En medio del dolor, la esperanza. Este terremoto ha sido devastador, pero hemos sentido nuestra bandera cobijándonos a todos. Es conmovedor ver a las familias trabajando por reconstruir la vida, la casa. Al lado, la solidaridad: de todos, que aportan lo que pueden, lo que sirva, que es todo, porque todo hace falta. Ha sido emocionante ver a los rescatistas, los vecinos, las ciudades compitiendo por cuál manda más toneladas de ayuda, los transportadores, las fundaciones, los grandes empresarios y los pequeños y su generosidad. Es hermoso: un país unido en un propósito.
Esa Colombia unida y solidaria contrasta con lo que vivimos en las redes. La furia salvaje de algunos contra todo el que no acredite pureza, que según ellos, tienen solo quienes apoyaron al presidente Abelardo desde el principio. Odian a Uribe y al uribismo, aunque hayamos votado en la segunda vuelta. Tampoco caben los que votaron por Petro aunque hoy disientan. Solo 'la manada' vale.
En la elección del presidente del Congreso la discusión era que el voto del Pacto Histórico (PH) por Honorio Henríquez, del Centro Democrático (CD), desvirtuaba la figura antipetrista del candidato. Sostenían que era preferible poner a votar a quienes acompañan al presidente Abelardo, por un senador que había hecho parte de la coalición de Petro varios años. ¿Desde cuándo la ideología de quien vota cambia las condiciones de quien es elegido? ¿Por qué importa más quién vota que a quién se elige?
Luego vino el ataque porque el PH anunció que votaría por el candidato de Uribe a la Contraloría. Dijeron que había un pacto entre los partidos. Nada más falso. Cuando las mayorías estaban con Petro recién elegido, ya el CD hacía oposición. La oposición del CD se ejerció con el cuidado de las instituciones como bandera. Que el PH haya votado por el candidato del CD es la prueba más contundente de que están reconociendo que somos un partido que representa la institucionalidad, las garantías. El petrismo después de cuatro años termina reconociendo la importancia de las instituciones. Es una lección enorme para el país, y un reconocimiento gigantesco para el presidente Uribe.
Criticaron también el permiso de salida del país que se le dio a Petro. Olvidan advertir que el voto del CD fue determinante para que ese permiso quedara condicionado. No dicen que, aun sin el voto del CD, el permiso habría sido aprobado igual. No señalan que, salvo unos pocos congresistas, todos -incluidos los partidos declarados de Gobierno- votaron a favor. A mí, en cambio, lo que me preocupa no es que se vaya, sino que se regrese, que vuelva y sea candidato, que gane. Así que yo sí le deseo buen viaje. Chao, Petro, chao.
Por último, y tal vez más terrible es el maltrato de buenas personas, con gran hoja de vida que han sido víctimas de una persecución terrible, que termina con sacarlos. Carolina Soto, Hanna Escobar, Carlos Sepúlveda entre otros. Creo que el presidente Abelardo no ha tenido nada qué ver en esto, por eso es importante que se pronuncie y desactive este linchamiento. Se gobierna para todos y con todos. Que la Colombia de las redes, no desfigure la Colombia que quiere avanzar, estar segura y con oportunidades.
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Coletilla: Agradezco tantos mensajes de apoyo para llegar a la Cámara de Comercio de Bogotá, pero hoy como antes mi propósito es el mismo: servirle a toda Colombia.
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