Tener 50 o más años de antigüedad como socio del Centro Asturiano de Oviedo no es ninguna nimiedad. Es toda una vida ligada ... al club y, en cierta manera, un orgullo. Al menos así lo sienten los 72 socios que este lunes recibieron la medalla conmemorativa de la entidad por cumplir sus bodas de oro, dentro de los 310 que durante las tres últimas jornadas han merecido esta distinción. Un reconocimiento cuya entrega constituye uno de los actos centrales de las fiestas de Nuestra Señora de Covadonga del Centro Asturiano, que comenzaron el 2 de septiembre y que se cerrarán este martes con el reparto de cerca de 14.000 bollos preñaos y otras tantas botellas de vino.
Ante un salón de actos a rebosar y con la presencia del vicepresidente de la entidad, Pedro García Martínez, encargado de entregar los galardones, los 72 socios fueron subiendo uno a uno al estrado para recibir una insignia de oro del Centro Asturiano, un diploma acreditativo y un ramo de flores. Una ceremonia emocionante para los homenajeados y sus familias después de medio siglo de fidelidad al club y que volvió a poner de manifiesto ese ambiente familiar tan propio de la idiosincrasia del Centro Asturiano. La familia
Y, como muestra, algunos botones. Eloína Martínez González se mostró «encantada de haber podido llegar, que no todo el mundo puede, porque, de hecho, yo perdí a mi marido hace 27 años y aquí sigo». Evangelina Velázquez Rodríguez, por su parte, nació en 1936 y acaba de cumplir los 50 años como socia. «Para el año que viene espero estar aquí, porque en el Centro Asturiano he casado a mis hijos y he tenido bautizos y comuniones», explicó. Otro ejemplo es el de José María García Suárez. «Soy socio desde hace más de 52 años, desde que me casé, aunque ya era socio del Centro Asturiano de Avilés», señaló.
La jornada de ayer se cerró con el tradicional lanzamiento de fuegos artificiales, que cada año inunda de color el cielo del club de campo y puede contemplarse también desde numerosos rincones de Oviedo. Tras el espectáculo, sobre las 22.30 horas, tuvo lugar la actuación de Charly Teibol en la carpa de las fiestas, seguida por la sesión del DJ Mario, que puso el cierre, alrededor de las tres de la madrugada, a una nueva jornada de las fiestas de Nuestra Señora de Covadonga.
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