Este sábado, Sociales se llenó de organización, debate y mucha bronca. La asamblea fue parte de la continuidad de los comités que vienen desarrollándose en distintos barrios de la Zona Sur a partir de la simpatía que despertó nuestra compañera Myriam Bregman y que hoy buscan transformarse en espacios de organización permanente. El desafío planteado fue cómo convertir la bronca en una fuerza colectiva capaz de acompañar y fortalecer las luchas, enfrentar a las burocracias sindicales y construir una herramienta política propia de la clase trabajadora.
Participaron estudiantes de Psicología y Sociales de la UBA, delegados de la comisión interna de Odontología de la UBA, trabajadores y familiares del Hospital Garrahan, trabajadores de la salud y del CONICET, docentes de distintos barrios, delegados de los colegios Pueyrredón, San Telmo y Comercial 5, jubilados, jóvenes precarizados, sectores de la diversidad y del movimiento feminista. También estuvo presente Martín Brat, delegado aeronáutico de GPS, que viene enfrentando despidos discriminatorios como el de Luciano Corradi. La zona sur tiene bronca
Se expresó una enorme bronca frente a los padecimientos que se vienen sintiendo en la Zona Sur: los ataques al sistema de salud, la crisis de salud mental, la morosidad, la precarización que atraviesa al personal de salud, los recortes y ataques en los colegios secundarios, los despidos y la destrucción de la industria en Tierra del Fuego, la persecución a los manteros y los agravios del gobierno de Milei contra las mujeres y las diversidades, entre otros.
Para muchos de quienes participaron por primera vez de un comité, la Marcha de la Bronca, convocada para el sábado 19 de septiembre por más de 400 organizaciones en todo el país, aparece como una oportunidad para expresar y poner en común esa bronca que atraviesa distintos sectores. Las intervenciones buscaron pensar estos problemas no como cuestiones individuales o sectoriales, sino como parte de una realidad social más amplia: por ejemplo, relacionando el cierre o vaciamiento de servicios de salud con las movidas inmobiliarias en los barrios, o planteando la necesidad de reconstruir la comunidad como forma de afrontar colectivamente la crisis de salud mental.
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Ese debate permitió poner en común los distintos padecimientos, aunque todavía quedaba planteado el desafío de cómo transformar esa bronca en una salida política y en una fuerza capaz de enfrentarlos. Este debate estuvo condensado en la intervención que hizo un jubilado, quien llamó a reapropiarse de la bronca y de la libertad, disputando el sentido que el gobierno de Milei y dejó un interrogante abierto: cómo derrotar al gobierno. Que la bronca sea el motor para derrotar a Milei
A partir de este debate, distintos participantes plantearon la necesidad de capitalizar políticamente por izquierda la bronca que Milei supo capitalizar en otro momento. Una docente de Boedo tomó como punto de apoyo el cambio en el clima social expresado en la movilización del 6 de agosto contra la ley de tierras, que significó una derrota para un gobierno que continúa débil y golpeado por el rechazo a su plan. En ese sentido, se planteó pensar la Marcha de la Bronca como parte de darle continuidad a las luchas en la perspectiva de una huelga general para derrotar al gobierno. Una estudiante de Trabajo Social propuso como tarea que cada participante invite a cinco amigos a la movilización.
La discusión también estuvo puesta en cómo seguir después de la marcha y cómo construir una fuerza capaz de tirar a Milei. Un docente universitario señaló el desafío de recuperar los sindicatos y centros de estudiantes como herramientas para la lucha. Se puso como ejemplo el caso del sindicato de Comercio, con burocracias sindicales atrincheradas hace años, que son una traba para las peleas que tenemos por delante.
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Las compañeras de la juventud plantearon la necesidad de volver a poner al feminismo en el centro, frente a los dichos y ataques de Milei, y la importancia de participar del Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. Se propuso además realizar un pañuelazo durante la Marcha de la Bronca para llevar estas demandas a la movilización. También se destacó la importancia de conflictos como el de Luciano Corradi, delegado de GPS despedido, entendiendo su pelea contra el despido y la persecución sindical como parte de una lucha testigo contra los ataques a quienes se organizan, junto con los conflictos del Garrahan, el Hospital Italiano, el Subte y Tierra del Fuego.
Una delegada de la comisión interna no docente de Odontología destacó que el crecimiento de la simpatía por la izquierda y por Myriam Bregman que reflejan distintas encuestas plantea una oportunidad política para fortalecer cada una de esas batallas. La construcción de los comités apareció como una vía para transformar esa bronca en organización y avanzar hacia una herramienta política propia: un partido de la clase trabajadora que pueda pelear por un programa y una salida a la crisis, con la perspectiva de derrotar a Milei.
La conclusión de la asamblea fue clara: hay que poner el cuerpo, militar y amplificar tanto la Marcha de la Bronca como los comités, extendiendo la organización a nuevos barrios, lugares de trabajo, universidades y colegios. Entre las principales resoluciones de la asamblea se votó: Construir la Marcha de la Bronca del 19 de septiembre, en el camino de derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general.
Que cada compañero y compañera invite a cinco personas a participar de la movilización.
Realizar volanteadas en estaciones de trenes, entre ellas Constitución, además de colegios, hospitales, universidades y subtes.
Fortalecer la difusión de la convocatoria a través de redes sociales.
Llevar a la movilización banderas de cada uno de los comités de Zona Sur.
Realizar un pañuelazo contra los agravios de Milei a las mujeres. el dia de la marcha
Dar todo el apoyo a la lucha de Luciano Corradi contra su despido y aportar al fondo de lucha y enfrentar la persecución y los despidos a todos los delegados como en el Subte, en el Garrahan, en el Hospital Italiano y Tierra del Fuego
Participar del Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades y sumarse a las actividades para recaudar fondos para el viaje.
Pelear por recuperar los sindicatos y los centros de estudiantes como herramientas para la lucha.
Realizar ollas populares y talleres feministas.
Acompañar la movilización de personas con discapacidad del 9 de septiembre a las 11 h.
Impulsar la Coordinadora de CABA.
Seguir construyendo los comités por un movimiento por un nuevo partido de la clase trabajadora.
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