No en pocas ocasiones, los smartphones más premium de una marca son los que se llevan los grandes titulares, pero son los modelos más estándar los que realmente terminan enamorando al consumidor. En el caso de OPPO la serie Find es la que se lleva los focos, pero es la serie Reno la que termina siendo la que el gran público demanda. El motivo no podía ser más sencillo, y es que terminales como el OPPO Reno 16 Pro que hoy analizo para vosotros, reúnen calidad, alto rendimiento y un conjunto fotográfico pensado para darte un amplio abanico de opciones. Además, lo hace con un nuevo diseño donde la trasera luce un acabado tridimensional que no deja indiferente, y un añadido que le hace destacar: su nuevo accesorio OPPO Bubble.
Tras varias semanas con él, hoy os cuento mis impresiones, qué me ha parecido y hasta qué punto es útil su Bubble. Como spoiler os diré que no es que no me parezca un elemento como para que sea decisivo a la hora de valorar la compra del OPPO Reno 16 Pro, aunque esto es algo que explicaré con más detalle.
OPPO Reno 16 Pro, especificaciones:
Diseño
Dimensiones: 151,21 x 72,42 x 8,36 mm
Peso: 191 gramos
Colores disponibles: Pop White, Starlight Black
Software
Sistema Operativo: Android 16
Capa de personalización: ColorOS 16
Pantalla
6,32″ AMOLED Cristal Crystal Guard
Hasta 144 Hz
Resolución 2640 x 1216 px, 460 ppp
1070 millones de colores (10 bits), 100% DCI-P3
Brillo: 600 nits típico / 1800 nits pico HBM
Procesador
MediaTek Dimensity 8550 Super Platform
Memoria RAM
12 GB
Almacenamiento
512 GB
Cámaras traseras
Principal: 200 MP, f/1.8, FOV 84°, S5KHP5, OIS
Teleobjetivo: 50 MP, f/2.8, FOV 30°, 3,5x, S5KJN5, OIS
Gran angular: 50 MP, f/2.0, FOV 116°, GC50F6
Cámara frontal
50 MP, f/2.0, FOV 100°, GC50F6
Batería
Batería de silicio-carbono de 6000 mAh
Carga rápida 80W SUPERVOOC
Conectividad
Wi-Fi 6, Bluetooth 5.4, USB-C, NFC
Otros detalles
Sensor de huella bajo pantalla
Reconocimiento facial
OPPO Bubble
Precio 1.099 €
Un acabado en 3D HoloVerse que salta a la vista
Reno es renovación, así de claro lo deja OPPO, y es un lema que trata de cumplir en cada generación, aunque sin perder su esencia. No es algo sencillo, por lo que la marca suele optar por incluir elementos como el efecto mariposa del Reno13, o en este caso un efecto 3D en la trasera.
Con una trasera de cristal, OPPO ha introducido un dibujo de un planeta con sus anillos, los cuales cuentan con un efecto tridimensional muy logrado al que han llamado efecto 3D Pop Planet Design. Si coges el teléfono y lo giras, puedes ver cómo este dibujo parece flotar sobre el fondo, con su correspondiente sombra siguiéndole. No es la primera vez que veo propuestas similares, pero sin duda es la primera vez que «me lo creo» y no parece una chapuza.
Como no a todo el mundo le gusta destacar y llamar la atención con sus teléfonos, OPPO no solo nos ofrece este acabado, sino que mantiene un modelo en negro. En este caso es un acabado mucho más tradicional y discreto, justo en las antípodas de lo que es el modelo que he podido probar.
Con un marco metálico de aluminio de grado aeroespacial de acabado mate, muy de agradecer para que las huellas no se noten, tenemos una distribución muy estándar ya en el mundo de los smartphones. Y sí, incluye un botón dedicado a las funciones de inteligencia artificial.
Sus marcos biselados y de esquinas redondeadas hacen que sus 191 gramos se sientan cómodos en la mano. No estamos ante un teléfono de grandes dimensiones, con una altura de 151,21 mm, un ancho de 72,42 mm y 8,36 mm de grosor, lo que le sitúa en un tamaño que no nos cuesta manejar en el día a día.
Un detalle que me ha gustado del diseño del OPPO Reno16 Pro es cómo se ha integrado el módulo de la cámara, aunque lo cierto es que no debería llamarle módulo, ya que forma parte integral del mismo cuerpo del teléfono.
OPPO ha diseñado este apartado de forma que las lentes se sitúan sobre un resalto de la trasera, elevando esta de forma que tenemos la sensación de continuidad. No es un bloque pegado o incrustado en el cuerpo, ni se ve como tal, sino que es parte del mismo. Simplemente un diseño fluido y de elegante acabado.
