«Toda muerte violenta es injusta», pronunció el párroco durante la misa funeral celebrada este lunes en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en ... su barrio, Retuerto, en Barakaldo. En ese momento, decenas de moteros hacían rugir sus motores a su llegada a la rotonda de Retuerto, en homenaje a su compañero, Óscar Fernández, muy cerca de donde él vivía. La quedada había sido organizada por Basque Country Bikers «para acompañar» a la familia y «despedir» a su amigo. «Siempre rodando juntos. Tus amigos del BCB. Ráfagas al viento», rezaban los cárteles colgados días antes en la redes sociales para anunciar la convocatoria. «Queremos darle una despedida como se merece. Gran motero, mejor persona. Goian Bego».
Se juntaron en el parking de Carrefour, en Sestao, y se dirigieron hacia la parroquia de Retuerto en fila y custodiados por motos de la Policía Municipal de Barakaldo. Después, estacionaron las Harleys, Hondas, Bmw y scooters en la plaza Óscar Jakue, situada justo enfrente, para no bloquear el tráfico. «Yo he venido a apoyar, a hacer ruido, porque creemos que es emotivo para la familia. Había coincidido con él en varias rutas, como casi todos aquí», explicaba uno de los moteros, vestido de negro y con chaleco de cuero. Varios integrantes de Los Máquinas, el conocido club motero vizcaíno, también se unieron al acto. «Era un chaval majo. Ya se ve», apuntaba otro de los asistentes, en referencia a la cantidad de gente congregada, que no cabía en la parroquia.
Media hora antes de comenzar la misa, entraron en la iglesia los padres, la hermana y el cuñado de Óscar, entre muestras de dolor y muy emocionados. Los familiares agradecieron a los motoristas su gesto de cariño. El grupo más numeroso lo formaban los compañeros de trabajo de Óscar en la planta de ITP Aero en Barakaldo. «Entré con él hace 25 años. Era una bellísima persona y un currela», añadía uno de sus colegas. Todos recordaban cómo le habían conocido, alguna anécdota que compartieron juntos o cuándo había sido la última vez que habían estado juntos o habían hablado con él. «Vino a visitarnos a Etxebarri y a ver a mi hija, La quería mucho», rememoraba uno de sus amigos íntimos.
«Salir de casa con un arma»
Inspector de líquidos, un puesto técnico muy sensible para una empresa aeronáutica, ya que está especializado en «ensayos no destructivos, que buscan grietas o defectos invisibles a simple vista en los materiales de los aviones», explicaba el trabajador. También formaba a otros compañeros, que acababan de entrar en la empresa.
Ninguno se explicaba el motivo por el que, presuntamente, el ex novio de su compañera sentimental, había decidido acabar con su vida a tiros. «¡Salir de casa con una escopeta para matar a alguien! Me explota la cabeza», comentaba indignada y con lágrimas en los ojos una mujer en referencia al detenido como presunto autor del homicidio de Óscar, que llevaba la escopeta supuestamente utilizada en el crimen, en los asientos traseros del coche cuando fue capturado, en Amurrio, la misma noche de los hechos.
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