Los centros educativos de Muro y Cocentaina ultiman el inicio del nuevo curso, que arrancará el miércoles con alrededor de 2.000 estudiantes entre ambas poblaciones. Una de las principales novedades está en Muro, donde a finales de julio el Ayuntamiento recepcionó las obras del nuevo gimnasio del colegio Montcabrer, una infraestructura reivindicada durante años por la comunidad educativa del centro que podrá utilizarse ya este curso.
La actuación ha supuesto una inversión de unos 600.000 euros, de los cuales la Conselleria de Educación ha aportado 400.000 a través del Pla Edificant, dirigido a la mejora de infraestructuras educativas en la Comunitat Valenciana, mientras que el Ayuntamiento ha destinado 200.000, 'una inversión que era necesaria, para poder finalizar las obras, aunque el gobierno municipal ha tenido conversaciones con la propia Conselleria para poder recuperar parte de la misma con nuevas actuaciones en el ámbito de la educación' , explicaba esta semana el alcalde del municipio, Vicent Molina. Matriculaciones
A falta de cerrar las matriculaciones finales, y con la información facilitada por el consistorio, alrededor de un millar de alumnos serán los que volverán a las aulas del Montcabrer, Bracal y el IES Serra de Mariola, el próximo 9 de septiembre. Cocentaina y Alqueria
También serán más de mil, a falta de los últimos datos de matriculaciones, los estudiantes que iniciarán el curso en Cocentaina, repartidos entre el Bosco, el Real Blanc, el colegio San Francisco de Asís, el IES Pare Arques y la Escuela Infantil Municipal San Hipólito.
Además, durante los últimos meses se han realizado diferentes mejoras en materia educativa en la Villa Condal, según explica el edil de Educación, Javier Sansalvador, entre las que destacan la renovación de la campana extractora del Real Blanc, con un coste de 15.000 euros; la finalización de la climatización de la Escuela Infantil Municipal, con una cuantía de 4.000 euros; e incluso trabajos de mantenimiento en el patio del Bosco, como la poda de árboles o la limpieza a fondo de cristaleras.
Al margen de esto, el nuevo curso comienza en la comarca con asuntos pendientes, como el nuevo colegio de l'Alqueria d'Asnar, incluido en 2018 en el mencionado Pla Edificant, pero posteriormente paralizado por discrepancias entre consellerias relacionadas con el terreno en el cual tiene que ir el aulario.
Las familias de los alumnos que cursan allí sus estudios aseguraban meses atrás que Educación pretende anular la actuación y siguen reclamando al Ayuntamiento, gobernando únicamente en estos momentos por el alcalde César Palmer, que dé pasos para desbloquear un proyecto largamente demandado.
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