Bruno Rodríguez: 'Detrás de cada cifra del bloqueo hay un rostro humano': daños récord de 8 083 millones de dólares en un año

Bruno Rodríguez: 'Detrás de cada cifra del bloqueo hay un rostro humano': daños récord de 8 083 millones de dólares en un año
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Category: Politics
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'El bloqueo no castiga a un Gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos', afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al presentar este lunes en La Habana ante la prensa nacional y extranjera el 'Informe de Cuba sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos'. El canciller calificó la política estadounidense como un acto de castigo colectivo contra el pueblo, con afectaciones crecientes que abarcan la alimentación, la electricidad, el agua, la salud, la educación, el transporte y las condiciones de vida de las familias cubanas. Entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, el entramado de medidas coercitivas unilaterales y restricciones de Washington provocó a la isla perjuicios por 8 083 300 000 dólares, una cifra récord y un 7% superior a la reportada en el informe anterior (2024-2025). Los daños acumulados desde la puesta en vigor de esa política de asfixia económica ascienden a 178 700 500 000 (178 mil 700 millones 500 mil dólares) a precios corrientes, un 4.7% más que lo informado en el reporte previo. El informe, que tradicionalmente presenta la República de Cuba al secretario general de las Naciones Unidas, reúne información sobre los daños económicos, comerciales y financieros del bloqueo, así como ejemplos y testimonios sobre sus consecuencias en la vida cotidiana y en el ejercicio de derechos fundamentales de los cubanos. 'Detrás de cada cifra hay un rostro humano', recordó el jefe de la diplomacia cubana al mencionar los datos. 'Toda la vida familiar dañada' Rodríguez Parrilla puso especial énfasis en las consecuencias del bloqueo estadounidense sobre las personas y las familias cubanas. Describió una realidad marcada por largos meses con apenas dos o tres horas diarias de electricidad o menos; alimentos que se echan a perder por los apagones; el calor que impide dormir; padres que deben abanicar a sus bebés durante días y madrugadas; niños que hacen sus tareas escolares en penumbras; jóvenes afectados por la falta de conectividad o espacios de recreación, y personas mayores que quedan sin televisión o, incluso, sin radio. 'Toda la vida familiar dañada', resumió. El canciller explicó que las medidas impuestas por Washington a Cuba han llevado la presión económica hasta ámbitos esenciales como el suministro de combustibles y el transporte marítimo. La Orden Ejecutiva 14380, firmada por Donald Trump el 29 de enero usando una de sus herramientas para forzar la legalidad, la declaración de una 'emergencia nacional', estableció de facto un bloqueo de combustibles que impide la llegada a la isla incluso de suministros ya pagados, mediante amenazas de sanciones a las compañías propietarias de buques tanqueros, a las navieras y a otros actores vinculados con el transporte. En lo que va de 2026, bajo el bloqueo petrolero, Cuba solo recibió un buque, el ruso Anatoly Kolodkin, con 100.000 toneladas. 'Un barco de crudo de 100.000 toneladas permitiría reducir drásticamente los apagones por aproximadamente dos semanas', afirmó el jefe de la diplomacia cubana. Paralelamente al cerco petrolero, Washington ha impuesto, desde la firma de la Orden Ejecutiva 14404, el 1 de mayo, una decena de rondas de medidas coercitivas unilaterales contra personas y los sectores financiero, energético, portuario, remesas, minería, metalurgia, construcción, servicios médicos, importaciones y exportaciones y turismo, entre otros, de Cuba. Esas medidas, marcadas por la extraterritorialidad (amenazas de sanciones a terceras partes para internacionalizar el bloqueo y aislar a Cuba de socios comerciales, de inversión y financieros a nivel mundial), han provocado que importantes empresas extranjeras en sectores como minería y turismo cerraran parcial o totalmente sus operaciones en la isla, y dificultan la llegada de partes y piezas para centrales termoeléctricas y sistemas fotovoltaicos, insumos para el sistema de salud, alimentos y recursos diversos para el funcionamiento de la economía. Incluso, Naciones Unidas ha advertido que su ayuda humanitaria afronta obstáculos para llegar a Cuba y, en caso de estar ya en el terreno, ser distribuida, debido a las restricciones comerciales y de combustible. En las últimas semanas, el Gobierno cubano denunció que miles de contenedores destinados al país están varados en puertos del Caribe, porque navieras como Hapag Lloyd y CMA CGM suspendieron fletes a la isla para evitar las sanciones estadounidenses. La importación de fuel y diésel para los grupos electrógenos de la llamada generación distribuida, obstaculizada hoy por el bloqueo petrolero, permitiría reducir los apagones a niveles mínimos, recordó