AGENCIA
Guerrero.- La Guardia Nacional vuelve a estar en la mira por acusaciones de presunta corrupción y complicidad con grupos criminales desde el interior de la propia corporación. En Guerrero, un elemento identificado como Eduardo Bustos denunció una supuesta red que involucraría a integrantes de la institución, funcionarios de la Fiscalía estatal y al grupo criminal 'Los Tlacos', señalamiento que pone nuevamente en entredicho el modelo de seguridad impulsado desde el Gobierno federal.
De acuerdo con el testimonio difundido por Bustos en un video de aproximadamente ocho minutos, un funcionario identificado como 'Montoro', presuntamente adscrito a la unidad de Delitos Graves de la Fiscalía General del Estado, y el cabo Medina, señalado como integrante de la Guardia Nacional, tendrían supuestos vínculos con 'Los Tlacos', quienes, asegura, reciben un salario quincenal de 100 mil pesos.
El denunciante aseguró que su superior, el cabo Medina, le ordenaba realizar labores de investigación y vigilancia contra 'Los Ardillos', organización criminal rival de 'Los Tlacos'. Entre las tareas, afirmó, estaban tomar fotografías, elaborar mapas, obtener coordenadas y realizar georreferencias.
Según Bustos, la información obtenida durante esas operaciones era entregada a Medina y posteriormente habría terminado en manos de 'Los Tlacos', lo que implicaría que recursos y capacidades de una institución encargada de combatir al crimen pudieron ser utilizados presuntamente para favorecer a una organización delictiva.
El elemento también acusó que 'Los Tlacos' habrían entregado alrededor de 100 mil pesos quincenales al funcionario de la Fiscalía y al cabo Medina, mientras que mandos de mayor rango recibirían presuntamente entre 200 mil y 300 mil pesos cada 15 días. Hasta ahora, estas acusaciones corresponden al testimonio del denunciante y requieren una investigación oficial que determine responsabilidades y permita establecer si existió realmente una estructura de corrupción dentro de las instituciones de seguridad.
El señalamiento resulta particularmente delicado por la historia y el propósito con el que fue creada la Guardia Nacional. La corporación nació en 2019 con la promesa de convertirse en una institución profesional y disciplinada, distinta de la Policía Federal, cuya desaparición fue defendida por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador bajo el argumento de que había sido afectada por la corrupción.
Precisamente para evitar que la nueva corporación 'se echara a perder', López Obrador impulsó su incorporación a la estructura de la Secretaría de la Defensa Nacional. Después de diversos litigios y cambios legales, en 2025 la Guardia Nacional quedó formalmente adscrita a la Sedena.
Sin embargo, las acusaciones surgidas desde el interior de la propia corporación plantean una pregunta incómoda: Si elementos encargados de combatir a los grupos criminales presuntamente pueden ser utilizados para proporcionar información a una organización delictiva, ¿hasta dónde ha servido la militarización para impedir la corrupción que supuestamente se buscaba evitar?
El caso tampoco es aislado dentro de la historia reciente de la Guardia Nacional. Desde sus primeros años han surgido señalamientos y polémicas relacionados con posibles vínculos entre elementos de la corporación y grupos dedicados a actividades ilícitas, lo que ha obligado a las autoridades a abrir investigaciones en distintos momentos.
La gravedad de las acusaciones aumenta por la disputa entre 'Los Tlacos' y 'Los Ardillos', dos organizaciones criminales con presencia en Guerrero. De acuerdo con Bustos, el supuesto objetivo de la estructura denunciada habría sido favorecer a 'Los Tlacos' en su lucha contra su grupo rival.
Pero la denuncia no terminó únicamente en acusaciones de corrupción. El caso dio un giro todavía más grave cuando Eduardo Bustos, quien había realizado el señalamiento, fue localizado sin vida junto con otras tres personas en la localidad de Plan de Lima, municipio de Juan R. Escudero.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que el agente de la Guardia Nacional se encontraba en sus días de descanso y que era originario de Guerrero. Posteriormente, la Fiscalía General del Estado y la Defensa Nacional reportaron la detención de 16 presuntos integrantes de 'Los Ardillos'.
Ahora corresponde a las autoridades esclarecer no sólo los hechos violentos que terminaron con la vida del elemento, sino también determinar si existe alguna relación entre su denuncia, el homicidio y la presunta red de corrupción que señaló desde dentro de la Guardia Nacional.
El caso deja así una preocupación mayor: La institución creada para combatir al crimen y evitar los vicios de la antigua Policía Federal vuelve a enfrentar acusaciones de corrupción desde sus propias filas, mientras uno de los elementos que hizo públicos esos señalamientos terminó muerto.
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