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Beatriz Bencomo

Una mañana de domingo

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Creado: Actualizado: Ayer 1.500 personas corrieron en Guayaquil por niños con cáncer. Hubo camisetas, familias, empresas y una causa que se explica sola. Pero una carrera dura unas horas. Lo que importa es lo que sigue existiendo el lunes. Alrededor de la enfermedad, este país aprendió a organizarse en capas, y Guayaquil es donde esa arquitectura se ve entera. La Junta de Beneficencia se fundó en 1888 cuando un grupo de filántropos consiguió del Congreso una ley para poder existir. Solca nació igual en 1951, y dos años después el Estado le entregó la lucha contra el cáncer en el territorio. Esa institución lleva el registro de tumores del país, y casi todo lo que Ecuador sabe de cáncer se sabe gracias a ella. No fue caridad, fue administración de lo común. Un modelo de gestión y una identidad. Y luego, sin ley que las creara ni renta que las sostenga, muchas organizaciones acompañan a las grandes donde no alcanzan las manos, la medicina que falta un martes, el pasaje desde la península, la madre que no puede dejar de trabajar. Cada capa nació cuando la anterior ya no daba abasto. Y cada capa tiene su reloj. El primer hospital onco-pediátrico se anunció en 2019. Siete años después hay terreno y convenios firmados. La ley que declara el cáncer prioridad nacional se aprobó en febrero, tras ocho años de trámite. La solidaridad no puede depender de un domingo Esa ley creó un comité donde Solca, la academia y los pacientes tienen voz y voto. Ciento treinta y ocho años después, el Estado sentó a las tres capas en la misma mesa y reconoció la arquitectura que la ciudad levantó sola. Su reglamento debía salir en 180 días que se cumplieron el 31 de agosto. Cada cosa a su tiempo dibuja un país donde lo permanente avanza despacio y lo urgente depende de quien se levante un domingo. La enfermedad, en cambio, es constante. Fundación Ser Feliz acompaña a más de 400 familias y financia el 85 % de su año con una mañana de domingo desde hace once años. Conozco una parte de esa red desde el voluntariado. Un suplemento o una carrera dejan de ser gestos aislados y revelan una estructura que aprendió a responder a la urgencia. Pero una mañana, un hospital y una ley. Ninguno alcanza por separado. Seguimos en redes
Una mañana de domingo
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