Rodríguez Parrilla. Ante esta situación, Cuba ha acelerado el cambio de la matriz energética hacia fuentes renovables, con el apoyo de países como China. Pero también ese esfuerzo es bloqueado por EE.UU. El ministro de Exteriores denunció que también se amenaza a las navieras para impedir el traslado de paneles solares y baterías destinados a los nuevos parques fotovoltaicos, algunos de los cuales Cuba ha logrado instalar en apenas 45 días. Agua: otro servicio golpeado por la falta de combustible Los efectos del bloqueo energético se extienden al suministro de agua. Una fuente de abasto depende de conjuntos de motores eléctricos que dejan de funcionar durante los apagones. Incluso, una interrupción breve puede desconectarlos y provocar que después sean necesarias varias horas para recuperar la presión en las conductoras. La misma situación golpea a las plantas de bombeo, estaciones de rebombeo e impulsores de las tuberías. Estos sistemas cuentan con grupos electrógenos para proteger su funcionamiento, pero estos también necesitan fuel o diésel. Además, las restricciones impiden importar piezas y componentes para mantener operativos esos equipos. El canciller señaló que, a pesar de esas limitaciones, se trabaja para movilizar grupos electrógenos con capacidad de funcionamiento y garantizar energía fotovoltaica para respaldar el suministro de agua a la población, a objetivos económicos e instituciones de servicios sociales, entre ellas los hospitales, cuyo funcionamiento también ha sufrido bajo la política de máxima presión estadounidense. Cuando un apagón pone en riesgo una vida Uno de los momentos más enfáticos de la intervención estuvo dedicado a los efectos del bloqueo energético sobre el sistema sanitario. Rodríguez Parrilla explicó que los cortes eléctricos afectan directamente a pacientes que dependen de equipos médicos para sobrevivir. Mencionó el caso de los recién nacidos que requieren incubadoras y ventilación asistida. Cuando falla el suministro eléctrico y también hay dificultades con el grupo electrógeno del hospital por falta de combustible, los médicos deben recurrir a técnicas manuales para suplir funciones esenciales. Esas situaciones han sido constatadas y contadas, incluso, por congresistas estadounidenses que visitaron La Habana en los últimos meses. La situación afecta también a quienes esperan una intervención quirúrgica, incluidos niños, pues los quirófanos dependen de sistemas de respaldo cuya operación requiere combustible. Actualmente, miles de cubanos están en listas de esperas de cirugía. 'Han ocurrido hechos dramáticos en que ha habido que terminar algunas cirugías mayores con el alumbrado de lámparas recargables o, en algún caso, con la luz de los teléfonos móviles del personal médico', señaló Rodríguez Parrilla. Preguntó si quienes esperan una cirugía conocen que las limitaciones del servicio están relacionadas precisamente con la falta de electricidad y, sobre todo, de combustible. Cuba ha hecho ―dijo― un esfuerzo importante para proteger con sistemas fotovoltaicos a hospitales, policlínicos y otros centros de salud. Pero las afectaciones ―añadió― no se limitan a las instituciones hospitalarias. El bloqueo también castiga a quienes tienen un enfermo en casa y enfrentan dificultades para trasladarlo a un hospital, así como a familiares de personas que requieren hemodiálisis y conocen las limitaciones de combustible que afectan el servicio de ambulancias y otros medios de transporte. Pese a ello, Cuba ha adquirido ambulancias, garantiza un mínimo de combustible para estos vehículos y mantiene el transporte destinado a pacientes de hemodiálisis. Transporte paralizado: 'Miles y miles de cubanos' afectados La falta de combustible también tiene un efecto directo en la movilidad de la población. El ministro describió la situación de miles de cubanos que enfrentan diariamente dificultades para llegar a sus centros de trabajo debido a la paralización de buena parte del parque automotor. Los niños, padres y maestros ―dijo― deben caminar en ocasiones largas distancias para llegar a las escuelas. Ante esta situación, Cuba ha adquirido y ensamblado motos, triciclos y vehículos eléctricos como alternativa para paliar las dificultades de transporte. Menores ingresos y mayor costo de vida El recrudecimiento del bloqueo bajo la actual Administración de Estados Unidos también se refleja, señala el informe al secretario general de la ONU, en los ingresos reales y en el costo de vida de las familias cubanas. Rodríguez Parrilla señaló que la depresión de los ingresos reales y el encarecimiento de la vida provocan 'enormes sufrimientos y angustias' a la población. El bloqueo de combustible y las amenazas contra las navieras generan más apagones, dificultan el abastecimiento de agua y afectan los servicios básicos a la población. 'La hostilidad y la agresión alcanzan todos los ámbitos de la vida', denunció. 'No son daños colaterales': El cerco genocida tiene un objetivo político El canciller rechazó que las consecuencias sobre la población cubana puedan ser consideradas 'daños colaterales'. 