Santiago de Compostela podrá recibir en casa al primer campeón del mundo de fútbol de su historia. El Concello santiagués ofrecerá el próximo lunes 14 de septiembre una recepción institucional a Borja Iglesias, delantero compostelano que este pasado verano levantó el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con la selección española. El acto tendrá lugar a las 18.00 horas y estará dirigido por la alcaldesa, Goretti Sanmartín, y la concejala de Deportes, Pilar Lueiro.
La recepción contará con la presencia de los concejales y concejalas que integran la Corporación municipal. Desde el propio Concello esperan que el homenaje trascienda las paredes del Pazo de Raxoi, por lo que han animado a los vecinos de Santiago a acercarse a la Praza do Obradoiro para acompañar al futbolista a su llegada.
Borja Iglesias, durante un partido del Celta. / EFE
De los campos de tierra de Santiago a la gloria mundial
La recepción servirá para reconocer la extensa trayectoria del santiagués. Nacido en 1993, Borja dio sus primeros pasos en el fútbol en el campo de tierra de Fátima con el Santiago Club de Fútbol y se crio en las calles de la capital gallega con el sueño de debutar en Primera: "soñaba con la posibilidad de jugar en Primera División, con meter goles imposibles como hacían estos jugadores que admiraba y con vestir la camiseta de mi selección".
Un largo camino que llevó al Panda a dejar su casa para pelear por aquello que tanto anhelaba. Valencia, Villarreal, Zaragoza, Barcelona, Sevilla y Leverkusen disfrutaron de la calidad y los goles del ariete, que terminó regresando a Galicia para encontrar su mejor versión. De la mano del Celta, el compostelano consiguió volver a la selección y se ganó un billete para disputar la primera Copa del Mundo de su carrera.
El delantero santiagués apenas dispuso de 114 segundos durante todo el torneo. Iglesias jugó los instantes finales del partido de octavos de final entre Portugal y España, que se saldó con victoria española gracias a un tanto de Mikel Merino. Su anecdótico debut lo convirtió en el segundo compostelano en disputar un Mundial después de Tomás Reñones, que disputó la edición de 1986.
Borja Iglesias y Javier Bardem celebran tras la consecución del Mundial. / Europa Press
Sin embargo, Borja Iglesias no solo dejó huella en el terreno de juego. El picheleiro se consagró como uno de los grandes pilares del vestuario de la selección durante gran parte de la concentración. El Panda, siempre presente en celebraciones y actos mediáticos durante el torneo, jugó un papel vital en la convivencia y en el día a día de un equipo que el 19 de julio logró levantar el trofeo tras superar a Argentina en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El título mundial convirtió al delantero santiagués en el primer futbolista masculino gallego en conquistar una Copa del Mundo, un logro que el Concello considera motivo suficiente para rendirle un reconocimiento público en su ciudad natal. La alcaldesa ya había avanzado la intención del Gobierno local de organizar este acto después del Mundial. Sanmartín defendió que recibir al futbolista en el Pazo de Raxoi constituye la mejor manera de homenajear a "unha persoa compostelá a quen tanto lle debemos".
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