En algunos casos, pocos, la casualidad existe y algo aleatorio pasa a categoría. No es frecuente que una pequeña localidad, con un escaso número de ... habitantes, genere en el espacio de tiempo de una misma generación, tres personajes de talla internacional. Guarnizo, en el municipio de El Astillero, ha sido protagonista de ese milagro. Entre el año 1933 y 1941. En solamente ocho años nacieron allí tres personas que ya están en la historia de España y por diferentes vías: El primero, Francisco Gento (1933-2022), que fue un futbolista de excepción, el jugador que más copas de Europa ha ganado y uno de los deportistas más valorados por la afición.
El segundo, Pedro Rivero Torre (1938-2026) presenta un perfil diferente: Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, presidente de Liberbank y una larga y brillante trayectoria en el mundo de la energía. Pedro Rivero falleció el pasado día 28 de agosto.
Joaquín Leguina (1941) es quién completa este trío de ases: Doctor en Ciencias Económicas, doctor en Demografía por la universidad de la Sorbona de País y expresidente de la comunidad de Madrid, con un desempeño sobresaliente en la investigación y la política.
El fallecimiento de Pedro Rivero ha causado un hondo impacto en Cantabria, porque aquí, en su tierra, deja muchos amigos y discípulos. Pedro, además de su excelencia académica y empresarial, mantuvo siempre unos criterios éticos y morales estrictos, con una entrega generosa al bien común, sin militar en ninguna agrupación política.
La biografía de Pedro Rivero bien puede entrar en la enciclopedia de las vidas ejemplares, al unir inteligencia con el esfuerzo y la tenacidad. Transitó siempre por el camino recto de obtener una formación sólida y considerar que es preciso mantener incólume el criterio de conocimiento, capacidad y excelencia, en el acceso a cargos de responsabilidad. Superó exigentes oposiciones con notas siempre en la cabeza de la tabla y, con el paso del tiempo, el estudio y la práctica, se convirtió en el mayor experto español en energía, especialmente en el sistema eléctrico nacional.
Desempeñó los cargos de mayor responsabilidad siempre con rigor académico y con sentido común. La prepotencia, frecuente entre los mejor preparados, estuvo muy lejos de su persona. Abordó los asuntos con humildad y con ánimo constructivo en la búsqueda constante de soluciones que además de resolver problemas fueran lo menos dolosas para la comunidad.
Transcribo las palabras de Juan E. Iranzo en estas mismas páginas, porque definen muy bien la figura de Pedro como cántabro y escritas por alguien que analiza la situación desde fuera: «Fue un gran cántabro y español. Nació en Guarnizo y, siempre que pudo, retornó a su tierra, impulsando diferentes actividades tanto económicas como académicas y culturales. Junto con su amigo Enrique Campos, fue un gran impulsor del Centro Montañés de Investigación y Desarrollo Empresarial, foro que alcanzó gran prestigio entre los empresarios y la sociedad en general de esta comunidad, y que impulsó importantes proyectos. Recibió con gran emoción el Emboque de Oro, distinción que concede la Casa de Cantabria en Madrid. Asimismo, fue uno de los fundadores de Foramontanos Siglo XXI».
En la asociación Foramontanos Siglo XXI fue uno los impulsores. Recuerdo su determinación, aquella mañana en el hotel Palace de Madrid, en la que tras un breve debate sobre la idea de crear un grupo de cántabros en Madrid y en Cantabria para llevar las reivindicaciones de la región hasta las más altas instancias dijo, adelante.
En lo personal fue intachable. Creó una familia que le ha acompañado en los últimos momentos rodeándole de cariño y trató a quienes colaboraron con él con humanidad y empatía.
Estuvo siempre en disposición de ayudar cualquier iniciativa surgida desde su tierra. En muchas ocasiones realizó una labor de mediación e información muy valiosa, que sirvió para nuestra comunidad lograra determinadas metas. Es más, posiblemente las autoridades regionales debieron contar en más ocasiones con su colaboración.
El tercer gigante vive y mantiene un espíritu dinámico: Joaquín Leguina. Además de su brillante trayectoria académica y profesional, también ha tenido una intensa y fructífera andadura política y llegó, desde Guarnizo, a presidir la comunidad autónoma de Madrid. Leguina sigue fiel a su historia y sus principios, hasta el punto de levantar la voz contra lo que considera una tergiversación de la doctrina socialista.
Joaquín completa este trío de gigantes nacido en un pequeño rincón de Cantabria. Un ejemplo que muestra que desde una población diminuta a escala nacional e insignificante a nivel planetario es posible la excepcionalidad de que en ella nazcan, casi de manera simultánea, tres personas que rompen moldes.
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