¿Habéis probado esos teléfonos con enormes módulos? Suelen sobresalir y se ven raros. Como una especie de mezcla entre un teléfono y una cámara que resulta en un grosor que en la zona de las cámaras puede llegar a duplicarse. Sí, tienes un teléfono fino, hasta que llegas a la zona de las cámaras, donde tienes casi un ladrillo. En el OPPO Reno 16 Pro esto no sucede, por lo que su grosor aumenta, pero apenas lo suficiente como para que sea apreciable. Eso sí, lo suficiente como para que se balancee al colocarlo sobre la mesa, ya que su colocación escorada a la izquierda no ayuda a que se mantenga estable al ponerlo sobre la mesa.
Fluidez a 144 Hz para una buena pantalla AMOLED
En la frontal del OPPO Reno 16 Pro tenemos una pantalla AMOLED de 6.32 pulgadas, muy acorde a lo que sus dimensiones permiten, con un marco simétrico y un orificio centrado para su cámara selfie.
En este modelo tenemos un panel que destaca por la fluidez que ofrece y es que, de los habituales 120 Hz, ahora pasamos a una pantalla que alcanza los 144 Hz de tasa de refresco. Es decir, que para los más gamers va a ser una delicia jugar con el Reno. Eso sí, lo hace en tramos de 60 H, 90 Hz, 120 Hz y 144 Hz.
Con una resolución FHD+ de 2640 x 1219 píxeles, tenemos una pantalla con una buena calibración de fábrica, la cual nos da unas imágenes detalladas y de muy buen contraste. Sus colores vivos presumen de una profundidad de 10 bits y cobertura del 100% del espectro DCI-P3. Eso sí, tiene un pero significativo y es que, cuando salimos al exterior, su brillo pico de 1.800 nits se ve escaso para lo que estamos ya acostumbrados a ver. Esperaba más del Reno 16 Pro, ya que, sin que llegue a ser mala, la visibilidad a plena luz es algo que se debe mejorar.
MediaTek para un rendimiento cumplidor
Una vez más, OPPO mira hacia MediaTek a nivel de procesadores, buscando equilibrar potencia, temperatura y precio. Concretamente, el OPPO Reno 16 Pro monta un chip MediaTek Dimensity 8550 Super Platform con NPU 880, GPU ARM G720 MC8 a 1500 MHz y una arquitectura de ocho núcleos realizada en 4 nanómetros. Se trata de un procesador que podemos englobar en la gama media o media-alta, lo que debería ofrecernos un buen rendimiento.
Al cerebro del nuevo Reno se le ha acompañado con una RAM de 12 GB LPDDR5X, ampliables mediante virtualización, y con un almacenamiento de 512 GB UFS 3.1. Cifras muy aceptables que entran dentro de lo esperado.
En la experiencia del día a día, este conjunto lleva con soltura las tareas más cotidianas, incluyendo un uso ocasional de algún juego que no sea en exceso exigente a nivel gráfico. Lo cierto es que no he tenido problemas en su rendimiento, pero tampoco es que pueda decir que ha sido la panacea, como podemos ver en sus métricas.
He pasado el OPPO Reno 16 Pro por las pruebas habituales de tests sintéticos. En ellos he obtenido una puntuación en Wild Life Extreme Stress; logra alcanzar una puntuación de 4.300 puntos con un 34.4% de estabilidad. Esto demuestra que su potencia es buena, pero no siempre te da el mismo rendimiento, algo que se aprecia en el uso.
Por otro lado, le he sometido al escrutinio de Geekbench 6, donde el resultado a un solo núcleo da 1.491 puntos y llega en multinúcleo a los 5.410 puntos. Si lo comparamos con el ViVO X300 FE vemos que está claramente por debajo y es que aquí Qualcomm saca mucha ventaja al MediaTek.
Finalmente, le he pasado por PC Mark, donde se sale con una puntuación de 17.904 puntos, algo que en el día a día se traduce en un buen rendimiento en las aplicaciones habituales de mensajería, navegación y similares.
En un muy buen teléfono para un uso habitual, donde los juegos y las cargas pesadas no representen la base de nuestro día a día. Por lo que para la gran mayoría de los usuarios les ofrecerá un rendimiento más que suficiente. Además, y en esto MediaTek siempre destaca, lo hace sin que apreciemos aumentos de temperatura más que en ocasiones muy contadas y de forma leve.
ColorOS con Android 16 y OPPO AI
Corriendo tras Android 16, el OPPO Reno 16 Pro nos llega con ColorOS 16 y, como no, con OPPO AI, el conjunto de herramientas con inteligencia artificial de la marca. Aquí no quieren atraernos por el sistema en sí, ya que de base es el mismo que podemos encontrar en modelos Android similares, sino que lo que se busca es destacar por una capa muy fluida e intuitiva, pero sobre todo por las posibilidades que nos ofrece su IA.
