Joel Hernández Santiago
De pronto el lunes 31 de agosto se encendieron las alarmas en la Ciudad de México y otras partes del país. El excelente olfato periodístico del Director de Información de 'El Imparcial' de Oaxaca alertaba. Algo estaba ocurriendo en el Hospital General de México 'Doctor Eduardo Liceaga'.
En principio parecía no ocurrir nada extraordinario. De hecho las autoridades del hospital prefirieron guardar silencio para no dar a conocer la situación grave a los medios de comunicación y evitar psicosis social, además de que se quiso evitar el enojo del gobierno federal.
Pero lo que sí era cierto es que de pronto, más de 141 médicos residentes y de alta especialidad del hospital, comenzaron a sentirse mal. Muy mal. Dolor intenso en el estómago. Diarreas constantes, náuseas, vómitos, mareos, temperatura alta, dolor de cabeza, palidez…
Y de pronto esos más de 141 médicos residentes y de alta especialidad estaban hospitalizados en el hospital en el que ellos atienden a la multitud de enfermos que acuden ahí todos los días.
El 2 de septiembre la situación ya parecía incontenible y los encargados del hospital, autoridades y personal responsable aun guardaban silencio. Pero ya la inquietud estaba en el ambiente. Las preguntas iban y venían: ¿Qué está pasando en el 'Doctor Eduardo Liceaga'?
Fue hasta el jueves 3 de septiembre, cuando ya la situación era pública. Se destacaba que había una epidemia grave en ese Hospital. Y así lo informaron las autoridades médicas de la Institución.
Antes: Como consecuencia de la falta de información, se especulaba que había una enfermedad muy contagiosa y de alto riesgo. Y esto, en un hospital con tanta población de enfermos, de consultas, de personal médico, de residentes, podría derivar en un problema de gran peligro social.
Así que no hubo de otra y las autoridades tuvieron que informar que lo que ocurre es un brote de salmonelosis resultado de la ingesta de alimentos contaminados en el comedor de la Institución.
A saber: 'La infección por salmonela (salmonelosis) es una enfermedad bacteriana común que afecta el tubo intestinal. La bacteria de la salmonela generalmente vive en los intestinos de animales y humanos y se expulsa mediante las heces (materia fecal). La forma más frecuente de infección en los humanos es a través de agua o alimentos contaminados.
'Una gran parte presenta diarrea, fiebre y calambres abdominales (estomacales) dentro de las 8 a 72 horas siguientes a la exposición. En algunos casos, la diarrea puede causar una deshidratación grave y requerir atención médica urgente.' (Lo dicen los libros)
Al hacerse público el problema, médicos de la institución denunciaron que el brote de gastroenteritis que afecto a los 141 médicos residentes, pone en evidencia problemas estructurales que enfrentan desde hace buen tiempo.
Afirman que los incidentes graves en el entorno médico 'no son aislados', sino que son consecuencia de condiciones laborales adversas…
Que entre éstas se encuentran jornadas de trabajo extenuantes, sobrecarga laboral, falta de condiciones adecuadas para el descanso y la alimentación. Cuestionaron el incremento de la carga asistencial bajo la llamada política de 'cero rechazo', al considerar que no existen suficientes recursos humanos ni materiales para atender la demanda.
Que esto es el resultado del descuido, de la falta de apoyo institucional para llevar a cabo un servicio médico de calidad, que no ponga en riesgo ni a los enfermos como a los médicos.
Esto que ya se volvió un escándalo nacional, es muestra del estado en el que se encuentra la salud pública del país, que no puede garantizar la salud de residente o médicos de alta especialización en sus propios recintos.
Por más que el discurso político insista en que los sistemas médicos públicos del país están trabajando en óptimas condiciones, la terca realidad demuestra lo cotidiano ahí:
Los pacientes de distintos centros de salud pública se enfrentan cada día a la falta de óptimas condiciones médicas para su atención, en particularmente en áreas de oncología, como en otras especialidades. Falta de equipo médico; de espacios de trabajo dignos tanto para el médico como para el paciente.
Falta de operatividad y eficiencia. Un enfermo que habrá de someterse a cirugía –caso en Oaxaca del IMSS- tiene que acudir para estudios con fechas en las que cuando está a punto de la operación, los estudios que le hicieron antes, con larguísima anticipación por la espera, ya están caducos y habrá que comenzar de nuevo la ronda. La indolencia médica prevalece ahí.
La insensibilidad del personal médico en estas instituciones públicas es más una agresión que una filosofía del servicio médico y nada que ver con el juramento a Hipócrates: nada que ver. El maltrato, a la gente; el 'hágale como quiera'; el vuelva dentro de seis meses para otro estudio…
La falta de medicamentos para lo urgente e incluso para lo esencial es pan suyo de cada día ahí.
Así que no nos sorprenda lo ocurrido en el Hospital General de México. Como seguramente ha ocurrido en otros hospitales del país sin darse a conocer.
Pero no: Todo en el servicio médico público está bien según 2° Informe de Gobierno. Antes se dijo que el nuestro sistema de salud pública sería mejor que el de Dinamarca. Aunque o se nos dijo esquina con qué otra calle.
En todo caso ahí está el resumen de nuestra tragedia en salud pública hoy: Salmonelosis en Dinamarca, nuestra Dinamarca.
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