JO

José Luis Ortín

Tropezar en la misma piedra

Image
Creer o querer llevar siempre razón nos condena a repetir caminos erróneos. La vida nos lo enseña a diario. Pero también hay certezas que no por sencillas son despreciables. Distinguirlas pronto es hallar antes la senda segura. Anticipación que suele determinar futuros. El Madrid, es decir, Florentino Pérez, sigue empeñado en coleccionar atacantes y medias puntas en detrimento de arquitectos del medio campo. Y eso es ruinoso en cuanto llegan rivales de fuste. Fogonazos deslumbrantes alternan con petardazos de época que determinan temporadas baldías. Parece mentira que un club por el que desfilaron en sus recientes años de gloria jugadores como Casemiro, Kroos, Xabi Alonso, Redondo o Makelele, incluso Hierro, encomiende ahora el timón del equipo a los Valverde, Camavinga, Bernardo o Tchouameni, cuando pueda, y Güler. Buenos futbolistas, sin duda, pero ninguno con el oficio de medio centro de aquellos o el de los actuales de otros equipos como Vitinha, Kimmich, Rice o nuestro laureado Rodri y su suplente Zubimendi en la selección campeona de Europa y del Mundo. Detalle que no es menor ni lo tienen muy en cuenta por Chamartín. Es más, parecen despreciarlo. Pero es que, ni en los fichajes de relumbrón que han acometido este verano aciertan plenamente. Un ejemplo. Acertaron con Mbappé y han acertado con Espí, pero han dejado ir a Víctor Muñoz ni más ni menos que al Liverpool de lraola para hacer el mayor desembolso de su historia por Diomandé. Una promesa de buen extremo, aunque también prefiere jugar por la izquierda, despreciando al canterano blanco que despuntó en Osasuna y seleccionó De la Fuente. ¿Quién llegará más lejos? El tiempo dirá, pero su diferencia actual no son los cien millones de euros que costó más el marfileño al Madrid que el catalán merengue a los ingleses. Y lo que es peor, mientras se enjugascaron en traerse al morenito melenudo y renovar al díscolo Vinicius dejaron escapar hacia el máximo rival, el Barça, al Balón de Oro Rodri, quien dudó del interés del Real Madrid y de su presidente en su apalabrado fichaje. Como dijimos hace semanas, esa losa puede ser la primera piedra de otra temporada falluta que podría llevarse por delante, también, la presidencia de Pérez. Puede parecer catastrofista, pero lo auguramos al inicio. Incluso muchos dirán que es precipitado sacar conclusiones por el borrón de la Cartuja ante el Betis en un partido que pudo ganar sin problemas el Madrid. Aunque no por juego, mucho ojo, sino por las oportunidades de gol falladas ante un Betis con buen portero y defensa de cristal a quien goleó el Levante. Decíamos que con los años quedan menos ideas claras, aunque las que atesoramos las tenemos clarísimas. Y en el fútbol, una de ellas es que sin centro de campo solvente hay poco que hacer en ninguna categoría. Comentando esta seguridad con amigos y futboleros se sorprendían de por qué no tienen clara tal evidencia los mandamases blancos. Y lo cierto es que tiene poca explicación. O tal vez sea más sencilla de lo que parece. Y es que hasta los más grandes entre los humanos son eso, humanos, y viven en muchas cosas y situaciones enredados entre sus filias y sus fobias. Las querencias que todos albergamos, vaya. A mediados de agosto tuve la fortuna de asistir a una comida organizada por el incombustible, murcianista y futbolero de pro Faustino Cano, donde coincidí con el legendario Juan Manuel Asensi, el expresidente federativo Villar, el ilustre Antonio Pedreño y algunos amigos y conocidos del murcianismo de siempre. Entre ellos estaban los dirigentes de la ejemplar peña murcianista Tribuna Grana, y hablando de nuestro Real Murcia y su futuro inmediato les pregunté si este año teníamos centro del campo. Enfrente, Asensi me corroboró que esa es la respuesta clave para calibrar a cualquier equipo. Pues eso. A estas alturas es pronto para hacer cábalas sobre la liga, pero si al Barça le funcionan Rodri y Pedri, con el sobresaliente Marc Bernal a la expectativa, y al Atlético su rutilante medio centro Hjulmand con Barrios, el Real Madrid lo va a tener complicado en España. Y peor aún en Europa ante los acorazados continentales. Goles tiene y tendrá, defensa también —ahí se han reforzado bien—, pero mucho deberá hilar Mourinho para encontrar el juego blanco sin alguien capaz de dirigirlo. El buen juego es camino seguro. Y los goles por talento individual, solo atajos ocasionales. Nuestra Selección lo ha vuelto a demostrar.
Tropezar en la misma piedra
View on original source
Share
Archive
Like

(0)Comments

 

Related Opinion

A note on cookies

Newshunt uses essential cookies to keep you signed in and to remember your language and country, so the site works the way you expect. With your permission, we'd also like to use analytics cookies to understand how people use Newshunt and improve it over time.

Accepting only affects analytics. To learn more, view our Privacy Policy or Terms & Conditions.