MORELIA, Mich., 6 de septiembre de 2026.- La apología de la delincuencia, los mensajes de violencia y su posible influencia sobre niños y jóvenes concentraron las críticas de ciudadanos consultados por Quadratín sobre los narcocorridos en Morelia, aunque también hubo quien puso el acento en la educación familiar y la libertad de escuchar cualquier género musical.
Carlos Díaz reconoció un mensaje negativo en este tipo de canciones, al considerar que pueden generar entre los jóvenes expectativas difíciles de alcanzar y presentar caminos aparentemente sencillos para conseguirlas.
'Desgraciadamente, hace que los jóvenes tengan unas expectativas altas al momento de llevar su vida, cosa que no es siempre fácil y muchas veces en estos corridos el mensaje es obtener eso de la manera más sencilla', expresó.
Sin embargo, frente a la posibilidad de que la autoridad intervenga para permitir o impedir estos conciertos, evitó colocarse en alguno de los extremos.'No estoy a favor ni en contra, cada quien puede escuchar lo que guste', señaló, al sostener que la educación parte desde casa y debe ayudar a los hijos a tomar buenas decisiones.
José Manuel Zamora Velázquez adoptó una postura más crítica al considerar que los narcocorridos hacen 'mucha apología a la delincuencia' y presentan a los jóvenes formas fáciles de obtener recursos económicos.
'Los narcocorridos sí, de una o de otra manera, te llaman, te están llamando a la violencia, a hacer cosas ilícitas', afirmó.
Zamora Velázquez también dirigió su crítica hacia las autoridades. Considero que existen leyes, pero el problema está en su aplicación y en la conducta de los propios políticos.'Tenemos las leyes, pero no las aplican', sostuvo, al señalar que corresponde a éstos hacerlas valer y respetarlas.
Karla, otra de las jóvenes consultadas, consideró que las letras de este género 'no ayudan mucho a la sociedad' y particularmente a los jóvenes, 'ya que nos incitan a hacer cosas que no deberíamos hacer'.
Sobre la responsabilidad de las autoridades, señaló que la libertad respecto de lo que se dice y transmite también debe considerar que estos contenidos llegan a menores.
'No nada más te escucha un público adulto, sino también un público ya menor y, pues sí, tienes que tener cuidado con eso', expresó. Al preguntarle si los permisos no deberían otorgarse con tanta facilidad, respondió: 'Sí, exacto'.
Rosalía coincidió en el rechazo. 'No me gusta', respondió, porque a su juicio este tipo de música 'no deja nada bueno' y transmite principalmente mensajes de violencia, particularmente a niños y jóvenes.
También consideró que existe una responsabilidad compartida entre las familias y el gobierno. 'Cuando menos mandar un mensaje a los jóvenes de no escuchar eso tanto, tanto eso como en la casa defde los padres', planteó.
Otro ciudadano, quien prefirió no proporcionar su nombre, se manifestó en contra de los narcocorridos al considerar que están 'promoviendo ese tipo de delincuencia en los jóvenes'.
No obstante, cuando se le preguntó específicamente si debería negarse el permiso para la presentación de un cantante de corridos tumbados, prefirió no pronunciarse.
Entre las opiniones recabadas por Quadratín predominó así el rechazo al contenido de los narcocorridos y su posible influencia sobre los jóvenes, aunque aparecieron diferencias sobre el papel que deben asumir las autoridades frente a estos conciertos y la responsabilidad que corresponde a las familias.
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