Para el Inter, no será un partido
más. Dieciséis años después de conducir al club italiano al
histórico triplete de 2010, José Mourinho volverá a enfrentarse
a los nerazzurri, esta vez desde el banquillo del Real Madrid,
en un duelo de Champions League marcado por la nostalgia, la
historia y recuerdos todavía vivos.
El partido del martes en el Santiago Bernabéu reencontrará
al técnico portugués con Cristian Chivu, actual entrenador del
Inter y uno de sus exjugadores durante aquella etapa dorada.
Mourinho rechazó, sin embargo, que exista una mala relación
entre ambos.
"Para mí es un partido como los demás. Después ya no lo
será. Creo que nadie puede pensar en quién está sentado en el
banquillo del Real Madrid durante los 90 minutos", afirmó
Mourinho en conferencia de prensa.
Ante una pregunta sobre sus supuestos desencuentros con
Chivu, fue tajante: "El siempre será uno de los míos. Estoy muy
feliz por lo que está consiguiendo. Lo saludaré antes del
partido y después. Fue mi jugador, trabajamos juntos y vivimos
muchas cosas, buenas y malas".
"¿Pero con quién has hablado para saber que tengo una mala
relación con él? ¿Con quién?", respondió cuando el periodista
insistió sobre el asunto.
Mourinho llega al duelo dolido por la derrota del Real
Madrid ante el Betis en La Liga y dejó claro que no busca
simplemente jugar bien, sino ganar. «Podría decir que quiero
jugar bien, pero no quiero jugar bien como contra el Betis y
perder. Quiero ganar", dijo. "Tenemos ocho partidos para
clasificarnos y creo que lo conseguiremos".
El portugués también recordó sus momentos más extremos en el
Bernabéu, un estadio donde vivió tanto la gloria como la
decepción.
"He ganado una Champions League, pero también perdí una
semifinal por penaltis. En ese estadio viví lo mejor y lo peor",
recordó.
Pero Mourinho quiso restar peso emocional al reencuentro.
"Pienso solamente que soy el entrenador del Real Madrid y
que mañana no jugamos un partido decisivo, porque no decide
nada. Pero cada punto es importante. El Inter también vendrá
aquí para intentar conseguir lo que quiere".
El técnico madridista reconoció además que las bajas por
lesiones y sanciones condicionarán sus opciones frente a un
Inter reforzado por su remontada ante el Napoli. Con ironía,
aludió al calendario y a las dificultades de su plantilla: "El
algoritmo eligió jugar en estas circunstancias. Esta es la
situación. No sé si el algoritmo del calendario de la Champions
habla italiano... Tenemos tres, cuatro, cinco opciones".
El reencuentro también llevó a Mourinho a repasar su
historia con el Real Madrid. Recordó que cuando llegó en 2010 el
equipo llevaba años sin alcanzar los cuartos de final y mucho
más tiempo sin disputar una semifinal de Champions, mientras que
ahora el club suma seis títulos europeos en ese período.
"Si me preguntan si tengo el deseo de ganar la Champions con
el Real Madrid, obviamente sí. Pero son experiencias
diferentes", señaló.
Sobre el Inter, Mourinho dejó una de sus frases más
significativas: "El Inter ya juega con los ojos cerrados".
La gran sorpresa para el técnico portugués, dijo, es que el
club italiano no haya vuelto a conquistar la Champions desde
aquella noche legendaria de mayo de 2010 en la que él lo llevó a
la cima del fútbol europeo.
Aquel 22 de mayo, tras conquistar el triplete, Mourinho
abandonó el Bernabéu rumbo a una nueva etapa en Madrid en el
automóvil del presidente Florentino Pérez, dejando atrás una de
las noches más memorables de la historia del Inter. Ahora, 16
años después, regresa al mismo escenario para escribir un
capítulo completamente distinto.
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