¿Cuánto le cuesta realmente a una empresa que una madre o un padre no tenga con quién dejar a sus hijos? La falta de una red de cuidados confiable no termina en el hogar: puede traducirse en ausencias, interrupciones de jornada, renuncias, dificultad para aceptar nuevas responsabilidades y pérdida de talento.
La Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022 del INEGI muestra la estrecha relación entre cuidados y empleo. Entre las mujeres ocupadas que realizan cuidados, 67.3 por ciento reportó contar con la posibilidad de ausentarse de su trabajo para cuidar a hijas, hijos o familiares enfermos. Entre las mujeres que deseaban trabajar por un ingreso pero no lo hacían, 68.4 por ciento señaló como principal motivo no tener quién cuidara a sus hijas o hijos.
Para las áreas de Recursos Humanos, estos datos colocan los cuidados en una nueva dimensión: no únicamente como un asunto privado de las familias, sino como una variable relacionada con bienestar, atracción y permanencia del talento y productividad.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que las empresas que invierten en programas de cuidado infantil pueden obtener beneficios económicos: opciones confiables de cuidado pueden contribuir a reducir el ausentismo, mejorar la motivación y la productividad, y fortalecer la capacidad de las organizaciones para atraer y retener talento.
En ese escenario, Nannapp plantea que el cuidado infantil pueda incorporarse gradualmente al portafolio de prestaciones y beneficios que ofrecen las empresas mexicanas, de la misma manera que hoy existen seguros, vales, programas de bienestar, flexibilidad o apoyos para la salud.
La propuesta no implica que cada compañía construya una guardería. Nannapp funciona como una plataforma de cuidado infantil on demand que conecta a madres y padres con talento cuidador certificado bajo estándares propios de vocación, formación, experiencia e integridad. Los servicios pueden solicitarse por horas, de manera eventual o mediante turnos recurrentes con horario fijo, para niñas y niños desde recién nacidos hasta los 12 años.
Fundada y dirigida por Claudia Cervantes, Nannapp nació en 2017 con el propósito de profesionalizar la crianza y elevar el estándar del cuidado infantil dentro del hogar.
Su modelo busca responder a una realidad laboral en la que las necesidades de cuidado no siempre coinciden con los horarios de escuelas, guarderías o centros de trabajo. Un cierre escolar, un viaje de trabajo, una enfermedad, una junta fuera de horario o una jornada extraordinaria pueden convertirse en un problema operativo para una familia y, por extensión, para su empleador.
A través de protocolos de seguridad y políticas de bienestar, la plataforma busca construir comunidad entre las familias que necesitan cuidados y las familias de quienes los brindan. Nannapp acompaña además la diversidad de las familias modernas, incluyendo hogares monoparentales y homoparentales, así como madres y padres que requieren una red confiable para sostener su vida personal, laboral y familiar.
Para Cervantes, el siguiente paso de la economía del cuidado requiere involucrar activamente al sector empresarial. La propuesta es desarrollar esquemas en los que las compañías puedan subsidiar total o parcialmente servicios de cuidado infantil para sus colaboradores, de acuerdo con sus propias políticas de compensación y bienestar.
El planteamiento cobra especial relevancia para empresas que buscan fortalecer sus estrategias de igualdad, diversidad, bienestar, corresponsabilidad y permanencia del talento femenino, sin limitar el beneficio exclusivamente a las madres: el cuidado también es responsabilidad y necesidad de los padres y de distintos modelos de familia.
La propuesta de Nannapp tiene una segunda dimensión: reconocer el cuidado como una actividad profesional. El corazón de la plataforma son sus Nannys de la Guarda, talento cuidador seleccionado y certificado bajo criterios de vocación, formación, experiencia e integridad.
El modelo promueve flexibilidad geográfica y de horarios, tanto para las familias que requieren apoyo como para las cuidadoras, muchas de las cuales también necesitan compatibilizar su actividad profesional con estudios, proyectos personales o el cuidado de sus propios hijos e hijas.
Así, el beneficio empresarial puede producir un efecto en dos direcciones: facilitar que madres y padres permanezcan y crezcan dentro del mercado laboral, y generar oportunidades económicas para mujeres dedicadas profesionalmente al cuidado.
Nannapp ha participado en la Aceleradora de Emprendimientos de Cuidados de ONU Mujeres, el Tecnológico de Monterrey y Fundación Visa, y ha construido vínculos con organizaciones como la Cámara Nacional de la Mujer (CANADEM), dentro de una agenda que busca colocar el cuidado en la conversación sobre autonomía económica, bienestar y productividad.
La siguiente etapa contempla desarrollar alianzas con empresas para probar modelos de cuidado como beneficio corporativo, ampliar el reclutamiento y formación de talento cuidador y utilizar tecnología para automatizar procesos de matching, seguimiento, evaluación, pagos y atención, con el objetivo de escalar el servicio a más familias y ciudades.
LJ
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