La ciudad está llena de terrenos abandonados que se convierten en basurales y foco de incendios. Un concejal propone un sistema para limpiarlos y, de paso, darle trabajo a quienes más lo necesitan. ¿Cómo funcionaría y qué pasa con las multas?
El concejal capitalino Diego Figueroa presentó dos proyectos de ordenanza para atacar problemas urbanos que afectan a San Fernando del Valle de Catamarca: por un lado, un programa para eliminar terrenos baldíos y microbasurales; por el otro, un ambicioso plan para poner en valor los 7,5 kilómetros de la Ribera del Valle.
La primera iniciativa, bautizada "Terreno Limpio, Trabajo Digno", busca resolver la proliferación de basurales y focos de infección en la ciudad. La idea es que el municipio actúe como nexo a través de un portal digital que conecte a dueños de lotes descuidados con jardineros, trabajadores informales o personal precarizado que esté buscando empleo.
"Lo que propongo es que a través del municipio se cree un portal en donde aquellos que quieran postularse, que hacen ese tipo de trabajo de jardinería o desmalezamiento, puedan ser contactados por los propietarios. Si existen multas en curso, se propone la condonación a cambio de la limpieza del predio", explicó Figueroa en diálogo con El Esquiú Play.
El servicio lo pagarán los dueños de los inmuebles. Si hiciera falta maquinaria pesada, la comuna podría cederla a precio de costo (combustible y horas de maquinista), sin margen de lucro ni costo fiscal para los contribuyentes. El edil también advirtió sobre el peligro ambiental de esos espacios abandonados y recordó los incendios de pastizales que hace poco afectaron a familias de la zona sur.
Críticas a los espacios públicos y la propuesta "Mita y Mita"
Figueroa también apuntó contra el estado de las plazas periféricas y del Parque de los Niños, y remarcó la falta de insumos básicos para el personal que mantiene esos lugares. Ante la restricción de presupuesto, insistió con su esquema "Mita y Mita": los vecinos y corralones locales aportan materiales de construcción a precio de costo para asfaltado, bacheo o arreglo de veredas, y después reciben descuentos en las tasas municipales.
La Ribera del Valle, el otro eje
El segundo proyecto apunta a la franja costera que va desde la rotonda de avenida San Lorenzo hasta la de Banda de Varela, unos 7,5 kilómetros sobre el río. Hoy esa zona está dominada por terrenos baldíos y asentamientos, pero Figueroa la imagina como un corredor turístico, gastronómico, deportivo y cultural, con participación público-privada y posible financiamiento de organismos internacionales como el BID o la CAF.
"Buscamos tener un trabajo de intervención en infraestructura por parte pública y privada para desarrollar emprendimientos turísticos, gastronómicos y de esparcimiento en general. Es darle valor a siete kilómetros y medio de ribera que hoy están desaprovechados, pero que representan una gran oportunidad de crecimiento para la capital", cerró el concejal.
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