Publicado por EFE
Creado:
Actualizado:
Once países europeos, entre ellos España, además de Canadá, han expresado este martes su preocupación por el deterioro de la situación en Cisjordania y han anunciado su intención de restringir el comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes considerados ilegales en el derecho internacional.
En una declaración conjunta, publicada en París, Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia, afirman que la expansión de los asentamientos y la violencia de los colonos están poniendo en riesgo la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados.
En una iniciativa encabezada por el presidente francés, Emanuel Macron; y los primeros ministros británico y canadiense, Andy Burnham y Mark Carney, respectivamente, los países firmantes califican de inadmisible la decisión de avanzar con licitaciones para el proyecto de asentamiento E1, en Cisjordania, y dicen que estudiarán medidas nacionales o respaldarán restricciones a nivel europeo.
Francia, Reino Unido y Canadá han señalado que propondrán medidas nacionales para prohibir el comercio de bienes procedentes de los asentamientos y han reconocido las iniciativas adoptadas previamente por Irlanda, España, Países Bajos, Noruega y Bélgica en este ámbito.
En la declaración, los firmantes sostienen que la solución de dos Estados debe ser protegida y reafirman su compromiso con una paz "justa y duradera", basada en los principios de la Declaración de Nueva York, adoptada hace un año.
Esos gobiernos se oponen, asimismo, a cualquier medida que pueda conducir a la anexión de territorio palestino o al desplazamiento forzoso de población palestina.
Los firmantes han pedido al Gobierno israelí que ponga fin de inmediato a la expansión de los asentamientos y de las competencias administrativas civiles en Cisjordania. También han reclamado que los colonos responsables de actos de violencia rindan cuentas y que se investiguen las denuncias contra las fuerzas israelíes.
Al mismo tiempo, reconocen el derecho de Israel a garantizar su seguridad y reiteran su condena del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que califican como el peor ataque antisemita desde el Holocausto.
Los países advierten también de que seguirán combatiendo el antisemitismo y reafirman su apoyo a una solución de dos Estados, conforme a las resoluciones de la ONU.
Contramedidas diplomáticas de Israel
El Gobierno israelí de Benjamín Netanyahu anunció este martes cuatro "contramedidas" contra el Reino Unido en respuesta al anuncio del Ejecutivo británico de prohibir el comercio con los asentamientos israelíes de Cisjordania, entre ellas el cierre de su consulado en Jerusalén Este y la prohibición de entrada a Israel de once políticos.
Las medidas las avanzó en una declaración sin preguntas en Jerusalén el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien advirtió a "todos los gobiernos del mundo" de que no tendrán éxito en ir contra los "intereses nacionales y de seguridad" de Israel.
Tras la prohibición expuesta por el Gobierno británico en el Parlamento, se publicó un comunicado de otros diez países europeos -entre ellos España- y Canadá anunciando su intención de restringir dicho comercio con las colonias israelíes, ilegales según el derecho internacional.
Cierre del consulado en Jerusalén Este
Reino Unido es uno de los únicos ocho países que tienen consulados en Jerusalén Este, una parte de la ciudad santa ocupada y anexionada por Israel, pero habitada mayormente por palestinos y reivindicada como la capital de un futuro Estado Palestino.
Son los conocidos como 'consulados históricos', los ostentan también España, Francia, Bélgica, Italia, Grecia, Turquía y Suecia, y tiene un estatus especial al tratarse de oficinas históricas, establecidas antes de la creación del Estado de Israel.
Este estatus está apuntalado por la resolución 181 de la ONU (el plan de partición de Palestina de 1947), que otorga un régimen especial internacional a la ciudad de Jerusalén hasta la creación de los dos Estados.
Veto a Jeremy Corbyn y otros 11 británicos
Saar también anunció la denegación de la entrada a Israel a un abogado y 11 diputados británicos, todos ellos "implicados en actividades antisemitas y antiisraelíes" según el ministro de Exteriores.
Entre los nombres de la lista destaca el de Jeremy Corbyn, exlíder de la oposición al mando del Partido Laborista y hoy diputado y cofundador de la formación de izquierdas Your Party. Su socia de partido, la también diputada Zarah Sultana, figura asimismo en la lista.
Tendrá prohibida a su vez la entrada a Israel el abogado Fahad Ansari, director de la asociación Riverway to the Sea y abogado de Hamás en la impugnación del grupo palestino a su ilegalización en Reino Unido.
Los otros nueve ciudadanos británicos vetados a partir de este martes de visitar Israel son todos diputados: cinco de ellos por el Partido Verde, tres por el Partido Laborista y el independiente John McDonnell.
Fin del entrenamiento a fuerzas palestinas
Las "contramedidas" anunciadas por Saar incluyen el cese de operaciones del Equipo de Apoyo Británico en Ramala, un pequeño destacamento que lleva desde 2008 desplegado allí para entrenar y asesorar a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) con financiación pública.
Según declaró el año pasado el diputado laborista Luke Pollard en el portal de transparencia del Parlamento británico, el Equipo proporciona a la ANP "apoyo profesional" para ayudar a "desarrollar instituciones de seguridad competentes y responsables que respeten los derechos humanos".
Expulsión del Centro de Coordinación para Gaza
En diciembre de 2023, el entonces ministro de Defensa británico Grant Shapps visitó al equipo en Ramala y planteó ampliar su papel para preparar a la ANP de cara a una eventual toma de control de Gaza en el "día después" de Hamás.
Saar también afirmó que se retirará a los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC, por su siglas en inglés), del que ya fueron expulsados los españoles y holandeses.
Se trata de una base establecida en la localidad israelí de Kyriat Gat a finales del año pasado en Israel para avanzar con el plan de paz para la Franja palestina promovido por Estados Unidos, aunque su funcionamiento es por ahora poco conocido en un momento de parálisis en la aplicación del alto el fuego.
(0)Comments