06.09.2026 22:09 Actualizado: 07.09.2026 00:01 Señor Director:El caso de Lucas Francesco Murillo, un niño de siete años que lucha contra una cardiopatía severa, se convirtió en el símbolo de la profunda crisis que heredó el sistema de salud colombiano. Durante meses su familia esperó autorizaciones para exámenes y tratamientos vitales, mientras su vida dependía de una respuesta que nunca llegaba. La diferencia comenzó cuando el presidente De La Espriella escuchó el llamado del menor y ordenó la atención inmediata del Ministerio de Salud. Lucas fue remitido a un centro especializado para continuar el tratamiento que necesitaba con urgencia.Hoy se observa que el compromiso es recuperar tratamientos suspendidos, garantizar la entrega de medicamentos y devolverles esperanza a millones de pacientes. Cuando un gobierno pone en el centro la vida y la dignidad de las personas, comienza la verdadera reconstrucción de la salud y el bienestar de todos los colombianos.
Álvaro Orlando Santisteban Mojica Señor Director:Con respecto a su editorial dominical, El Niño pondrá a prueba el sistema energético y revelará la diferencia entre gobernar desde el dogma o desde la realidad. Colombia recibe esta emergencia con menor disponibilidad de gas, generación y transmisión atrasadas y distribuidoras debilitadas: una herencia que redujo nuestra capacidad de resistencia.Por eso merecen reconocimiento las decisiones del Gobierno. Integró un equipo de competencia técnica, recuperó el diálogo con empresas y reguladores y abrió la política a la cooperación internacional. También comprendió que la transición no consiste en desestimular el gas antes de asegurar renovables, redes, almacenamiento y respaldo térmico.Ese realismo alcanza las consultas previas. Proteger este derecho no exige aceptar su conversión en veto indefinido ni permitir su captura por intermediarios. Concertación legítima, plazos razonables y autoridad pueden reconciliar comunidades, inversión e interés nacional.Asegurar gas para las térmicas, disponer combustibles de emergencia, destrabar generación y transmisión, preservar embalses e incentivar el ahorro configura una estrategia, no una colección de anuncios. Su acierto reside en integrar seguridad, viabilidad económica y responsabilidad ambiental. Aún faltan resultados y debe mantenerse la vigilancia democrática. Pero Colombia puede reconocer ya un cambio valioso: la técnica vuelve a orientar la política, la realidad limita los deseos y la soberanía energética recupera dirección.
Emili Quintero Castillo Señor Director:He estado viendo la Vuelta a España. Me ha devuelto a esos viejos años cuando la Vuelta a Colombia era todo un acontecimiento de radios prendidos, de gente al lado de las carreteras, y, claro, de pedalistas asombrosos, valientes, con menos tecnología pero con todo el coraje y la pasión. Qué bien nuestros compatriotas, en especial Santiago Buitrago y Harold Tejada e Iván Ramiro Sosa. Da orgullo que Colombia se nombre por lo bueno. Que este gobierno impulse más nuestro ciclismo. Talento sobra.
Ángel María Aguilar El Foro del Lector no publica cartas abiertas ni dirigidas a un tercero. Las cartas no deben tener una extensión mayor de 200 palabras y estarán sujetas a edición por razones de espacio. En ellas se deben incluir la dirección y el teléfono del autor. Las cartas pueden enviarse por correo a la Dirección de EL TIEMPO, avenida calle 26 n.° 68B-70, Bogotá, D. C. Por fax, al número 294-0210 y por correo electrónico a opinion@eltiempo.com.co.
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