y su espíritu internacionalista y antimperialista nos contagió a todos, tanto a los cubanos como los del sur del continente. Él lo veía como un deber y una necesidad, en un mundo donde el egoísmo se instala en cualquier parte. Practicó todo tipo de ayuda y extendió la mano generosa de su pueblo al mundo, a través de médicos, profesores y profesionales.
'Al arribar a su Centenario, a todos nosotros, a quienes la vida proporcionó las condiciones de comprender el legado de Fidel, solo nos queda un sueño: ¡hacer méritos y estar a la altura de sus lecciones!'.
El joven Thiago Ávila, quien lidera la organización solidaria Red de Sustentabilidad, contribuyó a la organización de la Flotilla Nuestra América encaminada a apoyar a Cuba y enviar expediciones a Gaza. Él expresó: 'Hoy el hermano pueblo cubano atraviesa una situación muy difícil con muchas carencias materiales a consecuencia de la política genocida implantada por el gobierno de los Estados Unidos contra la Isla rebelde e indomable por más de 60 años. Aumentar la solidaridad hacia Cuba en estos momentos es rendirle tributo a Fidel en su Centenario. Thiago Ávila y Débora Camilo, también muy solidaria con Cuba. / NORBERTO ESCALONA RODRÍGUEZ
'Es necesario agradecer el gesto suyo al enviar a un numeroso grupo de médicos cubanos a los lugares más intrincados de Brasil con un mensaje práctico de amor y solidaridad. Cuando surgió el anterior brote de ébola en África, fueron galenos cubanos los primeros en enfrentarse a tan peligrosa enfermedad. Y durante la etapa de la covid-19, que afectó tantos países, también llegaron hasta Italia. Maestros cubanos, con el método Yo sí Puedo, llegaron a nuestras aulas con la luz de la enseñanza'.
En São Bernardo do Campo, en una sede del STT, entrevisté a Davina Valentim da Silva, una brasileña agradecida de Fidel y los servicios médicos de Cuba. A sus 84 años de edad, con una memoria asombrosa, muy emocionada me relata su encuentro con el Comandante en La Habana mientras era tratada de un padecimiento crónico en la columna vertebral: 'A través de Frei Beto me trasladé a la Isla donde recibí un tratamiento quirúrgico.
'A partir de ahí, pude seguir integrada a la vida laboral y social. Un día Fidel me visitó mientras estaba hospitalizada. Desconcertada por la sorpresa apenas podía hablar, de tanta emoción. Se interesó por mi convalecencia. Él tenía una magia, ¿sabes? Lo envolvía algo inmenso. Fidel desbordaba donde aparecía. Cuánta impresión verlo lleno de ideales, sosteniendo la Revolución Cubana bajo un bloqueo tan severo. Al marcharse de la sala, ¡Dios mío!, lloré muchísimo; cuando él se va, deja un vacío'.
Muchos recuerdos significativos sobre Cuba tiene José Dirceu de Oliveira y Silva. En 1969, junto a otros 14 revolucionarios, fue canjeado por el embajador norteamericano en Brasil, Charles Burke Elbrick, quien había sido secuestrado por militantes de izquierda.
Primero se exiliaron en México y, ante el peligro que corrían en dicho país, decidieron trasladarse a Cuba: 'Desde el triunfo, la Revolución Cubana siempre ha tenido un impacto muy fuerte en Brasil, lo percibimos desde nuestra juventud estudiantil, militando en organizaciones en transición hacia la lucha armada. Ya en Cuba nos recibió Fidel, quien fue muy solidario con nosotros. Regresé a continuar la lucha de manera clandestina en mi país, como otros muchos camaradas, los que solo encontraron en Cuba el único refugio seguro.
'En los años posteriores tuve varios encuentros con el Comandante. Al regresar, y divisar a Cuba desde el avión, de inmediato me viene a la mente su comida, su música, los tantos camaradas conocidos.
'Cuando Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la presidencia de Brasil en 2003 –se cumplía un sueño, ¡Lula presidente!– me envió delante con una delegación a preparar su visita a Cuba y a su llegada serví de intérprete en las conversaciones con Fidel. Sentí un inmenso honor. Entonces nos abrazamos, hasta me brotaron lágrimas. Le dije que además estaba allí para agradecerle eternamente su apoyo, en nombre de mis compañeros caídos.
'Siempre seguimos sus discursos, resultaron y continúan siendo guías. En estos momentos debemos potenciar la solidaridad con el pueblo de Cuba. Fundir el Centenario de Fidel con la promoción de su obra, su pensamiento, su lucha y su legado. ¡Ese es Fidel! Sigue vibrando en lo eterno del tiempo para Cuba, Latinoamérica y el mundo'.
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