ColosOS 16 es una capa que me gusta; posiblemente sea de las mejores que tenemos en el mercado. Sencilla, muy intuitiva, de forma que podemos encontrar todo con facilidad, y estéticamente en la línea justa entre el minimalismo y el colorido. Sin embargo, la razón por la que me gusta es por su funcionamiento, rápido, sin retrasos ni complicaciones, y sin afectar al rendimiento del equipo.
Gracias a la IA OPPO ha añadido una serie de funciones útiles para mejorar la productividad y hacer que podamos exprimir al máximo nuestro equipo. Algo que comienza por el ya mencionado Snap Key, el botón personalizable del lado izquierdo del marco, el cual podemos usar para invocar Mind Space, la cámara, grabar y otra serie de funciones que podemos configurar.
La segunda gran característica es Mind Space, que, como su propio nombre indica, es un espacio donde podemos almacenar información que tener siempre accesible, incluyendo capturas de pantalla. Funciona como un entorno donde podemos organizar información para tenerla siempre accesible y usar la IA para que nos dé más detalles y contexto de lo que guardamos.
Integrado en Mind Space tenemos AI Mind Pilot, una suerte de asistente de IA que nos permite conectar con Perplexit y así usarlo para obtener informaciones precisas. También tenemos Ai Menu Translation, AI Live Translation y AI Scan & AI Extract, los cuales nos traducen menús, conversaciones en tiempo real y documentos que luego podremos guardar.
Otro de los añadidos en esta generación es AI Bill Manager, también integrado en Mind Space, el cual es un gestor de gastos que nos permite conocer de forma sencilla nuestros gastos y así poder conocer en qué se nos va el dinero.
Por supuesto, se mantienen funciones como O+ Connect, que nos sirve para conexión directa con iOS y macOS, así como Live Space, un espacio que agrupa nuestras notificaciones y las muestra en una cápsula con animaciones. Además, contamos con las tecnologías Ai HyperBoost 3.0 y Ai LinkBoost 4.0, donde el primero mejora el rendimiento en juegos y el segundo mejora la conectividad del teléfono.
En resumen, un montón de funciones que usan la IA para tratar de hacernos más sencilla la vida. Otra cosa es que te acostumbres a usarlas.
Batería: 6.000 mAh de silicio-carbono que te dan la vida
Hace no mucho, decir que tenías una batería de 6.000 mAh representaba que tenías un ladrillo en el bolsillo. Ahora, con las nuevas baterías de silicio-carbono, el OPPO Reno 16 Pro puede ofrecerte esos 6.000 mAh en unas dimensiones y peso que son pura magia.
Días y días de uso, y de norma apenas consumes la mitad de la autonomía. Dos días es una realidad y no una promesa, por lo que te olvidas de tener que estar comprobando la batería antes de acostarte.
Cuando finalmente logramos vaciar esos 6.000 mAh, volver a tenerlos es tan simple como conectar un cargador que sea compatible con la carga rápida de 80 W que soporta el teléfono. Así, en apenas 45 minutos volveremos a tener la batería cargada al 100%, lo que es una tranquilidad. Eso sí, por desgracia no tenemos carga inalámbrica, lo que hace que no podamos aprovecharnos de los cargadores que ya muchos coches incluyen, algo que, por cierto, es impropio de un dispositivo de este precio.
Bubble, un accesorio demasiado específico
Una de las grandes novedades del OPPO Reno 16 Pro es que no venía solo, sino que se presentó junto con un nuevo accesorio, el OPPO Bubble. Se trata de un pequeño disco con un único botón, un puerto USB C y una pantalla en su parte frontal. La idea es convertir esta pantalla en una extensión de la del móvil cuando estamos usando las cámaras. Básicamente, un visor para las cámaras.
Si bien la idea original es buena, su ejecución no termina de convencerme. Para empezar, se puede llevar en forma de colgante con una funda que viene junto con la compra del Bubble, porque sí, es un accesorio que se vende aparte. También podemos usar una conexión magnética tipo MagSafe, pero para ello debemos usar una funda acorde o bien optar por un sticker que debemos pegar a la parte trasera del móvil. Sí, lo suyo es que el móvil tuviera en su trasera un sistema que le permitiera llevar sujeto el Bubble, pero OPPO parece que no ha querido implementarlo, posiblemente por no aumentar el precio y temiendo que el Bubble podría no ser adquirido en masa.