'No se trata de daños colaterales, frase también inaceptable, de la guerra criminal de Estados Unidos contra Cuba. Son las víctimas de un diseño agresivo, de un plan fríamente calculado. Es el objetivo de las medidas que se aplican', sostuvo Rodríguez Parrilla y afirmó que es un castigo colectivo dirigido contra los cubanos con el propósito de alcanzar objetivos políticos. 'El bloqueo castiga. Queremos vivir en paz. Castiga a todas las familias. Queremos que nos dejen en paz', dijo. Cuba espera nuevamente un respaldo mayoritario en Naciones Unidas Los días 27 y 28 de octubre próximos, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará nuevamente el informe titulado 'Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba'. El canciller afirmó que, pese a la presión y la intimidación ejercidas por el Gobierno estadounidense, su Departamento de Estado, Embajadas y misiones diplomáticas sobre los Estados miembros, el pueblo cubano confía en el respaldo mayoritario de la comunidad internacional. La votación tendrá lugar el miércoles 28 de octubre, cerca del mediodía. El bloqueo energético y el desafío de mantener la estabilidad social El informe recoge con datos y amplia explicación el efecto 'extendido, integral, transversal y profundo' del bloqueo energético en todos los ámbitos de la vida nacional, afirmó Rodríguez Parrilla. A su juicio, se trata de una realidad que nadie 'mínimamente informado o elementalmente honesto' puede desconocer. El canciller llamó a preguntarse qué ocurriría en cualquier otro país que hubiera enfrentado durante más de ocho meses un cerco energético absoluto, equivalente —precisó— a un bloqueo naval, considerado un acto de guerra por el derecho internacional. '¿Qué país en esas condiciones podría mantener la paz, el consenso social, la estabilidad, la participación de los ciudadanos en las soluciones a las dificultades y la seguridad ciudadana?', cuestionó. Ante este desafío, Cuba 'trabaja denodadamente' y 'nunca se dejará vencer', aseguró. Explicó que el país atiende con gran esfuerzo las necesidades más perentorias de la población y mantiene como máxima prioridad las políticas sociales, con el propósito de que nadie quede desamparado. También afirmó que el Gobierno avanzará 'rápida y resueltamente' en la aplicación de las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular, con la expectativa de que produzcan resultados iniciales a corto plazo y permitan mejorar las condiciones de bienestar de la población. 'Cerrar todas las salidas económicas significa asfixiar a una población' El ministro sostuvo que cerrar todas las salidas económicas de un país equivale a 'asfixiar a una población en su conjunto' e intentar inducir una crisis humanitaria mediante el castigo colectivo. Sin embargo, rechazó que ese escenario vaya a producirse en Cuba. 'No habrá una crisis humanitaria en Cuba porque nuestro pueblo es profundamente solidario', afirmó. Según explicó, la población comprende las causas de los problemas y sufrimientos que enfrenta, se moviliza colectivamente y participa de manera activa en los cambios que se introducen para responder tanto a problemas acumulados como a la actual coyuntura económica. Esos cambios, dijo, incluyen una actualización del modelo económico y social orientada a la justicia social, la igualdad de oportunidades y la dignidad de las cubanas y los cubanos. 'Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí' Rodríguez Parrilla rechazó que el bloqueo pueda presentarse como una respuesta a diferencias políticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. 'No es un ataque a un gobierno con el que el vecino del norte tiene diferencias políticas. No es de ninguna manera un acto de legítima defensa de la principal potencia militar, nuclear, tecnológica y económica del planeta', afirmó. Tampoco, agregó, protege intereses nacionales ni los de ciudadanos o empresarios estadounidenses, ni representa la voluntad, los sentimientos o los intereses de los contribuyentes y electores de ese país. El canciller extendió esa consideración a los cubanos residentes en el exterior, particularmente en Estados Unidos, y a sus descendientes, quienes —dijo— quieren lo mejor para sus familias, su nación y su patria. Asimismo, negó que Cuba constituya una amenaza 'inusual y extraordinaria', pese a que las órdenes ejecutivas estadounidenses del 29 de enero y del 1ro de mayo, según explicó, se sustentan en esa acusación. 'Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí', afirmó. 'No es de ninguna manera Cuba una amenaza. Somos un país de paz, queremos y merecemos la paz'. Al concluir su intervención, Rodríguez Parrilla reiteró el llamado que Cuba llevará nuevamente ante las Naciones Unidas y que, según dijo, coincide con el criterio ampliamente mayoritario de la comunidad internacional: 'Acaben de poner fin al bloqueo. Déjenos vivir en paz'. Tomado de Cubadebate

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