Allí apareció él, el desaparecido, el mismo Pedro Sánchez, presidente de mando a distancia, recién aterrizado de su largo paréntesis vacacional en las templadas aguas que bañan La Mareta. ¡Cuánto derecho al descanso tiene nuestro presidente! Pues unas cuatro semanas largas. Poco me parece. Más merece. Reapareció en los siempre amables estudios de la Cadena SER, radio amiga, nada que ver con la fachosfera, los digitales y los pseudo medios. Allí estaba, tan flaco, huesudo y demacrado pese al prologado sosiego y descanso estival, moreno submarinista, sin corbata, pero con chaleco, exhibiendo un aire de jovialidad, pese a su cabello cada vez más cano. Siempre locuaz y con ese tono de voz de no haber roto un plato que me enerva; él que todo lo rompe.
Mientras se ufana en explicar lo bien que todo lo hace este gobierno progresista, la realidad de Ceuta destroza no sólo la vida de la española ciudad sino la imagen de España como un país serio, fiable y con un gobierno, sea progresista o no, que defiende sus fronteras y hace valer su política.
El presidente vuelve al cole de su Moncloa con una inflación del 4,3%, una cifra que alarma y que refleja la realidad de un país en el que todo está cada día más caro, a veces inasequible para muchos bolsillos. La economía de las vacaciones lo ha evidenciado. Como también lo esta haciendo la vuelta al cole para muchas familias que se enfrentan a la compra de libros, zapatos y ropa para sus hijos.
En su bonita entrevista en la SER, Pedro Sánchez no ha ocultado de que 'soy consciente del problema del acceso a la vivienda'. Pues ahora sí que se va a poner a construir todas las viviendas sociales prometidas en estos últimos ocho años. El Banco de España cifra el déficit en 750.000 viviendas para cubrir la demanda embolsada. Va algo tarde. También adelantó que 'me he comprometido a presentar los presupuestos en 2026 y que haya elecciones en 2027 y si mi partido quiere estoy dispuesto a presentarme'. Este columnista duda de los primero, pues no está seguro de que sea capaz de presentarlo. Pero sí lo estoy de que no conseguirá su aprobación, pues le veo incapaz de conseguir apoyo alguno. Batirá récord mundial en el mundo democrático al haber demostrado gobernar una legislatura entera sin presupuesto para ningún ejercicio. De lo segundo y de lo tercero, no dudo, pues está obligado a convocar elecciones y su partido no va a encontrar ningún líder de sus inigualables características.
El presidente vuelve al cole dejando atrás buena parte de la geografía española carbonizada. Más de 300.000 hectáreas, casi el 50% de toda la superficie quemada en la Unión Europea. Un desastre económico de todas-todas para municipios y particulares, poniendo de manifiesto las dificultades para que haya una respuesta nacional alejada de la dichosa coordinación entre administraciones. Y, ahora, prepara con su socia progresista Yolanda Díaz su subida del Salario Mínimo Interprofesional y la reducción de la jornada laboral, junto al Estatuto del Becario. Por cierto, ¡qué callada parece la habitual charlatana Yolanda con la crisis de Ceuta!
Los españoles vuelven al cole después de un verano en el que la subida de los precios se ha convertido en una conversación constante. Puede que haya sido un récord histórico ante una fuerte demanda y un aumento de los costes operativos. En comparación con el ejercicio de 2025, las subidas estimadas se mueven entre un 5 y un 10%.
Los hoteles registraron los precios medios más altos de su historia con una tarifa media diaria de 157 euros, que alcanza los 254 por noche en los 5 estrellas. Los vuelos de las aerolíneas volaron alto. Lo billetes elevaron su precio una media del 25%, mientras el encarecimiento de los carburantes subió el coste del transporte por carretera un 7,6%. El tren fue la excepción dado que sus precios decrecieron un 15% por la competencia en la alta velocidad. La subida de bares y restaurantes se situó en los alrededores del 5%.
El gasto medio por viajero se estima en unos 1.400 euros, un 3,6% superior al pasado verano. Los españoles están siempre dispuestos a fundirse ahorro para disfrutar de sus 11 días de media de vacaciones. Sólo en julio se sacaron casi 5.000 millones de euros de los depósitos bancarios.
Se espera una llegada de unos 43 millones de turistas extranjeros entre junio y septiembre, un 6% superior al 2025, que dejarán alrededor de 65.000 millones de euros. Este año se confía en llegar a los míticos 100 millones de turistas.
La comparación con el año 2021, el postcovid, es reveladora de cómo han evolucionado los precios. Los hoteles han subido un 50%, el gasto medio diario por viajero lo ha hecho un 70%, el coste de los carburantes ha subido un 40% y el precio de bares y restaurantes un 30%. Frente a eso, la duración media de la estancia ha caído de los 13 días de 2021 a los 11 de este verano. Hay que ajustar el bolsillo. Lo que antes se adquiría por 1.000 euros, hoy se necesitan 190 más. No está mal.
Muchas familias, que han sobrevivido al verano, se enfrentan a hora al aumento de la vuelta al cole. Se estima una subida entre 4 y el 6% para materiales, ropa y libros, un promedio de 500-550 por alumno. La comparación con 2021 también es definitiva. Este gasto inicial de libros, uniformes y materiales ha subido alrededor de un 35% y el de mensualidades y comedor lo ha hecho un 30%. Buena parte de este incremento deriva de las licencias de productos digitales y del aumento de los gastos de comedor, transporte y ropa. Por eso, ha crecido el mercado de segunda mano y los préstamos de libros.
El presidente vuelve al cole moreno y descansado, con ganas de comerse el mundo y preparar su ansiada reelección por el bien del país, para que España no cambie progreso por involución. El resto de la sociedad española regresa agobiada por que no le alcanza el bolsillo para pagar las tarjetas de las vacaciones ni los zapatos Gorila del niño o la niña.
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