Desde el móvil podemos personalizar la pantalla del Bubble, incluyendo la posibilidad de subir fotografías o videos para ponerlos de fondo. Aquí es donde los frikis de inmediato pensaron en un fondo tipo radar Pokémon, y es que nos recuerda mucho a este dispositivo.
Su uso es más bien limitado y se limita a poder controlar la cámara. Puedes grabar videos o hacer fotografías, cambiando de focal y listo. Esto es todo lo que puedes hacer.
Sin duda, su uso más recomendado y donde cobra mayor sentido es como pantalla para selfies. Podemos dejar el móvil en una posición fija, ya sea apoyado en la pared o en un soporte, y usar el Bubble para ver si estamos bien encuadrados e iniciar la grabación o tomarnos una fotografía. ¿Útil? Sí. ¿Imprescindible? No. ¿Justifica un precio de 129€? Difícilmente.
Si eres un creador de contenido, puede ser un complemento al que le des mucho uso, pero si no, es muy complicado encontrar una justificación para recomendar su compra.
Fotografía: un conjunto tan práctico como eficaz
Un punto donde el OPPO Reno 16 Pro lo hace realmente bien es en el apartado fotográfico, uno de los puntos fuertes de la marca. Tenemos un total de cuatro cámaras, con las cuales cubrimos desde grandes escenas, hasta aquellas que están lejanas y requieran de un potente teleobjetivo:
Principal : 200 MP, f/1.8, FOV 84°, Samsung S5KHP5, OIS
: 200 MP, f/1.8, FOV 84°, Samsung S5KHP5, OIS Teleobjetivo : 50 MP, f/2.8, FOV 30°, 3,5x, S5KJN5, OIS
: 50 MP, f/2.8, FOV 30°, 3,5x, S5KJN5, OIS Gran angular : 50 MP, f/2.0, FOV 116°, GC50F6
: 50 MP, f/2.0, FOV 116°, GC50F6 Cámara frontal: 50 MP, f/2.0, FOV 100°, GC50F6
Para su control contamos con la habitual cámara de OPPO, cuya interfaz no ha variado. La marca sigue aquí la norma de «Si algo funciona, no lo toques». Un carrusel inferior nos da acceso a los modos más habituales, desplegando un menú con las opciones de configuración de cada uno de ellos, incluyendo un icono que, cuando es necesario, nos permite acceder al modo macro.
Como era de esperar, el sensor principal es el que mejores resultados nos da. Su capacidad para capturar la luz nos ofrece unas imágenes con un buen nivel de detalle y texturas, tratando de una forma muy correcta los colores. Su amplio rango dinámico también es muy destacable, obteniendo unas imágenes realistas donde el procesado es muy sutil para no distorsionar el resultado.
Este mismo sensor de noche mantiene las buenas cualidades, aunque aquí ya comienza a dejar ver las carencias de su procesador. Se nota un la presencia de ruido y la pérdida de nitidez y detalle en las zonas complicadas, como pueden ser las zonas de arboledas o con elementos situados cerca de puntos de luz.
Una sorpresa ha sido el gran angular, del que esperaba resultados buenos, pero sin que llegase a este nivel. Eso sí, a veces se aprecia que suaviza o apastela los colores, sobre todo en los colores más vivos.
Como era de esperar, el teleobjetivo es diversión pura, con unas imágenes que mantienen una gran calidad y detalle hasta el zoom óptico 10x, pero incluso pasando este, la IA toma el control y da muy buenos resultados, sobre todo en imágenes fácilmente identificables, como edificios. Puedes ver un ejemplo en el que la pasarela del edificio RIU de Plaza de España, en Madrid, donde con un zoom 120x todo es plenamente identificable.
En lo que a retratos se refiere, aquí el OPPO da un excelente resultado a la hora de los recortes, con un fondo desenfocado de forma muy natural, manteniendo los colores y un buen balance de blancos.
Del mismo modo, el modo retrato con la lente principal es destacable en el trato del tono de piel, pero también en el detalle y las texturas de la piel, dando como resultado fotografías muy detalladas y fidedignas.
Galería:
Conclusiones
El OPPO Reno 16 Pro es un claro ejemplo de lo que es la serie Reno, un conjunto de características que buscan ofrecer un terminal que cumple en todos los terrenos. La pega está en que es también uno de los primeros en haber reflejado la subida de los componentes, por lo que su precio se ha ido a los 1.099€, superando un umbral psicológico muy complicado de asumir. Por fortuna, no es raro verlo a precios inferiores, como los 899€ que luce en su web cuando escribo estas letras. Así, pasa de ser un teléfono bueno a ser una excelente opción de compra. Eso si, a menos que te dediques a la creación de contenido, el Bubble te lo puedes ahorrar.
(0)Comments