Hace cuatro años les comenté que los videojuegos eran el futuro de la política. Algunos me tildaron de idealista, de simple, o de la mezcla de ambos: chairo. Pero el tiempo siempre ha sabido poner las cosas en su lugar y me ha dado la razón. Esta semana, una de las derechas más populistas del mundo ha echado mano de algunas ideas pergeñadas en mi serie de artículos titulada Hablemos de videojuegos[1] para lanzar sus variantes en la plataforma de la Casa Blanca.[2]
A partir de ahora y con un inocente carácter lúdico-dogmatizante, Donald Trump ha hecho posible para cualquiera que tenga acceso a internet, cazar migrantes en la frontera sur de los Estados Unidos, construir el tan ansiado y necesario muro, además de ahorrar dinero para los niños gringos y despachar proyectos de ley vía águila mensajera, todo en uno. Welcome to the golden age!
Esto constata algo que los gringos saben de sobra: los videojuegos modernos no sólo ofrecen diversión, también identidad, pertenencia, recompensa (dopamina) y estatus (más dopamina). No podemos quedarnos atrás en esta nueva carrera gamer cuyos PPI's rebasan cualquier ideología. Debemos prepararnos para un salto que nos transporte de la 4T al 8K UHD.
Y en vista de que la mentefactura sirvió a Guanajuato para lo mismo que el proyecto Escudo o Planet Youth, pongo de nuevo mi granito de arena en el campo conceptual de los videojuegos para ver si esta vez me hacen caso…
Partyfashion: de los diseñadores de Dress to Impress y SuitU viene esta versión adaptada a México para aprovechar que la paridad de género en la política ha convertido congresos, gubernaturas y presidencias municipales en pasarelas de la moda. En la versión gratuita, podrás vestir de forma virtual al político de tu predilección. La de suscripción ampliará su guardarropa con marcas de lujo. Y la versión Premium, además de crear avatares, les permitirá cambiar a tu antojo el color de su indumentaria: si antes eran azules o tricolores, podrás volverlos guindas o naranjas, y viceversa. Incluye trajes Armani, tenis fosfo fosfo y viajes a las Mecas de la alta costura para resurtirte. Además, un parche étnico y austero incluye también huipiles, quechqueme y rebozos presidenciables…
INEcraft: ¿Quién dijo que la falta de presupuesto podría detener al INE? Para detonar la imaginación de su personal con vistas a las elecciones del 2027 ¿qué mejor juego que esta versión tropicalizada de Minecraft, donde puedes explorar, construir y sobrevivir a los temibles mapaches y a los recortes presupuestales? En ella podrás construir casillas de votación, armar de la nada padrones de votantes, imprimir credenciales y boletas, capacitar funcionarios de mesa ( endermen y creepers ), y también decir que regulas, aunque te hagas de la vista gorda…
BreakIn: Rescatado de los archivos de Jobs y Wozniak para convertirse a la versión contraria a Build the Wall . El objetivo: romper el muro y llegar al otro lado. Para ello el jugador no sólo contará con una pelota virtual y la consabida barrita horizontal, podrá emplear todos los medios posibles en el mundo digital: bitcoins, coyotes, polleros, redes familiares, etc. Objetivo: lograr el sueño americano y convertirse en la pesadilla de los gringos. Faltaba más.
Donkey Trump: Desde la cima de un temible edificio, un grotesco humanoide lanza a diestra y siniestra aranceles y barriles de petróleo rescatados del estrecho de Ormuz. También misiles contra lanchas en el Caribe, secuestra dictadores y amenaza con regresarnos a la edad de piedra. El objetivo del juego consiste en llegar indemne a la cima para someterlo o, por lo menos, conseguir que algún expediente judicial en su contra sobreviva hasta los créditos… Juego no recomendado para menores de edad, ni para personas impacientes. Dicen que es el favorito de Mark Carney.
Ms. Pac-Man: Encerrada en un laberinto, la pobre señora Pac-Man come pastillitas mientras deambula entre paredes. La persiguen diferentes fantasmas; uno gringo, otro tabasqueño y, según dicen, otros dos de procedencia ilícita. A gran velocidad busca soluciones para un país que aún no se arrepiente de haber votado por ella y que la mantiene cerca del 70% de aprobación. Poco a poco va recogiendo puntos y, cuando encuentra un power pellet, hasta puede volverse contra quienes antes la perseguían. Nos quedan cuatro años de partida. La pregunta es si alcanzará la salida del laberinto o terminarán atrapándola los fantasmas.
Rápidos y gandallas: Esta versión de autos de carrera, emparentada con GTA, la dedicaron a los políticos veloces y abusivos que no se esperan a que los semáforos de salida estén en verde para lanzarse como candidatos. Claro, como piensan que los electores son ingenuos y el INE está en deconstrucción, lo hacen como defensores de algo o sencillamente se presentan como presidentes de alguna camarilla del congreso estatal (sí, justo, como Víctor Zanella en Irapuato).
¿Continuará?
Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com
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