Seguro vas a escuchar mucho sobre el Festival Internacional de Cine de Venecia en estos días. Y no es para menos: este año, la Mostra celebra su edición número 83 del 2 al 12 de septiembre de 2026, reuniendo en el Lido de Venecia a algunas de las películas, directoras, directores y estrellas más importantes del momento.
Pero antes de hablar de las películas que están causando conversación, vale la pena entender por qué este festival tiene tanto peso en el mundo del cine. Venecia es el festival de cine más antiguo del mundo y lleva casi un siglo siendo uno de los grandes puntos de encuentro de la industria.
La historia comenzó el 6 de agosto de 1932, cuando se inauguró la primera Esposizione Internazionale d'Arte Cinematografica como parte de la Bienal de Venecia. El evento se realizó en la terraza del Hotel Excelsior, en el Lido, y duró hasta el 21 de agosto. No era todavía el festival competitivo que conocemos hoy. De hecho, no había un jurado oficial ni premios como tal: se realizó una votación entre el público para reconocer algunas de las películas y artistas destacados.
Y desde su primera edición la selección dejó claro que Venecia quería jugar en las grandes ligas. Entre las películas proyectadas estuvieron Grand Hotel , The Champ , Forbidden y el clásico Frankenstein de James Whale. La primera película en proyectarse fue Dr. Jekyll and Mr. Hyde , de Rouben Mamoulian. La respuesta fue inmediata. Más de 25 mil personas acudieron al festival durante esa primera edición y algunas de las grandes estrellas de Hollywood de la época llegaron hasta el Lido, entre ellas Greta Garbo, Clark Gable, Joan Crawford y Boris Karloff.
Crédito: El doctor Frankenstein (1931)
La segunda edición llegó en 1934 y fue la primera en convertirse oficialmente en una competencia. Participaron películas de al menos 19 países y el festival comenzó a adquirir la dimensión internacional que conserva hasta hoy. Un año después, en 1935, se tomó otra decisión importante: la Mostra se convirtió en un evento anual. En 1937 abrió además el Palazzo del Cinema en el Lido, que se convertiría en uno de los espacios centrales del festival.
Pero la historia de Venecia también está marcada por el contexto político de la época. Durante el régimen fascista italiano, el festival quedó progresivamente influido por el gobierno y por las tensiones políticas europeas. En los últimos años de la década de los 30, la presencia de películas y delegaciones vinculadas a los regímenes fascistas de Italia y Alemania tuvo un peso importante en el programa y en los premios.
La Segunda Guerra Mundial interrumpió la historia del festival. Las ediciones de 1940, 1941 y 1942 estuvieron fuertemente condicionadas por el conflicto y posteriormente ni siquiera fueron consideradas como ediciones oficiales de la Mostra.
El festival quedó suspendido entre 1943 y 1945 y regresó en 1946, ya en el periodo de posguerra. Esa edición tuvo lugar en el Cinema San Marco, porque el Palazzo del Cinema había sido requisado por los Aliados. La década de los 40 fue también importante para recuperar el carácter internacional del evento. En 1947 regresó la participación de la Unión Soviética y de otros países de Europa del Este, mientras que el jurado internacional volvió a tener un papel central.
En 1949, el festival regresó definitivamente al Palazzo del Cinema y apareció uno de sus símbolos más importantes: el León de Oro, creado originalmente como el Leone di San Marco y otorgado ese año a Manon , de Henri-Georges Clouzot.
Crédito: Baseluna014
Desde entonces, ganar el León de Oro se convirtió en uno de los reconocimientos más importantes para una película. A lo largo de las décadas, Venecia se convirtió en una plataforma para cineastas consagrados y también para nuevas voces. Directores como Akira Kurosawa, Federico Fellini, Luis Buñuel, Michelangelo Antonioni y muchos otros pasaron por el festival, mientras que distintas generaciones de actores encontraron en el Lido uno de los escenarios más importantes para presentar sus películas.
Pero el festival tampoco estuvo libre de cambios. En 1968, en medio de las protestas sociales y políticas que marcaron ese año, se eliminaron los premios. Entre 1969 y 1979, las ediciones de la Mostra fueron no competitivas. Los reconocimientos regresaron en 1980, cuando el León de Oro volvió a entregarse como premio principal.
Con el paso del tiempo, la Mostra dejó de ser solamente un festival para convertirse en uno de los grandes eventos mediáticos del calendario cinematográfico. Y aquí entra una de las razones por las que seguimos hablando tanto de Venecia: es uno de los primeros grandes festivales de la temporada de premios.
Una película que recibe aplausos en el Lido puede comenzar inmediatamente su recorrido hacia los Globos de Oro, los BAFTA y, eventualmente, los Oscar. De hecho, en los últimos años Venecia se ha convertido en un escaparate especialmente importante para las películas que buscan posicionarse en la conversación de premios.
También es un lugar donde una película puede cambiar completamente su recepción. Un estreno mundial frente a periodistas, críticos, actores y compradores de todo el mundo puede generar el famoso buzz que acompaña a una cinta durante meses.
Crédito: Los olvidados (1950)
Aunque su historia comenzó hace casi 100 años, la Mostra no se ha quedado atrapada en el pasado. Con el tiempo ha incorporado nuevas secciones y formatos, incluyendo espacios dedicados al cine restaurado y, más recientemente, a experiencias inmersivas y realidad virtual.
La propia Biennale describe su objetivo actual como promover el cine internacional en todas sus formas: como arte, entretenimiento e industria, manteniendo un espacio para la libertad y el diálogo. Y esa mezcla entre tradición y nuevas formas de contar historias es parte de lo que mantiene vigente al festival.
Este año, el Festival Internacional de Cine de Venecia celebra su 83° edición del 2 al 12 de septiembre en el Lido. La programación incluye 21 películas en la competencia principal, mientras que el festival continúa funcionando como uno de los primeros grandes termómetros de la temporada cinematográfica internacional. La edición 2026 comenzó además con un reconocimiento a la altura de la historia del festival: George Clooney recibió el León de Oro por su trayectoria durante la ceremonia de inauguración.
Crédito: labiennale.org
Después de 83 ediciones, algo sigue siendo igual: durante unos días, todas las miradas del mundo del cine se dirigen a una pequeña isla frente a Venecia para descubrir qué películas van a convertirse en las grandes conversaciones de los próximos meses.
(0)Comments